ChatGPT
OpenAI blinda ChatGPT para adolescentes: verificación de edad, controles parentales y refuerzo de la educación
La compañía lanza 'ChatGPT for Teens', una nueva versión del interfaz conversacional para el uso responsable de los menores de edad.
Más información: OpenAI anuncia la apertura en Madrid de su primera oficina en España durante la segunda mitad de este año
OpenAI quiere reforzar la seguridad y privacidad de las conversaciones de los adolescentes con ChatGPT y garantizar que los contenidos que se les muestra sean adecuados para su edad. Para ello, la multinacional detrás del producto digital de más rápido crecimiento de la historia, y que cuenta actualmente con unos mil millones de usuarios en todo el mundo, acaba de anunciar el lanzamiento de ‘ChatGPT for Teens’.
Se trata de un paquete de funcionalidades orientado, además, a fortalecer la educación y el aprendizaje que incluye, entre otras medidas de calado, un proceso de verificación de edad a tres pasos y restricciones en temáticas como las sexuales y de violencia. Asimismo, ofrece controles parentales e incluso notificaciones a los padres ante situaciones de riesgo como posibles problemas de salud mental o riesgo de suicidio o autolesiones.
Aunque aún no hay fecha para su aterrizaje en España -desde la compañía indican que el despliegue progresivo de la versión se inicia hoy-, el nuevo servicio parece ir en consonancia con los esfuerzos del Ejecutivo, y de otros varios países de todo el globo, por proteger a los jóvenes en internet.
De hecho, el país aprobó hace escasos meses -junto con Australia, Francia y Reino Unido- una legislación ad hoc para prohibir el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales bajo el convencimiento de que los algoritmos de estos gigantes digitales “distorsionan el debate público, así como nuestros datos e imágenes”.
Lejos de querer entrar en ese saco, OpenAI busca afianzar un modelo saludable en su plataforma que, quizás, encuentra en el control de la edad su mayor desafío. Sin embargo, los responsables de política global de la tecnológica en un encuentro telemático con prensa han mostrado, en un encuentro telemático con prensa, su “absoluta” confianza en un sistema que combina la autodeclaración, la estimación de edad mediante señales de comportamiento y la verificación. No obstante, desde la firma no han aportado datos sobre falsos positivos en las pruebas realizadas hasta la fecha.
Orientación hacia el aprendizaje
La solución, que ha sido desarrollada con la colaboración de Code AI, Moonshot y las instituciones de Stanford y el MIT en distintos ámbitos, tiene como objetivo, más allá de garantizar la seguridad y el uso responsable, incidir en una educación “reflexiva” para la primera generación de adolescentes de la historia que interactúa a diario con la inteligencia artificial.
Según datos arrojados por la propia OpenAI, nueve de cada diez menores ‘conversan’ con ChatGPT para aprender. Por ello, la nueva versión añade un modo de estudio con una interfaz que propone inicialmente prompts educativos e incorpora herramientas como cuestionarios interactivos o distintas guías de estudio.
Además, si el sistema detecta que un adolescente intenta obtener respuestas directas para una tarea, puede redirigirlo hacia resoluciones más colaborativas.
Por otra parte, se incluyen recordatorios de descanso y se pretende evitar que los jóvenes tiendan a confundir a la máquina con una persona. Aunque desde la compañía creen que este fenómeno aún no se ha dado, pretenden anticiparse a ese posible riesgo mediante la desactivación de la voz y con mensajes que subrayan que se está hablando con una inteligencia artificial.