Hugo Fernández, CEO de V-Valley.
Hugo Fernández, CEO de V-Valley: "El talento más escaso es el que combina conocimiento técnico con negocio"
V-Valley entiende el reskilling como un proceso continuo de formación, acompañamiento y exposición a proyectos reales, tanto interno como hacia sus partners, con la IA como gran acelerador.
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Una inteligencia artificial no sería capaz de explicar por qué un profesional se queda en una empresa ni cómo la hace más competitiva. Hace falta alguien que lo haya vivido, que haya visto cómo un equipo crece, cómo se certifican personas en nuevas tecnologías, cómo se acompañan proyectos de cloud o ciberseguridad desde la preventa hasta la implantación.
Eso lo sabe Hugo Fernández, consejero delegado de V-Valley en España y Portugal, una distribuidora tecnológica que pertenece al grupo europeo Esprinet, con más de 1.800 empleados. Y es que, formar parte de ese paraguas aporta a V-Valley solidez y visión internacional europea, pero la operativa es autónoma y con sus particularidades patrias. Eso permite tomar decisiones rápidas, entender el mercado y adaptarse a las necesidades del talento en España, Portugal y Norte de África.
"En V‑Valley gestionamos la marca empleadora desde un equilibrio muy claro: un marco común de grupo y una activación local en cada país que representamos en Iberia. Nuestro foco está en construir una propuesta de valor basada en la especialización y el aprendizaje continuo, con proyectos reales y cercanos al negocio. Y lo trasladamos también a cómo contamos lo que somos: poniendo en el centro a las personas, desde una cultura basada en la confianza, la cercanía, la flexibilidad y, sobre todo, en la humildad", explica el directivo en entrevista con DISRUPTORES - EL ESPAÑOL.
Añade que "este modelo se ve reforzado por el reconocimiento externo que el grupo ha obtenido en España en materia de cultura corporativa y gestión del talento, lo que valida nuestro enfoque y refuerza nuestra capacidad de atracción y fidelización de profesionales".
El perfil híbrido es el más escaso
Hoy el perfil más difícil de encontrar es, sin duda, el profesional que combina conocimiento técnico y visión de negocio. "El mercado ha evolucionado hacia modelos en los que la especialización técnica es imprescindible, pero ya no es suficiente. Nuestros partners necesitan perfiles capaces de entender la tecnología en profundidad, pero también de traducirla en propuestas de valor, identificar oportunidades y acompañar al cliente en procesos de transformación cada vez más complejos", detalla Fernández.
Por ello, en los últimos años, el crecimiento del equipo en España ha estado muy alineado con la evolución del mercado hacia soluciones de alto valor añadido.
"En los últimos años, el incremento del equipo en España ha estado muy alineado con la evolución del mercado hacia soluciones de alto valor añadido", indica el ejecutivo. "Ese crecimiento se ha concentrado principalmente en áreas clave como cloud, ciberseguridad, inteligencia artificial e infraestructuras, reforzando equipos altamente especializados para dar respuesta a la demanda del canal y acompañar proyectos cada vez más complejos. Estamos creciendo donde crece el mercado: en talento especializado capaz de liderar proyectos de alto valor para nuestros partners".
Experimentar, certificar y trasladar conocimiento al negocio
Una de sus iniciativas más reseñables es la V-Valley Academy, que lleva desde 2023 formando a partners y clientes, pero cuyo impacto se ha extendido de forma natural al desarrollo interno del equipo.
"Aunque el V‑Valley Academy nació con el objetivo de formar a partners y clientes, ahora se ha consolidado como un verdadero centro tecnológico donde nuestros profesionales no solo adquieren conocimiento, sino que trabajan en entornos reales de demostración y testing, reproduciendo escenarios prácticos que luego trasladan directamente a proyectos con clientes. Esto permite al equipo no solo certificarse en nuevas soluciones, sino también experimentar, validar arquitecturas y acompañar todo el ciclo de vida de un proyecto, desde la preventa hasta la implantación", presume Hugo Fernández.
Y con razón: "Además, el V-Valley Academy se estructura como un entorno de aprendizaje continuo, con formaciones adaptadas tanto a perfiles técnicos como comerciales, lo que facilita una evolución homogénea del talento en toda la organización y refuerza nuestra especialización en tecnologías clave como ciberseguridad, cloud o inteligencia artificial. En este sentido, el Academy no solo es una herramienta de formación, sino un elemento clave de nuestra propuesta de valor como compañía. El V‑Valley Academy es mucho más que formación: es donde nuestro equipo aprende haciendo, experimenta con la tecnología y se prepara para trasladar ese conocimiento al negocio real".
De IA a cuántica y al canal
Por si fuera poco, este mismo 2026, esta firma ha abierto nuevas ediciones de su programa de formación en IA para el canal, con machine learning, computación cuántica y gobierno del dato.
"Toda la innovación que trasladamos al canal tiene un reflejo directo en nuestro propio equipo. Los programas de formación en estas áreas forman parte también del itinerario de nuestros profesionales, integrándose en una cultura de aprendizaje continuo. De esta manera, garantizamos que el conocimiento no solo se distribuye al ecosistema, sino que se incorpora de forma práctica en nuestro día a día. No tiene sentido hablar de innovación hacia fuera si no la incorporas primero dentro: nuestro equipo aprende, prueba y aplica".
Una aproximación que no se queda únicamente en la formación reglada en un momento puntual, sino que se extiende a un proceso continuo que tiene como fin último el reskilling de sus empleados en su cotidianidad.
Así lo entiende Fernández, quien afirma a este medio que "más que adaptarnos a la IA, estamos integrándola en nuestra forma de trabajar: el aprendizaje continuo ya no es opcional. La irrupción de la IA generativa y de modelos más avanzados ha acelerado la necesidad de actualización constante, y la abordamos a través de formación, acompañamiento y exposición directa a proyectos reales. Nuestro objetivo es que el equipo no solo entienda la tecnología, sino que sea capaz de aplicarla en el negocio y generar valor a partir de ella".
Abrir el foco a FP, mujeres y seniors
El sector TIC arrastra desde hace años una brecha de talento STEM, tanto en España como a escala global. Una de las posibles soluciones, según el máximo ejecutivo de V-Valley, pasa por ampliar el foco más allá del mercado tradicional. Es por ello que desde su empresa y el Grupo Esprinet están impulsando distintas iniciativas orientadas a acercar la tecnología a nuevos perfiles y generar vocaciones desde fases tempranas.
"El reto del talento no se soluciona solo buscando perfiles, sino ayudando a crearlos. En este sentido, uno de los pilares clave es nuestro acuerdo con FP Empresa, la Asociación de Centros de Formación Profesional que agrupa a cientos de centros en toda España. A través de esta colaboración desarrollamos diferentes iniciativas, como programas de mentoring impartidos por nuestros propios profesionales, sesiones formativas prácticas sobre tecnologías clave y la puesta en marcha de los Premios de Transferencia del Conocimiento en FP, que fomentan proyectos tecnológicos alineados con retos reales del mercado. Además, el acuerdo pone un foco específico en el impulso del talento femenino en disciplinas STEM, especialmente en aquellos ciclos formativos donde su presencia es aún minoritaria, contribuyendo así a reducir la brecha de género en el sector tecnológico", defiende el directivo.
Todo ello con un punto a favor: aunque esta compañía comparte en gran medida el mismo ecosistema de talento que fabricantes y partners, su posicionamiento es diferencial.
"En V‑Valley ofrecemos una visión más transversal del negocio, donde los profesionales trabajan con múltiples tecnologías, fabricantes y proyectos, lo que aporta una riqueza de experiencia difícil de encontrar en otros entornos. Eso convierte nuestro proyecto en una propuesta muy atractiva para perfiles que buscan crecimiento, aprendizaje continuo y visión global".
La flexibilidad atrae pero el proyecto retiene
El modelo híbrido de trabajo se ha consolidado y, en su caso, forma parte de una cultura basada en la confianza y la flexibilidad. Más allá del formato de trabajo, lo que impacta en la retención es ofrecer un entorno en el que las personas puedan desarrollarse, aportar valor y crecer profesionalmente.
"Combinamos esa flexibilidad con un fuerte sentimiento de pertenencia y cercanía, elementos clave para construir equipos sólidos a largo plazo. La flexibilidad atrae, pero lo que retiene es el proyecto: las personas se quedan donde crecen y sienten que forman parte de algo", concluye Hugo Fernández.