EL CEO de Atlassian, Mike Cannon-Brookes, en Team '26 (Anaheim, California)

EL CEO de Atlassian, Mike Cannon-Brookes, en Team '26 (Anaheim, California)

Tecnológicas

Cuando la inteligencia artificial sacude la industria del software: Atlassian se mide en la nueva carrera tecnológica

Con más de 5.200 millones en ingresos y crecimientos del 32%, Atlassian acelera su apuesta por la IA durante su evento anual en California en plena presión por su rentabilidad.

Más informacion: Atlassian lleva los agentes de IA a Jira, Confluence y Rovo para que dejen de ser un mero asistente y empiecen a ejecutar

Anaheim (California, EEUU)
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Las claves

Las claves

Atlassian redefine su estrategia para convertirse en la plataforma central de trabajo en la era de la inteligencia artificial y la automatización.

La compañía apuesta por Rovo, una plataforma de IA que utiliza el conocimiento acumulado en Jira y Confluence para mejorar el contexto y la colaboración entre humanos y agentes inteligentes.

Atlassian amplía su enfoque más allá de los equipos técnicos, dirigiéndose a áreas como operaciones, finanzas, recursos humanos y marketing, en un entorno marcado por la fragmentación de herramientas de IA.

A pesar de un crecimiento del 19% en ingresos y la expansión de su negocio cloud, Atlassian enfrenta presión por rentabilidad y ha realizado recortes de plantilla, mientras acelera el desarrollo y la integración de IA en sus productos.

Si por algo es conocida Anaheim, ciudad del estado de California, es por ser el hogar del primer parque Disney, el único que diseñó y llegó a pisar su creador, Walt Disney, y que transformó para siempre la industria del entretenimiento.

Inaugurado en 1955, a poco más de media hora de Los Ángeles, el complejo se convirtió en un símbolo del modelo de ocio estadounidense del siglo XX. Tras Disneyland Park llegarían otros que se extendieron por todo el condado de Orange y que lo han convertido en uno de los mayores puntos de interés turístico del estado.

Pero esta semana, entre turistas, hoteles temáticos y familias cargadas de souvenirs, Anaheim acoge a otro tipo de visitantes. Empresas, directivos, desarrolladores y responsables de TI han tomado el centro de convenciones de la ciudad para asistir al gran evento anual de Atlassian, Team ‘26.

La compañía australiana, conocida por herramientas como Jira o Confluence, celebra aquí uno de los momentos decisivos de su historia reciente. Tras años convertida en referente global del software colaborativo, la multinacional trata, como tantas otras, de redefinir su papel en plena explosión de la inteligencia artificial.

Su objetivo es convertirse en la plataforma desde la que las empresas organicen el trabajo en la era de los agentes de IA y la automatización.

Cambio de escala

No se trata de un cambio menor. Durante dos décadas, Atlassian construyó su negocio alrededor de equipos técnicos y desarrollo de software; ahora se trata de trasladar su planteamiento a todas las áreas de la organización en un entorno en el que el trabajo empieza a compartirse con sistemas inteligentes.

Fundada en 2002 por dos estudiantes de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Sídney, Australia), con sus propios recursos, durante años se identificó a Atlassian con Jira. Una herramienta que acabaron utilizando una gran mayoría de desarrolladores para gestionar proyectos dentro de las metodologías ágiles que tanto calaron en los entornos empresariales.

Atlassian Team'26.

Atlassian Team'26. Noelia Hernández

Pero ahora, los discursos son otros, se habla de agentes, automatización y colaboración entre humanos e IA. Y es ahí donde la compañía busca de nuevo su sitio después de haber sido una referencia mundial del software colaborativo.

Su reto es convertirse en la capa que conecte a todos los actores de una organización: personas, procesos, conocimiento y esos agentes de IA que empiezan a convertirse en un actor más dentro de las empresas. Ese es el mensaje que ha prevalecido esta semana en Team '26: la IA no es un añadido, sino el núcleo sobre el que se está reorganizando toda la compañía.

El valor del contexto

Para ello, y como ya anunció su director ejecutivo durante su keynote, la gran apuesta es Rovo, la plataforma de inteligencia artificial sobre la que pretenden construir una capa de conocimiento que dé paso a una de las palabras más repetidas durante el evento: el contexto. Algo sobre lo que tampoco dejó lugar a dudas el CEO de Atlassian, Mike Cannon-Brookes, durante un encuentro a puerta cerrada con los medios internacionales: "Todo se reduce al contexto", resumía.

“La información sobre cómo trabajan los equipos, qué tareas realizan o cómo colaboran entre sí ya está dentro de nuestras plataformas”, explicaba el CTO y Chief Trust Officer de Atlassian, Vikram Rao, a DISRUPTORES - EL ESPAÑOL. “Ese conocimiento permite que los agentes trabajen con mucho más contexto y necesiten menos iteraciones para llegar a respuestas útiles”.

¿Cómo lo van a hacer? Recurriendo a la información que los empleados han acumulado durante años, haciendo uso de herramientas como Jira o Confluence. Algo tan sencillo, como complejo de aterrizar: que los agentes entiendan qué ocurre dentro de las empresas.

“No se trata solo de buscar información, sino de entender el código, los procesos y la lógica del negocio”, añadía. Un enfoque que, como el CTO explicó por su parte, permite "acortar tiempos, reducir errores y mejorar la precisión de los sistemas".

Sobre esta cuestión, la responsable de Teamwork Lab en Atlassian, Molly Sands, contaba, en respuesta a preguntas de este medio, que hay muchas compañías que viven ya una "sensación de caos provocada por la velocidad a la que están llegando las herramientas de IA". Algo que internamente definen como “AI fragmentation tax”: el tiempo y recursos que las empresas pierden intentando coordinar equipos, herramientas y flujos de trabajo cada vez más complejos.

Además del cambio de estrategia del grupo australiano, también hay un viraje en cuanto a los clientes a los que se dirigen ahora.

Atlassian Team'26.

Atlassian Team'26. Noelia Hernández

Junto a desarrolladores y responsables de TI, su abanico se amplía a áreas como operaciones, finanzas, recursos humanos o marketing. La adquisición de Trello en 2017 ya apuntaba a ello y el mercado lo confirmó con la compra de Loom.

Porque, según Sands, el verdadero desafío no está en la incorporación de estas herramientas, el reto es transformar la forma de trabajar dentro de las compañías: "Hace falta una cultura donde la gente pueda experimentar y sentirse segura utilizando IA”, defendía.

Crecer no es suficiente

Sobre el papel y el escenario de Team '26 las dudas son pocas, pero el momento para el sector del software no es favorable. La irrupción de la inteligencia artificial ha hecho tambalear unos cimientos que hasta hace muy poco parecían sólidos. En Atlassian asumen que esta industria se dirige hacia un escenario mucho más acelerado: “Vamos a ver mucha más innovación llegando al mercado y ciclos de entrega mucho más rápidos”, anticipaba Rao

En el caso de Atlassian, la compañía sigue creciendo. Cerró su ejercicio fiscal de 2025 con más de 5.200 millones de dólares en ingresos, lo que significa un crecimiento del 19% respecto al año anterior, según datos proporcionados por la propia enseña.

A ello se suman los datos positivos del tercer trimestre fiscal de 2026, en el que ha alcanzado los 1.800 millones de dólares en ingresos, un 32% más interanual. También mantiene el impulso en su negocio cloud, que ya supera los 1.100 millones y crece un 29%.

Sin embargo, sigue acumulando pérdidas y, como recoge Reuters, continúa sin entrar en beneficios ante la expectación de un mercado que exige rentabilidad más allá de la expansión. Una presión que, asimismo, se ha trasladado al interior de la compañía, que en los últimos meses ha realizado recortes del 10% de su plantilla tras el despido de unos 1.600 empleados. Una reorganización que se produce mientras aumenta su inversión en inteligencia artificial.

La presión de la IA

Al mismo tiempo, el ritmo de desarrollo se ha disparado. “Ya no lanzamos producto dos veces al año, estamos entregando mejoras continuamente”, aseguraba Cannon-Brookes. Un cambio que obliga también a replantear cómo se comunican con sus clientes.

Además, Atlassian ha pasado de competir con herramientas de gestión de proyectos a hacerlo con tecnológicas como Microsoft, Google o Salesforce, que están integrando la inteligencia artificial en sus propias plataformas. La apuesta de la australiana es coger la delantera como un sistema que ya vive del trabajo que realizan las propias organizaciones. “Tenemos información sobre cómo colaboran, cómo se construyen productos y cómo se ejecuta el trabajo dentro de las empresas”, sostenía el CTO.

La responsable de Teamwork Lab también insistía en que, en este nuevo entorno, la clave es definir cómo humanos y agentes de IA van a trabajar juntos: "Los trabajos no son solo una suma de tareas, la IA puede liberar tiempo, pero son las compañías las que tendrán que redefinir cómo colaboran con las personas".

Lo que se juega en Anaheim no tiene tanto que ver con nuevos lanzamientos o capacidades, se trata más bien de si las grandes compañías de desarrollo de software serán capaces de seguir siendo relevantes en un negocio marcado por la inteligencia artificial.

La gran transformación no se limita únicamente a automatizar tareas, lo relevante es que, en palabras del propio CTO, reducen la barrera técnica para crear tecnología., y “cada vez más personas podrán construir cosas simplemente explicando qué quieren hacer”.

Al igual que ocurrió con el modelo de ocio que nació a pocos kilómetros de aquí en los años 50, lo que está es la forma en la que se está reconstruyendo toda una industria. Y, en esa carrera, ya no basta con crecer, hay que demostrar que se puede liderar ese cambio.

Adopción orgánica

La compañía nació en Sídney hace más de dos décadas, cuando sus fundadores, Mike Cannon-Brookes y Scott Farquhar, decidieron construir una empresa de software con una filosofía poco habitual para la época: vender producto sin grandes equipos comerciales.

La estrategia les funcionó. Su crecimiento inicial se apoyó en descargas online y adopción orgánica dentro de equipos técnicos; y Jira terminó convirtiéndose en una herramienta prácticamente estándar en el mundo del desarrollo de software. Después llegaron Confluence, Trello, Bitbucket o Loom.

Hoy Atlassian asegura contar con más de 300.000 clientes en todo el mundo, con presencia en corporaciones, bancos, consultoras, empresas tecnológicas y organismos públicos.

Pero tras años de fuerte crecimiento impulsado por el auge del trabajo remoto y el negocio cloud, ahora toca demostrar cuál será su papel en un escenario donde la inteligencia artificial promete transformar radicalmente la productividad empresarial y el propio desarrollo de software.