Horacio Morell, presidente de IBM para España, Portugal, Grecia e Israel.

Horacio Morell, presidente de IBM para España, Portugal, Grecia e Israel.

Tecnológicas

IBM cumple 100 años en España con la vista puesta en el primer ordenador cuántico tolerante a fallos del país

Horacio Morell, presidente de IBM España, reivindica el papel de España en la nueva carrera de la computación cuántica y advierte de que en el mercado de la inteligencia artificial habrá ganadores y perdedores.

Más información: Arvind Krishna (IBM): "La inteligencia artificial no es una herramienta, es el modelo de negocio"

Publicada
Las claves

Las claves

IBM celebra 100 años en España y anuncia el compromiso de instalar el primer ordenador cuántico tolerante a fallos en Europa para 2029.

La compañía ya colabora con empresas españolas como Iberdrola y Airbus en aplicaciones de inteligencia artificial y computación cuántica avanzada.

IBM apuesta por modelos de IA pequeños y especializados, y destaca su plataforma de control para garantizar regulaciones y evitar sesgos.

El presidente de IBM España, Horacio Morell, reclama más incentivos fiscales para atraer talento y advierte sobre la fragmentación de inversiones en Europa.

Hay empresas que desprenden historia y a futuro al mismo tiempo. IBM reunió este jueves a la prensa para celebrar el centenario de su presencia en España -la compañía cumple 115 años a nivel global- y el presidente de IBM España, Horacio Morell, aprovechó la ocasión para lanzar uno de los compromisos más ambiciosos de la tecnológica en el país: traer a España el primer ordenador cuántico tolerante a fallos de Europa.

"Hemos comprometido que para el 2029 va a haber un ordenador tolerante a fallos", afirmó Morell con rotundidad. "Eso significa que ya tiene corrección de errores y que va a ser el primer ordenador a escala comercial que va a poder resolver problemas. Ya no es ciencia ficción, no es un problema de ciencia, es de ejecución de ingeniería. Sabemos cómo llegar, con qué algoritmos".

El Gigante Azul ya tiene comprometida esa fecha en otros territorios: "En Estados Unidos se ha comprometido que va a haber uno, en Japón se ha comprometido que va a haber uno. Son países que son continentes, y va a haber uno en Europa. La ambición es compartida con el Gobierno vasco y con el Gobierno que se quiera sumar, español y otras comunidades, de tener el primer ordenador tolerante a fallos lo traigamos aquí."

El ordenador cuántico, insistió Morell, no es el único protagonista de esta historia. La carrera que se está librando tiene múltiples frentes: hardware, software y, sobre todo, algoritmos. Enric Delgado, CTO de IBM España, fue el encargado de poner cifras al avance vertiginoso de esta tecnología.

"Los de Cleveland Clinic han modelado una proteína con 12.685 átomos. Eso es una barbaridad, porque hace tres meses estábamos modelando moléculas de mil átomos. En un año llegaremos a modelar moléculas imposibles para simular en un ordenador clásico", ilustró Delgado. El ejemplo del banco HSBC es igualmente paradigmático: todas las transacciones del mercado de bonos europeo, las pasó por un ordenador cuántico y después por su sistema de inteligencia artificial. El resultado fue una mejora del 34% en la precisión para anticipar si un bono iba a venderse o no. "Al fondo, lo que te dice esto es que hay muchísimos datos en el mundo y encontrar patrones cuesta mucho. Y un ordenador cuántico ya está demostrando que puede hacerlo", subrayó el experto.

En España, IBM ya trabaja con Iberdrola en mantenimiento predictivo de contadores inteligentes, con un banco del norte del país en optimización de recursos, y con una empresa vasca en el diseño de moléculas contra el Alzheimer. También participa en un proyecto con Airbus para optimizar la construcción de las carcasas de los aviones: "Son problemas muy complejos porque son mallas que se van colocando con más de 10.000 variables, para buscar mayor resistencia", detalló Morell.

La burbuja que no es burbuja

La pregunta que sobrevuela el sector era inevitable: ¿hay o no hay burbuja de inteligencia artificial? Morell fue directo. "Nuestra posición es que no la hay. Es verdad que hay unas inversiones salvajes en datacenters, en infraestructura, GPUs, en electricidad. Y es verdad que no todo el que invierte va a ver resultados, habrá ganadores y perdedores".

Para ilustrarlo recurrió a la metáfora de la fibra óptica: "En los años 2000, muchos inversores perdieron su dinero, pero las infraestructuras se quedaron y alguien las compró, que fueron los ganadores. Y eso perdura". El mercado, advirtió, ya está pidiendo cuentas: "El mercado ahora está viendo que ya no me cuentes cuánto inviertes, sino cuéntame cómo materializas ese retorno".

Morell también apuntó a una bajada estructural de costes que considera inevitable: "Creemos que la mejora en la parte de semiconductores puede mejorarse por diez, la parte de la arquitectura de los modelos se puede mejorar otros por diez y pensamos que en el software se puede por diez. Si tú lo multiplicas todo, te sale un x100".

En cualquier caso, su apuesta pasa por los modelos pequeños y especializados, y por la plataforma de gobierno de IA, que controla que los modelos no tengan sesgos, cumplan la regulación y no se distorsionen de su objetivo una vez desplegados. "Te diría que es el punto donde más fuerte estamos. Estamos vendiéndolo a clientes que no tienen ninguna tecnología nuestra, nos lo están comprando para controlar los modelos de otros proveedores", reveló. Entre los casos recientes, mencionó la alianza con Telefónica para construir la primera factoría de IA de Europa, y un acuerdo con "el primer banco español" -cuyo nombre no desveló- que se anunciará el 27 de mayo.

Una empresa que lleva un siglo reinventándose

Morell también se detuvo en los hitos históricos de IBM en España en estos cien años: desde las máquinas tabuladoras que usó Telefónica cuando tenía apenas dos años de vida y 100.000 líneas activas, hasta la tecnología que procesó los resultados del referéndum de la Constitución y las primeras elecciones democráticas. O los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, "el mayor proyecto tecnológico del país hasta ese momento".

Sobre la situación actual de España en el mapa de la innovación global, Morell se mostró optimista pero exigente: "Estamos bien posicionados, tenemos universidades fantásticas y una capacidad de generar talento brutal, no solo en las universidades sino también en la FP dual. Si tengo que pedir algo, es más incentivos fiscales para atraer talento".

Sobre la fragmentación europea en la carrera tecnológica, sin embargo, fue más crítico: "Europa es campeona de la regulación y campeona de la fragmentación de las inversiones. Los americanos dicen 'voy a hacer algo', cogen a los mejores y les dan el dinero. Aquí somos 27 y las decisiones son muy fragmentadas. No ayuda." Pero incluso en ese diagnóstico pesimista dejó una puerta abierta: "Creo que tenemos una oportunidad y nosotros estamos aquí para aprovecharla".