Manuel Lavín, CEO de GFT España.

Manuel Lavín, CEO de GFT España.

Tecnológicas

GFT ve en la soberanía digital europea una oportunidad para impulsar su negocio en industria y defensa

La consultora, que acaba de cumplir 25 años en España, sigue mostrando músculo en el sector financiero con un enfoque basado en inteligencia artificial.

Más información: La alemana GFT se rearma con IA y adquisiciones para facturar 1.500 millones en cuatro años

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Las claves

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GFT Technologies ve en la demanda de soberanía digital en Europa una oportunidad para expandir su negocio en los sectores de industria y defensa.

La compañía, reconocida por su experiencia en banca y seguros, apuesta por la inteligencia artificial y la transformación digital como motores de crecimiento.

España es el segundo mercado por ingresos y el primero en beneficios para GFT, con más de 2.200 empleados y centros clave en IA y ciberseguridad.

GFT busca aumentar su facturación global a 930 millones de euros en 2026, apoyándose en la modernización tecnológica y la eficiencia que ofrece la IA.

GFT Technologies quiere aprovechar la fuerte demanda de soberanía digital en Europa e impulsar su actividad en los sectores de industria y defensa. La consultora de TI de origen alemán, que históricamente ha sido reconocida por su fortaleza en banca y seguros -trabaja con las principales entidades de crédito como BBVA, Santander o JP Morgan Chase, entre otras-, ve en su ADN, su operativa basada en la inteligencia artificial y su posición geográfica una oportunidad que no quiere dejar pasar.

Según las estimaciones que ha lanzado en rueda de prensa su CEO en España, Manuel Lavín, el ansiado anhelo del Viejo Continente, forjado a golpe de regulación en un momento geopolítico convulso y en el que las nuevas tecnologías se destacan como el principal motor de crecimiento económico, arrastra un retraso de más de una década con respecto a otros bloques como Estados Unidos o China y una rémora de miles de millones de euros de inversión.

“Seguimos metidos de lleno en el mundo financiero, pero somos una empresa europea con una fuerte presencia local”, argumenta. Lavín se muestra convencido de que se puede abrir más hueco en estas industrias -en las que ya está presente- con su actividad de la transformación digital basada en IA. Para ello, lleva refinando su plataforma durante años con el gasto de “decenas de millones de euros” y para la que ha sellado varias adquisiciones como Megawork en 2025.

Una coyuntura que, de seguir la lógica numérica de la empresa en los recientes ejercicios, debería potenciarse en España, donde acaba de cumplir un cuarto de siglo: el país se ha convertido en el segundo mercado del grupo en cuanto a ingresos -sólo por detrás de Brasil- y en el primero en beneficios.

A nivel global, la firma facturó 888 millones de euros en 2025, una cifra que pretende incrementar en un 5% durante este año fiscal, alcanzando unos ingresos de 930 millones de euros aproximadamente.

Apuesta por la IA

La consultora se siente “pionera” en la inserción de la inteligencia artificial en los procesos de negocio. Lleva desde 2015, “mucho antes de que saltara a escena ChatGPT”, articulando todo su conocimiento en torno a la plataforma Wynxx a golpe de esta tecnología y de machine learning.

Ahora ha abrazado también la ‘agentificación’ de esta tecnología, incorporando capacidades end-to-end para el desarrollo de software y todos sus casos de uso sectoriales.

Lavín reconoce que el mercado está empezando a entrar en un estado de madurez, con resultados tangibles, en el que existe un “boom” por modernizar todo el legado tecnológico en base a la IA. Además, añade: “Los negocios han pasado de pensar de modo lineal a modo agéntico”.

Esta fase profunda, como la define el directivo, tiene, sin embargo, muchos retos que sortear e importantes decisiones que tomar por parte de los clientes. Por ejemplo, “la disrupción digital está siendo más rápida que la capacidad de las organizaciones para reclutar gente y pensar en modo agéntico”.

Asimismo, apunta, estos tienen que reestructurar su enfoque de servicios y definir cuál va a ser su modelo de construcción tecnológica. “Deben decidir si viran hacia un modelo de reducción de costes o mantienen el nivel de inversión y buscan diferenciarse mejorando su productividad”. Si optan por la segunda opción, añade, las eficiencias podrían superar cotas de entre el 20% y el 30% con respecto a los desarrollos tradicionales.

En cualquier caso, y pese a que cada pequeño salto en los modelos de lenguaje grandes (LLM, de sus siglas inglesas) supone un cambio significativo y abre nuevos casos de éxito, las oportunidades de esta nueva revolución industrial son “mucho mayores” y marcan la diferencia por encima de cualquier desafío. Más allá de posibles afectaciones en los puestos de trabajo técnicos y en la reconfiguración de las compañías, “hay que ver el vaso medio lleno. […] La modernización a través de la IA es una apuesta segura y permite realizar proyectos más que asequibles en coste y tiempo”.

España, el principal ‘cerebro’ operativo de la consultora

GFT se define como una consultora de tamaño “medio”, cuya posición considera “envidiable” para abordar todo este tipo de proyectos. Tiene en nómina a unos 12.000 empleados, de los cuales más de 2.200 se encuentran en España.

Aquí comenzó a operar hace 25 años, a través de una colaboración con Deutsche Bank, con un equipo inicial de 467 profesionales. Su asentamiento en la geografía ha sido clave para su trayectoria, ya que se ha destacado como uno de sus principales hubs tecnológicos.

Desde sus centros de excelencia en inteligencia artificial y ciberseguridad, que comparte sedes con Brasil y Polonia, da servicio a potentes empresas internacionales como la citada JP Morgan, Ford o Google. De hecho, el 40% de su fuerza laboral local trabaja en iniciativas mundiales.