Tecnologías como la nube y la IA y la complejidad de los ciberataques harán que la industria de la ciberseguridad obtenga un repunte sin precedentes.
El mercado de ciberseguridad se dispara en todo el mundo: duplicará su volumen en el próximo lustro
Pasará de 255.000 millones de dólares en 2025 a más de 580.000 millones, según datos de Research and Markets.
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Un escenario cada vez más complejo y sofisticado de ciberataques, unido a los procesos de transformación digital apoyados en tecnologías como la nube y la inteligencia artificial, así como la incipiente presión regulatoria en todo el globo, impulsará al mercado de la ciberseguridad como uno de los vectores de mayor crecimiento dentro de la industria tecnológica en los próximos ejercicios.
En concreto, el sector avanzará a tasas cercanas al 15% por año, pasando de 255.000 millones de dólares en 2025 a 580.180 en 2031, tal y como prevé la firma Research and Markets. Estas cifras implican que el sector duplicará prácticamente su tamaño en un lustro y, de mantenerse la tendencia, se triplicaría en la próxima década.
España se posiciona como una de las geografías más expuestas en este contexto. Según distintos análisis, ya es el país favorito para los ciberdelincuentes en toda Europa, con una tasa un 10% superior de detección de malware en relación con la media comunitaria. Y, en términos de ransomware -basado en el secuestro de información y equipos informáticos para posteriormente pedir un rescate millonario-, es el séptimo país más afectado del mundo.
Los últimos indicadores del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), que datan de 2024, ya dejaban clara la tendencia: se gestionaron más de 97.000 incidentes, lo que supone una subida del 16,6% interanual.
Este contexto está acelerando la inversión en protección digital. La consultora IDC estima que el Viejo Continente se blindará de aquí a 2028 con un gasto cercano a los 100.000 millones de euros.
El crecimiento estará también auspiciado por contar con uno de los marcos regulatorios más nutridos y restrictivos del tablero internacional. Directivas como NIS2 -para sectores críticos-, el Acta de Ciberresiliencia o, con anterioridad, el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR, de sus siglas inglesas), obligan a las organizaciones a reforzar sus sistemas a riesgo de tener que afrontar sanciones millonarias.
Estados Unidos, líder del gasto global
En cualquier caso, Estados Unidos seguirá concentrando la mayor cuota del mercado mundial -y hasta un 82% de toda Norteamérica-. El informe de Research and Markets subraya que su posición se sustenta en la adopción “temprana” de tecnologías de seguridad de vanguardia en compañías, agencias gubernamentales e industrias de infraestructura crítica.
A ello se suma el peso de la nube como modelo dominante, impulsado, entre otros factores, por la consolidación del teletrabajo. Asimismo, “los frecuentes ciberataques han acelerado la demanda de detección de amenazas basada en inteligencia artificial, arquitecturas ‘Zero Trust’ y servicios de seguridad gestionados”.
El liderazgo estadounidense también se explica por la concentración de los principales proveedores del sector. La consultora destaca algunos jugadores genéricos como IBM, Cisco y Microsoft, y a otros de nicho del tamaño de Palo Alto Networks, Trend Micro o CrowdStrike.
En contraposición, mercados como el de Asia Pacífico se encuentran todavía en plena y rápida expansión impulsada por una acelerada digitalización en economías “emergentes y desarrolladas” como China, Japón, India, Corea del Sur, Australia y otros países del sudeste asiático. El sector registrará una tasa de crecimiento del 17,45% durante estos cinco años.
Latinoamérica, por su parte, está experimentando un fuerte repunte en ataques de ransomware, phishing y fraude financiero. Dentro de este mercado, México se posiciona como uno de los zocos más importantes.
Mapa actual de la tecnología
En términos generales, hay una relación directa entre el desarrollo de la infraestructura tecnológica y el aumento de los ciberataques en todas las geografías del mundo. Por ejemplo, sólo en Estados Unidos, el FBI recibió en 2024 cerca de 900.000 denuncias por delitos informáticos, lo que supone un aumento del 33% con respecto al ejercicio anterior.
Por otra parte, son cada vez más las empresas las que están migrando sus cargas de trabajo, aplicaciones y datos confidenciales a nubes tanto públicas como híbridas y privadas. Esto hace crecer la superficie de ataque, según reza el documento.
Por último, se destaca por parte de la industria de ciberprotección la integración de soluciones avanzadas de inteligencia artificial, aprendizaje automático e Internet de las Cosas (IoT). “Estas tecnologías también permiten automatizar las operaciones de seguridad, reduciendo la dependencia de las intervenciones manuales”, concluye el estudio.