Florence Verzelen (vicepresidenta de Dassault Systèmes responsable de Europa, Oriente Medio y África).
Florence Verzelen (Dassault Systèmes) ve “grandes oportunidades” en “aprender a desacoplarse de EEUU”
La vicepresidenta de Dassault Systèmes responsable de toda Europa, Oriente Medio y África, apuesta por la soberanía europea en el dato, la IA, el gemelo virtual, energía nuclear, infraestructuras y defensa.
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La entrevista exclusiva empieza, paradójicamente, con una pregunta de la entrevistada al periodista. La vicepresidenta de Dassault Systèmes responsable de Europa, Oriente Medio y África, tenía curiosidad por conocer la evolución percibida por el enviado de DISRUPTORES en el evento 3D Experience, tras asistir a tres ediciones consecutivas.
“Hace tres años pregunté a Manish Kumar si estaban usando inteligencia artificial y él respondió, ‘por supuesto’…”, le contestamos.
“¡Ah!, por supuesto que tenemos mucha IA en nuestros productos”, replica Florence Verzelen que, además de su gigantesco ámbito territorial de responsabilidad, forma parte del comité ejecutivo de Dassault Systèmes desde 2018.
“Pero hace tres años, no era un argumento tan habitual”, puntualizamos.
“Sí, cierto. Ahora es súper, súper importante. Ahora es lo primero que preguntan nuestros clientes. Quieren saber cómo nuestra IA va a acelerar todos sus procesos, ayudarles a ser más innovadores, más sostenibles. Es algo muy importante para nuestros clientes, nuestros equipos y nuestros usuarios, claro que sí”, asume Verzelen.
La vicepresidenta de DS bromea sobre sus amplísimas áreas geográficas de influencia hablando de su “imperio”, que dirige “con cuatro directores ‘geo-gerentes’. África está gobernada junto con Francia, España y Oriente Medio [EMEA]. Estamos creciendo enormemente en Oriente Medio. Pero África, sigue siendo [sólo] Sudáfrica y el norte”.
Detalla que Marruecos es más relevante por “la cadena de suministro de nivel uno y nivel dos de la industria automovilística. Pero aún no somos grandes en África, para ser sinceros” confiesa. “Dependemos de lo innovadores que sean algunos países antes de invertir. Estamos viendo mucha innovación en África, en varios países: Ruanda, Costa de Marfil, Sudáfrica y estamos mirando otros”.
Su organización incluye una subdivisión geopolítica de lo que llama “Europa” en cuatro áreas diferenciadas: “Europa occidental”, en realidad el EMEA ya mencionado; el norte, con Reino Unido, Benelux y los países nórdicos; Europa central que incluye Alemania, Suiza, Austria, Polonia, República Checa y Rumanía. “Y la Europa mediterránea, donde tenemos Italia, Turquía, Israel… y también Uzbekistán, Azerbaiyán…”.
“En cada uno de estos países tengo equipos locales, que están ahí para atender a los clientes, que hablan con ellos y responden a las preguntas. Les tengo una confianza profunda. Pero, claro, yo también viajo todo el tiempo. Cada semana estoy en un país diferente”, afirma, dándose por satisfecha por poder pasar en París, en su casa, cada fin de semana.
La resiliencia es clave
La clave de su negocio, entiende, es “ser resilientes”. Y apunta que trabajar “con 12 industrias” diferentes “es positivo” porque, si la industria del automóvil no está funcionando ahora demasiado bien en Europa, a la de defensa le está yendo “extremadamente bien”. Y lo mismo dice de los semiconductores. “Estar diversificados en las industrias ayuda al sistema a ser resiliente”, indica como primer factor.
“Lo segundo es que cuando las industrias están en dificultades, invierten aún más en nuestra solución. El reto de la industria del automóvil es ser tan competitivos como los chinos. Y nosotros estamos en el 90% de los coches en todo el mundo. Así que también estamos con fabricantes chinos”. De estos avisa que “son capaces de hacer un proyecto de coche en 15 meses, cuando los europeos lo hacen en 40 o 45 meses”.
“También ayudamos a industrias que no están funcionando muy bien. Por supuesto, es más fácil cuando el país está creciendo. Y esta es la razón por la que en Oriente Medio estamos viendo un alto crecimiento, porque hay muchos proyectos de país”. De España dice que “es realmente un mercado muy bueno”. Y salta a Turquía que “también es un mercado muy bueno”.
“Siempre es más fácil y agradable hablar con un cliente que está yendo bien y quiere invertir en el futuro, en I&D, en lugar de tener que ayudar a un cliente a sobrevivir. Pero es muy importante ayudar a un cliente a sobrevivir, aunque no se dé la misma atmósfera”.
“Tenemos 150.000 clientes en Europa y la IA ayuda a asegurarme de aportar valor”, prosigue Verzelen. “Trabajamos con todo tipo de industrias, desde la automoción hasta la aeroespacial… defensa, consumo, alta tecnología, ciencias de la vida, energía, infraestructuras”.
“Con la IA, en la industria del automóvil pueden reducir a la décima parte el tiempo que tardan en diseñar una nueva pieza de un coche. En aeroespacial pueden reducir en diez o quince veces el tiempo que tardan en encontrar nuevos materiales bajo ciertas especificaciones. En la farmacéutica, al utilizar el gemelo virtual de un virus y la IA para identificar las mejores moléculas que lo combaten, logran reducir significativamente el ciclo de innovación”.
Verzelen se lanza a ejemplos concretos: “Sanofi, una gran farmacéutica francesa, hizo lo que llaman una planta de fabricación evolutiva, que es una planta de fabricación de vacunas capaz de cambiar la producción de una vacuna a otra en dos o tres días, cuando antes les llevaba tres meses. Podemos pasar de una epidemia a otra enfermedad fuerte y es muy importante poder cambiar. El gemelo virtual de la planta les ayuda a reconfigurarla casi al instante”.
Las tarifas de Estados Unidos
Otra ventaja: “En 2025, 2026, la cuestión de los aranceles ha sido difícil para muchos de mis clientes en Europa, porque exportaban a Estados Unidos y los aranceles pueden tener un gran impacto. Uno de ellos, proveedor de equipos industriales en Suiza, uno de los más fuertes que se dedican a envasados, vendía el 40% de sus máquinas a Estados Unidos con un margen del 6%. Y de una noche para otra, aranceles del 50%...”.
“Aunque sólo fue durante un mes”, apuntamos.
“Sí, pero no lo sabes cuando ocurre. Así que, con tu cadena virtual de suministro y la IA, puedes reconfigurarla para minimizar el impacto de las tasas… Estamos implementando muchas cosas que creo que están haciendo que la vida de mis clientes industriales sea más fluida, más innovadora y les ayudan a ser más sostenibles”, remacha.
Los asuntos más difíciles con los que tiene que lidiar ahora mismo Verzelen son “la IA y la soberanía de los datos. Todos mis clientes han entendido que tienen que usar IA porque es un tema de competitividad. Si no aplicas IA, y si no la aplicas en tus procesos más importantes como diseño, investigación y desarrollo, fabricación, cadena de suministro, entonces vas a ser menos competitivo. En el peor caso, puede que dentro de cinco años no estés en el mercado...”.
“Todos quieren dedicarse a la IA, pero no todos lo sienten como una urgencia. Y esto me preocupa. Si las empresas europeas no avanzan lo suficientemente rápido hacia la IA, la IA generativa y el gemelo virtual impulsado por IA, serán menos competitivas que las empresas en otros lugares”, asevera.
“Esa es mi mayor preocupación. ¿Podemos convencer lo suficientemente rápido a nuestro cliente para que se mueva, no sólo haciendo una prueba de concepto, que llevará cinco años y luego ya veremos qué hacer, sino en serio? Hay que reorganizarse en torno a la IA”.
“Necesitamos una industria fuerte en Europa si queremos que Europa siga siendo una parte fuerte del mundo. Eso es lo primero”, continúa. “Lo segundo que me quita el sueño, aunque duermo bastante bien, es la soberanía de los datos. Lo que va a ser muy importante para una empresa, ya sea aeroespacial, de defensa, farmacéutica o energética, no es tanto la propiedad intelectual formal ni las patentes. Serán sus datos”
“Con los datos de una empresa puedes adivinar o inferir todas sus patentes, toda su propiedad intelectual e incluso propiedad intelectual que no saben que tienen, pero que usando sus datos puedes encontrarla”, afirma.
“Así que convencer a mis clientes europeos de que se aseguren de conservar sus datos más importantes en un entorno europeo soberano es muy importante. Si están en un entorno no soberano, si los datos pueden ser tomados por la ley de la nube en Estados Unidos o en China, podrían perder toda su propiedad intelectual”.
Datos más valiosos que las patentes
“Y no necesitas específicamente una nube soberana para todos tus datos. Sólo para tus datos estratégicos. Asegurarme de que las empresas europeas conserven sus datos más estratégicos me preocupa”, subraya Verzelen. “Una vez que has perdido tus datos, o cuando otras personas tienen acceso a ellos, básicamente tienen acceso a todo en tu empresa”.
“En Dassault Systèmes, somos miembros de la coalición ESTIA [European Sovereign Technology Industry Alliance], que está impulsando soluciones de nube soberana en Europa. Si Europa quiere mantenerse fuerte, si queremos seguir impulsando el valor europeo en este mundo loco, necesitamos una industria fuerte”, remarca.
Admite que Europa, es decir la Unión Europea, tiene ciertos problemas políticos, pero considera que “son oportunidades. Lo primero son las regulaciones. Que en materia de soberanía son diferentes en Francia, Bélgica, España y Alemania. Y si queremos crear un verdadero mercado europeo alrededor de la soberanía necesitamos un único estándar de regulación”.
“En Dassault Systèmes creemos que es aún más urgente coordinarnos juntos para tener un fuerte sector de defensa de Europa. Actualmente formamos parte de una coalición que está creando una nube soberana de defensa para todos los proyectos en los países europeos. Pero necesitamos acordar estándares comunes. También necesitamos crear un ecosistema más fuerte en lo que respecta a soluciones digitales y en materia de IA”.
“En Europa, hay dos grandes empresas europeas en cuanto a software, que son Dassault Systèmes y SAP. Esto no es suficiente”, continúa analizando. “En Estados Unidos tienen mucho más. Y, por supuesto, estamos muy contentos de ser uno de los líderes. Pero hay espacio para otras soluciones de IA también. Cuanto más dinámico sea el ecosistema que tengamos, mejor será para nuestro continente. Pero, de nuevo, necesitamos crear un mercado europeo real, con la misma regulación. Si es posible, no demasiado compleja, para no sobrecargar a las empresas europeas con regulaciones, asegurándose de crear un campo de juego equitativo, para crear un continente fuerte”.
Parece necesario hacer mucho lobby ante la UE: “Tenemos gente en Bruselas y nuestro secretario general lo está trabajando también”.
Valiosa energía nuclear
Otra cuestión de la que puede opinar con conocimiento Florence Verzelen es la energética, un sector en la que trabajó antes de unirse a DS, y que tiene una directísima relación con la implantación del mundo digital, los centros de datos… Ella lo ve como “una gran oportunidad”.
“Si comparas el precio actual de la electricidad, en Estados Unidos es un tercio del de Europa. Pero allí la red energética es un desastre total. Está muy cerca de no poder funcionar. Necesitan mucha inversión en su red y esta es la razón por la que empresas como Microsoft y otras están ahora mismo asociándose con empresas nucleares para desconectarse de una red que no va a funcionar. En Europa tenemos mejores grids. Sé que ha habido un incidente en España, pero estamos trabajando con la red española, así que eso va a mejorar. Nuestra red [europea] es mejor. Y, además, yo soy francesa”.
La última afirmación se refiere, naturalmente, a la implantación de la energía nuclear. “Esto forma parte de nuestra educación. Realmente creo en lo nuclear, porque aporta mucho. Es una energía básica baja en carbono y creo en los grandes proyectos nucleares que EDF, Électricité de France, está haciendo. Pero también hay muchas empresas dedicadas a [desarrollar] pequeños reactores modulares [SMR]. Tenemos 40 en Europa, muchas de ellas usan nuestro software y estas pymes van a crear algo como una mini central nuclear que puede estar conectada a centros de datos, con energía descarbonizada no tan cara. Tenemos la posibilidad de ser, Europa, el lugar adecuado para los centros de datos, con la posibilidad también de crear la mayor empresa energética de SMR que sea líder mundial del mañana”.
“Así que son dos oportunidades. Conseguir el centro de datos y, al mismo tiempo, crear líderes energéticos… ¿o es que no le gusta la energía nuclear?”, vuelve a hacer de interrogadora la entrevistada.
El problema con la gente antinuclear en Europa es que son muchos…
“Sí, porque no son franceses…”, bromea. “Incluso Alemania está volviendo [a considerarlo], porque su precio de la electricidad se ha disparado por el gas. Polonia lo está considerando. Muchos países están trabajando en intentarlo y Reino Unido también está desarrollando SMR, así que creo que estamos viendo una expansión real [de la energía nuclear]. Y como sistema, con nuestro gemelo virtual puedes probar lo que quieras”.
“Si quieres [probar] que en un coche choca contra tu SMR, que un avión aterrice en tu SMR… puedes probar muchas cosas y hacerlo súper, súper seguro. Así que no tengo miedo por la seguridad porque podemos revisar todas las posibilidades en el mundo virtual. Eso hará que nuestro mundo físico sea mucho más seguro. Y creo que la energía barata es una ventaja competitiva increíble porque alimenta toda la industria del país”.
“Sin energía no puedes [hacer nada]. Y sin IA, ni centros de datos, tus sectores tampoco van a ser competitivos. Así que realmente se necesita. Y mientras no seamos lo suficientemente buenos en tecnología de baterías que ayude a la red a ser más estable, no podremos vivir sólo con energías renovables. Y en lo que respecta al gas, ya hemos visto lo que ocurrió cuando Rusia empezó la guerra...”, sentencia Verzelen.
“Creo que es cuestión de convicción. Lo bueno es que puedes ver el gemelo digital de tu central eléctrica y estropearlo todo en el mundo virtual sin arriesgar. Es un punto muy interesante para los políticos, que las cosas sean seguras. Y si la gente entiende mejor el gemelo virtual y la IA, entenderá el poder de la simulación para tomar decisiones previas. Incluso simular el precio de la energía, porque, al final, si cierras una central, tendrá un coste para todos los ciudadanos y para el país, en inversión en la industria”.
Verzelen ve muchas “oportunidades” en que Europa deje de depender de Estados Unidos, para “construir una industria más fuerte, construir nuestra propia defensa y que nos hagamos más fuertes. Las tarifas han sido una pesadilla. Pero al final, estamos aprendiendo a desacoplarnos porque ahora sabemos que no podemos confiar absolutamente en Estados Unidos, que tenemos que estar preparados y creo que lo hemos entendido en lo que respecta a la energía, infraestructuras y defensa”.
“Existe la posibilidad de que, al final, no necesitemos desacoplarnos, pero estaremos preparados para lo peor. Así que creo que esta es una oportunidad para nosotros. Por supuesto que necesitamos transformar Europa, necesitamos una mejor gobernanza. Creo que si no gestionamos esta crisis para cambiar Europa, para que sea más ágil y más rápida, tendremos un problema. Tenemos que aprovecharlo como una oportunidad”, concluye Florence Verzelen.