Satya Nadella, CEO de Microsoft, en Madrid.
Satya Nadella, CEO de Microsoft, en Madrid: "La soberanía de la IA empieza en el conocimiento de la empresa"
El directivo defiende en un evento en la capital española integrar la IA en los procesos corporativos y no depender de modelos externos para preservar el valor empresarial y garantizar la soberanía estratégica.
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El consejero delegado de Microsoft, Satya Nadella, ha visitado Madrid este jueves. Lo hace en el marco de una gira internacional en la que busca posicionar al coloso de Redmond como la punta de lanza en inteligencia artificial realmente aplicada a entornos empresariales y bajo los focos de la creciente demanda de soberanía digital en Europa.
Nadella no rehuyó este tema, el de la autonomía estratégica. De hecho, lo convirtió en hilo conductor o excusa para introducir muchos de los mensajes corporativos que tenía encomendados. Aunque, todo sea dicho, abrió el paraguas para englobar muchos otros aspectos más allá del político (el cual pasó muy por encima) en este asunto.
Para el directivo, para hablar de soberanía en la era de la inteligencia artificial debemos empezar por la propia gestión del activo intelectual de las empresas. "La soberanía de la IA empieza en el conocimiento pasivo de una empresa, acumulado gracias al capital humano. Por eso, esto no es una carrera en la que celebrar el éxito de los grandes modelos ajenos, sino del modelo que tenemos en una empresa y que la hace única”.
También hiló Satya Nadella la cuestión de la soberanía digital con la de la ciberresiliencia. Sin abandonar el prisma genérico de su discurso, el ejecutivo defendió la necesidad de apostar "por inteligencia global, con control global, porque los delincuentes no entienden de fronteras. Son dos partes del espectro de riesgo que queremos enfrentar de forma simultánea".
Y, a renglón seguido, la brevísima mención a las preocupaciones geopolíticas y de localización del dato. Recordó el directivo los cinco compromisos para Europa que anunció su presidente Brad Smith hará ahora un año (y que abarcan desde la ciberseguridad o la privacidad hasta una mayor apertura de sus prácticas consideradas anticompetitivas) para reafirmarse en ellos sin más concreción.
"La soberanía es una consideración principal para cualquier país", se limitó a decir Nadella. "Por nuestra forma, estamos gestionando este riesgo mediante la diversificación de nuestro catálogo”.
Se refería, en particular, a las distintas propuestas de entrega de sus servicios en la nube (Azure) y, por ende, de servicios de IA basados en la anterior. Como ha recordado Satya Nadella, hablamos de capas que van desde la nube pública a nubes soberanas privadas y nubes privadas capaces de ser totalmente desconectadas del resto de entornos digitales y actuar con la máxima privacidad.
Azure Local, que así se denomina esta última y nueva propuesta de 'cloud' en modo avión, recuerda no obstante a ofertas ya conocidas en el mercado de rivales como Oracle.
Una revolución "horizontal y de amplio alcance"
Como era de esperar, Satya Nadella también ha aprovechado su intervención en la capital española para reivindicar el momento histórico que se abre con el advenimiento de la IA.
“Estamos pasando de la transformación digital a la transformación impulsada por la inteligencia artificial. La IA es una tecnología horizontal y de amplio alcance; por eso exige que repensemos todos los procesos y flujos de trabajo de extremo a extremo”.
Para dimensionarlo recurrió a la historia reciente de la informática empresarial. “Cuando se generalizaron los PC en los años 80, las empresas pasaron del fax y el papel al correo electrónico, y eso cambió los flujos de trabajo. Ahora también cambia la forma de trabajar: debemos cambiar nuestra mentalidad y aprender nuevas habilidades”. La consecuencia, dijo, es inmediata dentro de la organización: “Tenemos que preguntarnos cómo medimos la calidad de los outputs que obtenemos de la IA y cuál es el valor que aporta a la organización”.
La ecuación idónea, planteó, no pasa por separar la IA del trabajo humano, sino incrustarla en él: “Hay que llevar la IA allí donde esté el trabajo, integrada en los flujos actuales y de forma fluida entre aplicaciones. Una inteligencia presente en todas partes, como copiloto”. Y de ahí, como paso casi natural llevado por el acelerado ritmo de desarrollo, llegamos hasta los agentes que ya permiten ayudar a la programación y tareas funcionales, además de ir ampliando sus miras con agentes de terceros y personalizados.
El punto último del camino es, para Nadella, la configuración de un auténtico ecosistema de agentes autónomos que interactúen entre sí y con los humanos para la máxima productividad.
¿Y qué pasa con la infraestructura?
Había esperanzas de que Satya Nadella aprovechara la visita a España para anunciar novedades respecto a sus dos regiones de datos en nuestro país (la madrileña, en funcionamiento parcial, y la de Aragón, todavía en construcción). Sin embargo, el máximo ejecutivo de Microsoft se limitó a reconocer el papel cada vez más relevante de la infraestructura digital para hacer funcionar la IA y del esfuerzo expansionista en ese sentido (400 centros de datos en 70 regiones en todo el mundo).
Sí se detuvo algo más en el contenido de esos centros de datos y, para ser más específicos, en los chips que ejecutan tanto el entrenamiento como la inferencia de los complejos modelos de lenguaje que han popularizado la IA generativa.
“La IA a escala requiere diversidad de chips para cargas paralelas y síncronas muy pesadas. Podemos optimizar el trabajo separando la codificación del output , mediante modelos de borrador... También contando con el mejor hardware y un software que nos permita usar el mejor sistema en cada caso", defendió Nadella, apelando finalmente a sus acuerdos con Nvidia y AMD en estas lides -sin olvidar sus propios chips Maia 200 para servicios de IA a gran escala e inferencia-.