Recreación del uso del exoesquelo de Dachser en un almacén.

Recreación del uso del exoesquelo de Dachser en un almacén. DISRUPTORES Noelia Hernández. Edición con IA.

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Así funciona un exoesqueleto industrial: pruebo el sistema que ayuda a levantar cargas en los almacenes logísticos

Pesa nueve kilos, se adapta al cuerpo y ajusta el nivel de asistencia para ayudar a los operarios de Dachser a manejar cargas con menos esfuerzo.

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La compañía logística Dachser prueba exoesqueletos activos de motores eléctricos que asisten a los operarios en la elevación de cargas para reducir la sobrecarga muscular y prevenir lesiones.

El dispositivo, de nueve kilos, detecta los movimientos y adapta su nivel de asistencia a cada usuario, haciendo que levantar 30 kilos equivalga a un esfuerzo percibido de solo cinco.

Para evitar incomodidades asociadas al peso o al calor, los trabajadores se turnan en periodos de cuatro horas alternando el exoesqueleto con otras tareas del almacén.

Dachser ya utiliza estos exoesqueletos en Valencia y evalúa extender su uso a más centros, descartando recortes de plantilla al enfocarse en la mejora de la productividad y la salud laboral.

Dachser inició pruebas en 2019 para reducir el desgaste físico por la manipulación repetitiva en sus almacenes y prevenir lesiones de espalda y hombros. La compañía buscaba evolucionar de modelos pasivos a dispositivos con asistencia activa que faciliten los movimientos.

El exoesqueleto usa motores eléctricos y sensores que detectan agacharse e incorporarse para aportar asistencia; en pruebas levantar 30 kilos resultó un esfuerzo equivalente a levantar aproximadamente cinco kilos. (Fuente de respaldo: artículo de El Español que describe la prueba y la comparación de esfuerzo).

El dispositivo pesa nueve kilos y puede resultar incómodo con uso continuado y en climas calurosos, por lo que los trabajadores se turnan y usan periodos de cuatro horas alternando tareas. (Fuente de respaldo: El Español: comentarios sobre peso, calor y turnos en Valencia).

Dachser afirma que incorpora tecnología para aliviar el esfuerzo de los empleados y no contempla recortes porque prevé crecimiento; la automatización busca aumentar producción manteniendo la intervención humana. (Fuente de respaldo: declaraciones de Celestino Silva en El Español sobre formación y previsiones de crecimiento).

Tras probarlos en Leroy Merlin Valencia, Dachser valora extenderlos a otros centros según operaciones específicas; además colabora con Fraunhofer IML en localización inteligente (@ILO) y despliega robots móviles autónomos que operan hasta cinco kilómetros por hora. (Fuente de respaldo: El Español: expansión tras pruebas en Leroy Merlin y mención de @ILO y AMR).

La primera vez que me levanto con el exoesqueleto industrial puesto, no me lo espero. Me impulsa ligeramente hacia atrás y me sorprende, a pesar de que Raúl, el operario que me ha ayudado a colocarlo, me ha advertido de que pasaría. La segunda vez ya estoy preparada al entender cómo el dispositivo acompaña mis movimientos.

Antes de empezar, el propio exoesqueleto se adapta a mi complexión. Pesa nueve kilos, pero, una vez colocado, apenas lo noto. Una pequeña pantalla en mi mano derecha permite regular el nivel de asistencia que necesito. La ayuda no es igual para todo el mundo, se ajusta a cada persona y tarea.

Al caminar, me siento como un robot; y al incorporarme, noto cómo la máquina me ayuda a levantarme.

La prueba permite entender qué busca Dachser con esta tecnología. En los almacenes logísticos, levantar y mover mercancía de forma repetida conlleva una importante exigencia física. “La espalda es una de las zonas que más sufre”, me explica el técnico mientras compruebo cuáles son las sensaciones.

El objetivo del exoesqueleto no es que los trabajadores levanten más peso (en España la normativa para centros como los de Dachser no permite manejar más de 25 kilos), sino realizar el mismo trabajo reduciendo la sobrecarga muscular que acumulan durante la jornada.

Cómo funciona el exoesqueleto

Para ayudar en los movimientos, el exoesqueleto incorpora motores eléctricos y sistemas que detectan cuándo la persona se agacha, se incorpora o transporta peso. “En las pruebas que hemos realizado, levantar un objeto de 30 kilos puede suponer para el trabajador un esfuerzo comparable al de levantar aproximadamente cinco”, detalla el responsable de ventas, José Miguel Herrera, presente durante la prueba.

Dachser comenzó a experimentar con exoesqueletos en 2019. Los primeros modelos eran pasivos y redistribuían las fuerzas que soportaba el trabajador; los actuales incorporan asistencia activa para facilitar los movimientos.

Noelia Hernández, de DISRUPTORES, probando el exoesqueleto de Dachser.

Noelia Hernández, de DISRUPTORES, probando el exoesqueleto de Dachser. DISRUPTORES


Su objetivo es reducir el desgaste físico y prevenir lesiones asociadas a la manipulación repetitiva de mercancías. Algo que este sistema consigue descargando la presión de los discos intervertebrales, los hombros y la musculatura de la espalda, según la compañía.

Dos exoesqueletos ya se utilizan en el centro logístico de Leroy Merlin en Valencia y, tras los resultados obtenidos, se está valorando con más clientes extender su uso a otras instalaciones. “Cada almacén tiene sus propias operaciones. y necesidades, por lo que la compañía está analizando dónde puede resultar útil”. En Iberia (España y Portugal), Dachser cuenta con 26 almacenes dedicados a actividades logísticas.

La experiencia también pone de manifiesto que la tecnología no está exenta de inconvenientes. El dispositivo pesa nueve kilos y, aunque durante unos minutos no resulta incómodo, su uso continuado sí puede serlo. “En Valencia, el calor y la humedad son considerables”, apunta el operario. Por eso, los trabajadores se turnan en periodos de cuatro horas y alternan esta actividad con otras tareas.

Mientras valoran ampliar su uso a otros centros, Dachser quiere mejorar estos exoesqueletos. “El desafío es hacerlo más cómodo para el usuario”, admite Herrera, que explica que el desarrollo continúa para facilitar la integración del dispositivo en las operaciones cotidianas.

El factor humano

La incorporación del exoesqueleto forma parte de la transformación de las operaciones de Dachser, que combina la digitalización y la automatización de los procesos logísticos. Para Celestino Silva, director general de Dachser European Logistics Iberia, la adaptación de los equipos es parte del funcionamiento de la compañía. "Nuestros empleados tienen formación permanente para todas las nuevas herramientas», explica.

Esa automatización remite al debate sobre su impacto en el empleo y posibles reducciones de plantilla. Preguntando por esta cuestión por este medio, Silva asegura que es un escenario que la compañía no contempla por sus previsiones de crecimiento: "El aumento de la producción permite que, con las mismas personas, podamos tener más negocio".

En el caso del exoesqueleto, Dachser busca incorporar tecnología para aliviar el esfuerzo de los trabajadores, mientras mantiene la intervención humana en las operaciones diarias del almacén. Una ayuda que, tras la sorpresa inicial en mi primera prueba, Raúl confirma que hace más llevaderas las jornadas de los que trabajan moviendo mercancía.

Otras tecnologías que transforman el almacén

Localización inteligente de mercancías. Dachser desarrolla, junto con el instituto Fraunhofer IML, el sistema @ILO (Advanced Indoor Localization and Operations), que permite identificar y localizar paquetes en las terminales logísticas prácticamente en tiempo real mediante códigos Data Matrix y unidades ópticas instaladas en el techo. Tiene previsto empezar a desplegarlo en sus instalaciones. a partir del año que viene.

Robots móviles autónomos. Los AMR transportan palés dentro de los almacenes y automatizan desplazamientos repetitivos. Equipados con sensores para detectar obstáculos, se integran con un sistema de gestión de almacén y operan a una velocidad limitada de cinco kilómetros por hora.