Juan Pablo Vivas y Paloma Real, en el Mastercard Innovation Forum 2026.
Mastercard abre la era de los pagos agénticos con una advertencia: la innovación no puede ganar a la seguridad
Mastercard pone el foco en la infraestructura de confianza necesaria para los pagos agénticos, las stablecoins y una ciberseguridad que debe anticiparse a los ataques durante su Innovation Forum España 2026.
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No hay muchas empresas tecnológicas que puedan soplar 60 velas en su cumpleaños, 20 desde su salida a Bolsa. Tampoco que lo puedan hacer desde una posición asentada en su nicho de actividad y todavía con la mirada abierta a las innovaciones que se suceden alrededor del corazón de su negocio.
Mastercard es una de ellas. Y aunque pueda parecer que su bien conocido ecosistema de pagos es una industria cimentada en piedra, nada más lejos de la realidad. La irrupción de la inteligencia artificial, con los pagos agénticos en particular, se suma a la creciente complejidad de las ciberamenazas o la democratización de las stablecoins.
Muchos frentes abiertos, que la multinacional ha puesto sobre la mesa en una nueva edición del Mastercard Innovation Forum España, una cita que reunió a más de 700 profesionales de este heterogéneo y omnipresente abanico de mercado.
"No estamos viviendo una evolución de la tecnología o la innovación, sino que es una revolución exponencial de la innovación. Creemos además que el futuro no se hace eligiendo entre innovación y seguridad, sino como hemos venido haciendo en los últimos años, avanzando juntos", defendió Juan Pablo Vivas, director general de Mastercard España. Vivas apuntala asimismo la idea con una comparación generacional: lo que está ocurriendo, dijo, es lo que sus propios hijos definirían simplemente como "otro nivel".
El directivo situó el origen de ese cambio de escala en esos mismos frentes que introducíamos al comienzo de esta crónica, frentes que hace apenas doce meses apenas aparecían en las conversaciones del sector: empezando por la irrupción de los agentes de inteligencia artificial capaces de iniciar transacciones en nombre de los consumidores, pasando por la consolidación de casos de uso reales en torno a las stablecoins y terminando en la entrada de nuevos jugadores dispuestos a disputar la relación directa con el cliente.
Vivas compartió escenario con su predecesora, Paloma Real, ahora presidenta de la división de Europa Occidental de Mastercard. También ella se muestra extraordinariamente interesada en cómo los nuevos hábitos promovidos por la IA van a afectar a cómo nos relacionamos con el dinero y los pagos.
"El mayor cambio que estamos viviendo es que hasta ahora la inteligencia artificial ha sido utilizada fundamentalmente para informarnos, para recibir recomendaciones, para orientarnos", explicó, antes de añadir que "el salto ahora es que la inteligencia artificial va a ser capaz de actuar en nuestro nombre para ejecutar acciones". Ese cambio, dijo, convierte al agente en quien habla con los distintos proveedores, cierra la reserva y ejecuta el pago, lo que traslada el debate al terreno de la confianza.
Real insistió en que esa confianza es justamente uno de los pilares del futuro del comercio, tal y como refleja el último estudio de Mastercard sobre la materia. "La confianza, la seguridad y el control del usuario" son, según la ejecutiva, condiciones obligadas para pensar en ese futuro, y Mastercard se ve a sí misma no tanto como creadora de agentes que paguen en nombre del usuario, sino como proveedora de una infraestructura de confianza que habilite transacciones seguras iniciadas por agentes. La plataforma Agentic Payments de la compañía, detalló, trata de responder a tres preguntas sencillas: "quién es el agente, si tiene la autorización del consumidor y si está actuando en nombre", siguiendo las instrucciones recibidas.
La presidenta de Europa Occidental de Mastercard aprovechó también para abordar la cuestión de las stablecoins, que en apenas un año han pasado de ser una conversación de nicho a ocupar un lugar central en la agenda estratégica de bancos, gobiernos y grandes plataformas.
"Cada vez se habla menos de su capacidad como para ser un activo interesante de inversión y se debe centrar más la conversación en cuáles son los atributos que la hacen especial, que es un poco la velocidad, la capacidad de que está siempre disponible, que es programable", señaló, destacando su potencial en pagos transfronterizos, pagos B2B, tesorería y conciliación. Real defendió el papel de Mastercard como dotadora de gobernanza, protección al consumidor, calidad de las transacciones y estándares comunes, y recordó el soporte que la compañía ha dado a Open Standard Coin como estándar abierto y cooperativo.
¿Y dónde quedan Europa y la regulación en estos nuevos campos? Paloma Real lo tiene claro: “Tradicionalmente Europa ha tenido fama por nuestra cultura de protección al consumidor y de protección de la privacidad, de básicamente ser a veces un freno para la innovación", reconoció, antes de matizar que "quizás ahora justo, con el código ético, tengamos la oportunidad como Europa de poder contribuir a la innovación trayendo una nueva forma de comercio que no significa una pérdida de control del usuario final sino solamente una mejora de la experiencia en sí".
Del móvil a los pagos agénticos
Brice van de Walle, vicepresidente ejecutivo de Core Payments de Mastercard Europa, insistió a su vez en ese concepto, esa idea constante de que vivimos una sucesión de transformaciones cada vez más radicales que obliga ahora a la industria a levantar la vista y observar cómo han evolucionado otros sectores.
Para explicar el momento actual recurrió a la música: del vinilo a las cintas, los CD y los sistemas de alta fidelidad, hasta llegar a Spotify, una única app con toda la música del planeta a nuestro alcance: "Si pensamos en la industria de los pagos, podemos hacer una especie de paralelismo. Piensen en el efectivo, los cheques, la tarjeta de débito, la tarjeta de crédito, todos estos formatos diferentes que en realidad hacen lo mismo: pagar".
Entre ellos, destaca por su preponderancia en la actualidad, el teléfono móvil, convertido en ese nuevo sistema de alta fidelidad desde el que los consumidores esperan resolver prácticamente toda su vida financiera. Van de Walle recordó que los grandes operadores, las fintech y los neobancos han entendido que el pago es una de las mejores puertas de entrada para conquistar la atención cotidiana del cliente, porque permite interactuar con él varias veces al día. E, incluso, cambiar sus hábitos de consumo o participar más activamente de ellos.
Brice van de Walle, vicepresidente ejecutivo de Core Payments de Mastercard Europa, en Madrid.
"Se han creado comportamientos de consumidor completamente nuevos. Con los años, hemos visto que muchos casos de uso se han convertido en lo que yo llamaría requisitos mínimos para los consumidores: la posibilidad de pagar con una cartera NFC, la posibilidad de hacer pagos P2P, la posibilidad de ofrecer soluciones sencillas de transferencia transfronteriza, soluciones multidivisa, pagos a plazos, pagar más tarde. Pero también todo lo relacionado con la fidelización, las recompensas, los puntos. Puede ser muy importante para los consumidores recibir esos diferentes conjuntos de beneficios y recompensas cada vez que pagan, dondequiera que paguen. Eso se ha convertido en el estándar. E incluso ahora, la identidad digital se está convirtiendo en algo importante", añadió van de Walle, en referencia a productos de la casa como PayKit o Mastercard Agent.
La siguiente frontera, ya sabida, son los pagos agénticos, donde esa puerta de entrada o el punto de contacto pasarán a ser las interfaces de los asistentes virtuales o los chatbot de uso común. En este nuevo entorno, que suma una capa de abstracción más a los ya pretendidamente invisibles procesos de pago, la confianza se convertirá en el verdadero eslabón débil de la cadena, en tanto agentes autónomos puedan comprar por nosotros, en un proceso con menos intervención humana y más expuesto a equívocos y fraudes.
Empero, Brice van de Walle encuentra en este problema una nueva razón de ser para Mastercard, habida cuenta de su posición como actor de confianza en el ecosistema. "El futuro va a cambiar, pero los fundamentales no. Seguiremos impulsando la tokenización [la firma ha prometido el 100% de tokenización del comercio electrónico en Europa para el año 2030], PassKeys [su servicio de claves de pago, que funciona mediante autenticación biométrica y permite identificar al usuario o agente de forma inequívoca] y Click to Pay".
Innovaciones para esta nueva era
Con todo lo anterior como telón de fondo, Mastercard presentó en el Innovation Forum 2026 un conjunto de soluciones que convierten el pago en un proceso continuo y personalizable, donde el usuario define reglas de uso para sus tarjetas de débito, crédito y financiación y el sistema las ejecuta de forma automática según el importe y la categoría de cada compra. Así, la compañía permite a las entidades ofrecer beneficios adaptados a cada perfil -como accesos a salas VIP, fast track en aeropuertos o descuentos en experiencias- mediante suscripciones que se integran directamente en la cartera digital del cliente, con acceso a través de códigos QR y sin fricción en el momento del uso.
En cuanto al ecosistema de pagos agénticos, los primeros trabajos de la multinacional se basan en integrarse con los LLM más populares para, en base a instrucciones previas del usuario (que fija presupuesto, características del producto y fecha límite de entrega) buscar automáticamente ofertas que cumplan esas condiciones y ejecutar la compra de forma automática cuando las encuentra. Si aparecen cambios en las condiciones -como políticas de venta final que impiden devoluciones-, el sistema solicita una nueva confirmación antes de proceder.
La autenticación se realiza mediante las ya mentadas PassKeys y biometría integradas en la experiencia, mientras la aplicación bancaria ofrece trazabilidad completa de la orden, con posibilidad de consultar detalles, cancelar instrucciones o verificar el estado en cualquier momento.
No olvidemos la ciberseguridad en toda su amplitud. Las nuevas soluciones de prevención del fraude y ciberseguridad de Mastercard generan puntuaciones de riesgo en tiempo real -de 0 a 1000- para ayudar a compradores, comercios y bancos a detectar operaciones sospechosas antes de que se completen. Las herramientas son agnósticas y funcionan con cualquier tipo de tarjeta o pago, incluidas Visa, Bizum o criptomonedas, analizando historial de transacciones fraudulentas, información de la dark web y datos propios de autorizaciones y chargebacks.
En pagos instantáneos y cuenta a cuenta, el sistema puede detener transferencias en milisegundos si detecta indicios de fraude, mientras que CyberQuant evalúa el nivel de riesgo de cada cliente analizando su presencia digital y estimando el impacto económico potencial de un ataque.
Combinando la ciberseguridad con la personalización y la flexibilidad, Mastercard también permite ahora que las empresas puedan generar tarjetas virtuales con límites de importe, fechas de validez y restricciones de uso, que asignan a empleados o proveedores para compras concretas o pagos recurrentes, todo en tiempo real desde herramientas de autoservicio y sin necesidad de emitir plásticos físicos. Y, en el lado de la aceptación, los TPV con inteligencia artificial y reconocimiento de voz permiten ya a comerciantes cerrar transacciones mediante instrucciones verbales, reduciendo la fricción en entornos de movilidad como pueda ser un taxi.
España, una economía fuerte a expensas de la inflación
Natalia Lechmanova, Chief Economist Europe del Mastercard Economics Institute, defendió en esta misma cita que España continúa siendo una de las economías grandes más resistentes de Europa y sostuvo que el crecimiento sigue siendo generalizado y se apoya en el consumo de los hogares, las exportaciones y la inversión.
"Contra la creencia popular de que el crecimiento español se debe al turismo, los servicios españoles los impulsan los servicios de alta productividad", afirmó. La economista vinculó este cambio a la inversión empresarial, que desde 2023 ha aumentado más de un 20%, impulsada por la propiedad intelectual, la innovación, la edificación no residencial y la adquisición de maquinaria y equipamiento.
El principal elemento de vigilancia se encuentra ahora en la evolución de los precios. La inflación española ha pasado del 2,5% registrado en febrero al 4,4% de agosto, un aumento que Lechmanova atribuyó principalmente a la energía.
La economista subrayó que el encarecimiento todavía no se ha generalizado por completo en los alimentos, los bienes y los servicios, aunque advirtió de que la energía funciona como un insumo transversal para toda la economía y puede terminar trasladándose a otras categorías. "El consumo privado sigue creciendo muy, muy rápido", explicó Lechmanova, que vinculó esa resistencia al aumento del crédito y al recurso de los hogares a sus ahorros.