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Empresas

Los top semanales del Índice de la Digitalización: una IA que ayuda a los robots a ‘ver’ objetos ocultos

El Consenso de Tendencias analiza informes internacionales que analizan el recorrido empresarial de la IA de herramienta a elemento central.

Más información: Wake Up Box: la nueva herramienta para el 'reskilling' permanente de los líderes empresariales

Guillermo R. Gil
Publicada

Las claves

El MIT ha desarrollado un sistema que utiliza IA y ondas similares al WiFi para detectar y reconstruir objetos ocultos tras paredes y materiales.

Entre las innovaciones destacadas se encuentra un proceso químico surcoreano que convierte botellas de PET en plástico de alta calidad y genera hidrógeno limpio.

Virginia Tech ha creado un sistema que combina robots, drones e IA para supervisar obras en remoto, permitiendo monitorización y detección de fallos en tiempo real.

La inteligencia artificial se consolida como eje estratégico de las empresas, cuyo éxito dependerá de su capacidad para integrar IA, datos, talento e infraestructuras digitales.

La ciencia ficción siempre ha acostumbrado a construir relatos tras las fronteras biológicas de la vista humana, y uno de los territorios más explorados, aunque no el único, es la anhelada capacidad de detectar aquello que queda escondido tras una pared o un obstáculo. Una ambición que se trasladó a la ingeniería y que ahora, con la inteligencia artificial generativa, da un paso más.

En concreto, investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han creado un nuevo sistema que utiliza IA y señales inalámbricas similares a las del WiFi para atravesar materiales y reconstruir con una precisión inédita la forma de objetos ocultos. Un avance que mejoraría la habilidad de los robots para agarrar y manipular aquello que queda fuera de su campo visual, y que tendría aplicaciones prácticas en sectores como la logística o la domótica.

Esta es solo una de las innovaciones que reúne esta semana Wake Up BOX, la herramienta de reskilling que aloja el índice de digitalización Inndux 500 y publica los análisis más completos de decenas informes internacionales, agrupados en el Consenso de Tendencias.

En el top 10 de esta semana, y más allá de los avances para identificar objetos ocultos, figuran también un sistema que combina robots, drones y visión artificial para supervisar obras en remoto; un método químico que convierte botellas de PET en plástico de alta calidad a la vez que genera hidrógeno limpio; y el desarrollo de los primeros prototipos de baterías cuánticas.

Mientras, y tras años de despliegue tecnológico acelerado, la inteligencia artificial prosigue su recorrido en el ámbito empresarial, donde pasa de mera herramienta a elemento nuclear de la estructura de cualquier compañía. Como indica el último informe sobre tendencias tecnológicas disponible en Wake Up BOX, la cuestión es cómo se transformarán los pilares que sostienen la competitividad empresarial, y estudios recientes elaborados por consultoras e instituciones apuntan a que su buen desempeño dependerá de la capacidad de las empresas para integrar IA con datos, tecnología, talento e infraestructuras digitales.

‘Ver’ a través de paredes

El sistema desarrollado por el MIT, cuyos investigadores llevan ya más de una década estudiando técnicas que permitan la manipulación de objetos ocultos, se basa en el uso de ondas milimétricas, parecidas a las que se utilizan en las redes inalámbricas como el WiFi. Esta tecnología puede atravesar materiales como cartón, plástico e incluso paredes para rebotar en elementos que están fuera del alcance visual. Con esa información se genera una primera reconstrucción parcial de los objetos que, después, un modelo entrenado de IA generativa se encarga de completar. De esta manera, se mejora con creces la precisión de métodos anteriores y abre la puerta a reconstruir también espacios completos.

Y otro sector que avanza a pasos agigantados es el del reciclaje de plásticos. Un equipo del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de Ulsan (Unist), en Corea del Sur, ha creado un proceso químico capaz de descomponer el PET, uno de los plásticos más comunes, en condiciones mucho más naturales que las actuales. Su sistema convierte las botellas de PET en materias primas reutilizables de alta pureza e incluso genera hidrógeno limpio, lo que supone un hito relevante en la gestión de residuos y la búsqueda de modelos eficientes de economía circular.

Vigilar obras a distancia y en tiempo real

Por su parte, investigadores del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (EEUU), más conocido como Virginia Tech, tratan de resolver un problema estructural de la construcción: la falta de visibilidad en tiempo real de todo lo que sucede a la vez en una obra. Para cambiarlo, trabajan en un sistema que combina robots terrestres, drones e IA capaz de monitorizar proyectos de forma continua y remota. Este ‘equipo’ automatizado recopila así imágenes y datos desde múltiples ángulos con los que se generan réplicas digitales y actualizadas del proyecto, una solución útil para detectar fallos, mejorar la seguridad y anticipar retrasos antes de que se conviertan en un problema.

Además, desde Australia, y concretamente en la Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth (CSIRO), han anunciado el desarrollo de los primeros prototipos de baterías cuánticas. Una de sus principales ventajas sería su velocidad de carga. Mientras que en las baterías tradicionales un mayor tamaño implica más tiempo de recarga, en las cuánticas el comportamiento colectivo de sus unidades hace que el proceso se acelere a medida que aumenta su número y, por tanto, también su volumen. Aunque aún existen importantes limitaciones, el avance acerca la tecnología cuántica a futuras aplicaciones reales.

La IA, elemento central de las empresas

La inteligencia artificial ha dejado de ser una simple herramienta empresarial para convertirse en elemento central de la estrategia empresarial, tal y como señala el último informe sobre tendencias tecnológicas disponible en Wake Up BOX. Así, y tras años de despliegue acelerado, las compañías afrontan ahora la necesidad de repensar su estructura interna y sus modelos operativos. El desafío, por lo tanto, reside en integrar la IA de manera coherente con datos, talento e infraestructuras digitales, para generar de este modo sistemas organizativos escalables capaces de sostener la competitividad en un entorno económico cada vez más digitalizado.

En este sentido, estudios recientes de consultoras e instituciones de la talla de BCG, McKinsey, Deloitte, Accenture o Harvard Business Review, coinciden en un diagnóstico: el verdadero valor de la inteligencia artificial se medirá, más allá de la sofisticación de los algoritmos, en la capacidad de las empresas para combinar los tres elementos anteriores dentro de modelos operativos inteligentes. Un enfoque que permitiría pasar de la experimentación aislada a la consolidación estratégica, y aseguraría que el uso de la IA se traduzca en ventajas competitivas sostenibles.

Con este punto de partida, el informe de tendencias tecnológicas disponible en Wake Up BOX analiza las transformaciones empresariales derivadas de la IA en tres dimensiones interrelacionadas. En primer lugar, se examina cómo evoluciona la arquitectura estratégica de las organizaciones AI-first, aquellas que sitúan a la inteligencia artificial en el centro de los procesos, adaptando su estructura a un entorno centrado en la tecnología.

Después, se aborda el rediseño de modelos operativos hacia estructuras donde la automatización y los sistemas de decisión inteligentes guían procesos críticos, las conocidas como AI-native. Por último, se estudia el papel de la infraestructura digital y la resiliencia tecnológica, que se convierten en factores decisivos para mantener la competitividad global en mercados donde la capacidad de integrar la inteligencia artificial de forma coherente marca la diferencia.