Rafael Aldana, CIO de Sampol.

Rafael Aldana, CIO de Sampol. Sampol

Empresas ENTREVISTA

Rafael Aldana (CIO de Sampol): "La inteligencia artificial nos ha obligado a hacer un importante cambio de mentalidad"

La energética española Sampol ha hecho de la transformación digital una forma de ser dentro de su operativa y su principal motor de aproximación al mercado.

Más información: La inteligencia artificial se debate entre los grandes proyectos punteros y las promesas incumplidas.

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Las claves

Sampol ha integrado la tecnología en su comité ejecutivo y considera la digitalización clave para su crecimiento y eficiencia.

La inteligencia artificial ha supuesto un cambio de mentalidad en la empresa, impulsando la gobernanza y la coordinación de la innovación interna.

La compañía trabaja en proyectos de IA como gemelos digitales y mejora de la eficiencia de plantas, además de desarrollar una red neuronal propia para gestión de procesos.

El rol del CIO evoluciona para combinar conocimientos tecnológicos y de negocio, con un enfoque en formación continua y comunicación efectiva dentro del equipo.

Sumar más de 90 años en el mercado no es una tarea nada sencilla si atendemos a los cambios económicos, industriales, políticos y laborales que han emanado de la segunda mitad del siglo XX. Complejidad que se desboca, más si cabe, en la última década con el auge de la digitalización. Renovarse o morir bien podría ser el lema de una era que no atiende a rezagados ni incrédulos y que obliga a situar a la innovación lo más cerca posible de las decisiones directivas.

Pero la energética Sampol ha sabido navegar estas turbulentas aguas con destreza. La empresa familiar, que nació en un pequeño taller de Palma de Mallorca en 1934 comercializando instalaciones eléctricas, es ahora un referente de la ingeniería y la eficiencia energética que no es “sin tecnología” y ha hecho de lo digital un motor clave empujado desde lo más alto de la pirámide del negocio.

Así lo entiende su CIO global, Rafael Aldana, quien desgrana, en conversación con DISRUPTORES – EL ESPAÑOL, el plan TIC de una compañía con presencia en 15 países y que firma, entre otros proyectos de calado, la planta que da suministro de climatización de la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid – Barajas.

“Hace tres años -coincidiendo con su llegada- se apostó por tener una dirección de tecnología integrada en el comité para impulsar las tendencias que va a definir el futuro”, dice.

De hecho, se ha convertido en una de sus tres verticales de negocio, junto con energía e ingeniería y obra, porque “cuando vendemos una planta, esta también lleva aparejada la gestión remota, eficiencia, soporte digital, seguridad…”

Así, indica, comenzó una estrategia que se tenía que adaptar al modelo propuesto de crecimiento y definía los cambios de sistema, su postura en el universo cloud, hiperconvergencia, disponibilidad y ciberseguridad.

Y que, por supuesto, incide en cómo va a ser el camino hacia la explotación eficiente de la inteligencia artificial, tecnología de moda que está despegando por fin de los casos de prueba para ofrecer un valor tangible.

Gobernar la inteligencia artificial

En este sentido, explica Aldana, se está trabajando de cara a la oferta en gemelos digitales y en la mejora de la eficiencia de las plantas con sistemas de IA. Y, a nivel interno, “ esta tecnología nos ha obligado a hacer un cambio importante de mentalidad”.

Por una parte, prosigue, un elemento fundamental intrínseco a esta ciencia es la gobernanza. En sus inicios buscaron un modelo descentralizado en el que cada empleado pudiera hacer sus pruebas.

"Sampol ha apostado por tener una dirección de tecnología integrada en el comité ejecutivo para impulsar las tendencias que van a definir el futuro"

“Intentamos no frenar la innovación, sino dirigirla y coordinarla. Para ello, damos unas directrices, con foros en los que compartimos los avances, y vamos buscando beneficios para el negocio y nuestra operativa del día a día”.

Esta filosofía ha redundado en lo que será durante este año y el que viene “la red neuronal de Sampol”. Un proccess lake, como lo define, que permite que cada agente de IA pueda consultar los procesos de la compañía de manera sencilla y gestionar la información. Eso sí, “siempre con el gobierno que nosotros queremos”.

Pero, más allá del componente técnico que estriba en proyectos de este tipo, la actividad de Aldana también se encauza hacia las personas. De un lado, los empleados, que muchas veces tienen miedo a la automatización de tareas que promueve la IA.

De otro, la gestión de expectativas de los altos ejecutivos. Es decir, hay que comunicar que no todo lo va a solucionar la tecnología y que para que haya eficiencia hay que empezar por la base. “Todos los CIOs tenemos un reto en estas dos líneas para seguir avanzando”, apunta.

Imagen del parque fotovoltaico de Son Ripollet operado por Sampol

Imagen del parque fotovoltaico de Son Ripollet operado por Sampol Sampol

Y es que, al no aparecer un retorno de la inversión (ROI, de sus siglas inglesas) inmediato, pueden comenzar a surgir las dudas. “Algunos autores hablan de las fases de implantación que tiene la IA en la empresa; desde que un usuario se abre una cuenta de ChatGPT hasta que hay desarrollos en la operativa, pasando por sus posibles alucinaciones”.

“Nosotros ya hemos superado esto. A partir de ahí, comienza la gobernanza y la calidad del dato. Crear procesos robustos para que la información vaya por donde corresponde y se dé una interpretación correcta con la que se pueda trabajar”.

Un rol en constante evolución

Esto desemboca, asevera, en esa última parte del proceso en la que está Sampol: la del diseño de agentes que se integren en toda la operativa. “Hay que saber decir que todo esto se puede hacer pero que tiene un recorrido y una base de construcción de cimientos muy potentes”, reitera.

Lo que pone de manifiesto esta afirmación es que el rol del CIO ha cambiado sobremanera en los últimos tiempos. Ingeniero civil de formación, Aldana estima que esto no solo va de tecnología, sino de un conocimiento “muy profundo” del negocio que te obliga, a su vez, a ser políglota.

"Intentamos no frenar la innovación, sino dirigirla y coordinarla"

Es decir, a dominar todos los idiomas que se hablan en el departamento de una empresa y a “ponerle muchas ganas” y formación permanente. “Recuerdo una vez que asistí a una conferencia en la que un doctor dijo que no se puede diagnosticar lo que no se conoce. Esto es lo mismo”, indica.

Un mantra que aplica en la división que dirige, formada por 20 profesionales divididos en transformación digital, ejecución, dato e IA y ciberseguridad. “A mi equipo siempre les digo que técnicamente son los mejores; lo complicado es transformar el lenguaje y que sea entendible para que todo el mundo sepa a dónde tiene que ir el barco”, exclama.

Gasto récord en tecnología

El buque de Sampol, decíamos, ha sabido dirigirse a lugares capitaneados por la digitalización en los que los resultados son reales. Es más, muchos expertos coinciden en que este es el año de cosecha de los proyectos puestos en marcha con anterioridad, sobre todo en lo referente a IA.

Un estudio de la consultora IDC pone de relieve que, tras casi tres décadas, el gasto global en TIC volvió a batir récords en 2025 con un crecimiento interanual cercano al 14%. Cifras que coinciden con las sensaciones del directivo.

"Todo proyecto tecnológico es realizable, pero tiene que tener un recorrido y una construcción de cimientos muy potentes"

“Creo que se está acelerando el retorno de la inversión tecnológica. La inteligencia artificial bien aplicada significa eficiencia. Pero no es solo eso, sino que el entorno nos obliga a tratar la ciberseguridad, la gestión del día a día…

En cualquier caso, matiza, sí que hay un pequeño cambio en cuanto al goteo de dinero. “Existe cierta contención, se buscan focos muy concretos que ofrezcan rentabilidad. El gran reto para todos es hacer innovación y coordinarla de manera ágil. Hay muchas setas en el bosque y tenemos que saber dónde están”, concluye.