María Ángeles Vicente, CIO de Alsa.

María Ángeles Vicente, CIO de Alsa.

Gran Empresa CIOS DISRUPTORES

María Ángeles Vicente, CIO de Alsa: "Un autobús es mucho más que un coche a ruedas, es pura tecnología"

De cubrir la ruta Luarca-Oviedo en 15 horas hace más de un siglo a rodar los primeros autobuses autónomos con pasajeros en España, la tecnología ha sido elemental en la evolución de la empresa de transporte de viajeros.

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Las claves

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Alsa ha evolucionado desde rutas tradicionales a operar los primeros autobuses autónomos en España, en lugares como la UAM, el Parque Tecnológico de Asturias y Mercamadrid.

La empresa utiliza inteligencia artificial, sensores y visión artificial para mejorar la seguridad, el mantenimiento predictivo y la experiencia de los pasajeros.

El 75% de las ventas de Alsa se realizan digitalmente y han implementado chatbots de IA para atención al cliente, manteniendo también puntos físicos de venta.

Alsa impulsa la IA tanto en operaciones como en procesos internos, con políticas de seguridad y un comité específico para garantizar un uso ético y seguro de la tecnología.

La historia de Alsa no se puede explicar sin la tecnología. La empresa de transporte de viajeros acumula más de un siglo de kilómetros recorridos y unos cuantos años más vinculada a la movilidad; de cubrir la ruta Luarca-Oviedo en 15 horas a poner en circulación los primeros autobuses autónomos en España.

Su CIO, María Ángeles Vicente, reconoce a DISRUPTORES – EL ESPAÑOL que “mucho han cambiado las cosas” para llegar a esta cuasi distopía de vehículos en marcha sin conductor. Los antepasados de la familia asturiana Cosmen, fundadora de la compañía, no habrían podido ni imaginar que, unas cuantas generaciones después de que ellos comenzaran a llevar mercancías y pasajeros a Castilla en 1728 con carros tirados por animales, una suerte de sistema ‘invisible’ basado en software y sensores haría buena parte de su tarea.

Pero a veces la realidad puede superar cualquier expectativa. Aunque todavía se trata de recorridos muy concretos y acotados, Alsa ya opera servicios autónomos en enclaves como la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), el Parque Tecnológico de Asturias en Oviedo y Mercamadrid.

Para la directiva, estos proyectos son una señal de que tecnologías como la inteligencia artificial están dando ya resultados tangibles y anticipan un futuro prometedor. Eso sí, advierte de que Europa y España deben acompasar el avance digital con una regulación específica para democratizar este fenómeno anteponiendo siempre “la seguridad de las personas y de los demás conductores”.

Cierto es que la idea ha avanzado mucho en los últimos tiempos, sobre todo en China y ciertas geografías de Estados Unidos, donde ya se ven taxis sin conductores. Pero, antes de avanzar años, o incluso décadas, Vicente se detiene en el presente y en la transformación actual de la industria.

“Hoy en día, un autobús es mucho más que un coche a ruedas, es pura tecnología”, asevera. Es un compendio, explica, de cámaras -dentro y fuera- y sensores IoT que envían imágenes y datos que son recogidos y tratados con visión artificial y machine learning para identificar anomalías.

“Por ejemplo, si un conductor pestañea más de lo habitual, puede significar que está cansado y necesita hacer una parada”, dice. Entonces, se envía una alerta y, a partir de los patrones deducidos, se realizan formaciones individualizadas para llevar a cabo trayectos basados en la excelencia.

“Todos nuestros vehículos están dotados de las máximas tecnologías de seguridad de forma que no se puedan sobrepasar los límites de velocidad, se mantengan las distancias recomendadas y garanticen una buena experiencia tanto para los pasajeros como para el conductor”.

Un mimo que cree que marca la diferencia y que se nota en la confianza que tienen los viajeros a la hora de elegir compañía. El mantenimiento predictivo y preventivo, añade, es otro de los pilares con los que actúa el departamento que dirige.

María Ángeles Vicente ha cumplido recientemente tres años como CIO de Alsa.

María Ángeles Vicente ha cumplido recientemente tres años como CIO de Alsa.

"La inteligencia artificial ya es una realidad; facilita y acelera nuestros proyectos"

También parece un guiño a la centenaria historia de Alsa, que ha sabido surfear las olas de las revoluciones industriales que han ido surgiendo a lo largo de este tiempo; de las máquinas a vapor y los motores de combustión a la monitorización continua -más si cabe- de los autobuses tirados por electricidad.

Los Cosmen tampoco habrían ni pensado que esta adaptación a la evolución haya derivado en un modelo de negocio internacional; de transitar por las escarpadas montañas asturianas a circular por seis países con paisajes muy diversos, además de España: Marruecos, Portugal, Francia, Suiza, Arabia Saudí y Baréin.

Foco en la mejora de la experiencia

La experiencia del pasajero no empieza ni acaba cuando el autobús arranca o se detiene. “La hemos mejorado con canales digitales permanentes que van más allá de la compra del billete: ofreciendo información sobre dársenas de salidas, horas de llegada, etc”.

De hecho, ahora el 75% de las ventas de la compañía se producen mediante interacciones digitales. Incluso, se ha puesto en marcha un chatbot de inteligencia artificial generativa para preguntas frecuentes que pretenden evolucionar para que llegue a vender el propio pasaje.

“Ha sido muy bien acogido por parte de los clientes”. Aunque, puntualiza, los puntos físicos de venta se mantienen, y así seguirá en el futuro, de cara a “aquellas personas que no se sienten tan cercanas a la tecnología”.

"No hay kilómetro más sostenible que el no recorrido en vano"

A nivel interno, Vicente se muestra entusiasmada con los logros de su departamento en torno a la inteligencia artificial. “Facilita y acelera los proyectos”, resume. Y es transversal: “Se puede utilizar para traducción de vídeos, generación de creatividades de marketing, resúmenes de documentos, agilizar la burocracia…”.

Incluso, añade, uno de los focos estratégicos es la optimización de las rutas: “Siempre decimos que no hay kilómetro más sostenible que el no recorrido en vano”, subraya.

Impulso a la IA, pero con sentido

La idea general, prosigue la conversación esta ingeniera industrial de formación, es la de impulsar la IA en toda la empresa. También de cara a los empleados. “Lo hacemos de una manera muy ágil, si vemos que una idea puede cumplir con nuestras premisas, montamos un piloto y, si el resultado es satisfactorio, lo extendemos de manera generalizada o solo a las divisiones aplicables”.

Para afianzar estos requisitos -de seguridad, protección de datos y éticos- el año pasado se instauró un comité de IA al que pertenece su sección junto con la de dirección legal y negocio. “Creemos que estamos ante una tecnología aceleradora, pero queremos asegurarnos de utilizarla de la forma correcta […] Todos utilizamos este tipo de herramientas en nuestra vida diaria, así que sería un error no aportarlas de manera interna”.

"Todos usamos IA en nuestra vida diaria, sería un error no impulsarla de manera interna"

En este sentido, se ha implantado la IA de Google para liberar a los equipos de las tareas de poco valor añadido y “que puedan centrarse en las actividades que realmente aportan valor”. Eso sí, con un importante poso de concienciación y unas políticas de uso previas que todos los trabajadores han aceptado. “Contamos, también, con soluciones que nos permiten constatar que nuestra información confidencial no sale de nuestras puertas”.

En definitiva, la evolución de Alsa se entiende por un acopio de las plataformas más disruptivas, pero también por un equilibrio entre tradición y vanguardia. Más de un siglo después, la misma filosofía que llevó a los Cosmen a recorrer Asturias sigue vigente, pero ahora guiada por datos y sistemas que redefinen lo que significa el transporte de viajeros.

Una labor de constante reciclaje

Ingeniera industrial de formación, María Ángeles Vicente es la CIO de Alsa desde hace tres años tras haber pasado por proyectos de transformación digital en firmas destacadas como Aqualia y Unión Fenosa. En este tiempo ha sido testigo de cómo ha cambiado el rol general de su cargo; de posiciones técnicas a líderes de negocio. Y es que, según sus palabras, “la tecnología es la herramienta que tiene que facilitar, impulsar y acompañar la estrategia del negocio”.

Este imperativo obliga a todos los CIOs a reciclarse continuamente. Más en un contexto en el que la innovación cambia y evoluciona prácticamente a cada día. “En muy pocos meses, hay cosas que pueden quedarse totalmente obsoletas y aparecer otros habilitadores”, subraya. “Es muy importante que atendamos al futuro, a las tendencias que aparecen, y si estas pueden ser aplicables en tu operativa”.

Una labor, la de su perfil, casi infinita, que obliga prácticamente a tener el móvil operativo día y noche. Así que, la desconexión, cuando es posible, es muy importante. “Llevo una vida muy normal, familiar, y en la que disfruto de las pequeñas cosas, como de los paseos con mi hijo y mi perro”, indica.