Una persona se dispone a tomarse una pastilla.
Los top semanales del Índice de la Digitalización: una píldora inteligente que confirma cuándo ha sido ingerida
El Consenso de Tendencias analiza informes internacionales que muestran cómo la creación de valor depende ahora de rediseñar sistemas completos.
Más información: Wake Up Box: la nueva herramienta para el 'reskilling' permanente de los líderes empresariales
¿Quién no ha dudado alguna vez de si se ha tomado una pastilla o de la hora exacta a la que lo hizo? Los olvidos a la hora de ingerir medicinas son uno de los descuidos más frecuentes en pacientes de todo tipo, y aunque por lo general no acarrean grandes consecuencias, sí pueden ser fatales en los casos más sensibles. Para reducir ese margen de error, ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han desarrollado una píldora que confirma que ha sido tragada gracias a una diminuta antena de radio biodegradable que se activa en el estómago y envía una señal al exterior.
Esta es solo una de las innovaciones que reúne esta semana Wake Up BOX, la herramienta de reskilling que aloja el índice de digitalización Inndux 500 y publica los análisis más completos de decenas de informes internacionales, agrupados en el Consenso de Tendencias. En el top 10 de esta semana, y además de la tecnología que hace posible a las pastillas confirmar que han sido tomadas, se encuentran también unos robots planeadores inspirados en las alas de los saltamontes, una solución para controlar la temperatura del ganado con una fotografía, o un sistema que transforma las aguas residuales de la industria láctea para reutilizarlas en el riego.
Al mismo tiempo, el último informe sobre casos de éxito disponible en Wake Up BOX muestra cómo la inteligencia artificial, la transformación digital y la transición a modelos más sostenibles han dejado de ser agendas paralelas para converger en un mismo reto: cómo reconfigurar decisiones, operaciones e infraestructuras para competir en un entorno de alta complejidad e incertidumbre. Es por ello que la creación de valor depende más de rediseñar sistemas completos que únicamente de adoptar tecnología.
La tecnología, pensada para integrarse en cápsulas convencionales sin alterar el fármaco, permite confirmar si el paciente ha ingerido una pastilla minutos después de que llegue al estómago. Una vez cumplida su función, la mayor parte de sus componentes se descomponen de forma segura en el organismo, y el microchip, del tamaño de un grano de arena, se elimina de manera natural. Este sistema, así pues, podría resultar especialmente útil en pacientes con trasplantes, en algunos tratamientos prolongados frente a infecciones como la tuberculosis o el VIH, o en terapias en las que un olvido puntual puede comprometer seriamente la eficacia y la seguridad del tratamiento.
A su vez, un equipo de ingenieros y biólogos de Princeton y la Universidad de Illinois ha desarrollado un nuevo enfoque para ensamblar robots voladores diminutos inspirándose en los saltamontes. A partir del análisis detallado de sus alas, que fueron escaneadas y reproducidas en 3D, los investigadores han creado robots planeadores a escala que combinan aleteo y planeo según la situación. De este modo, el diseño multimodal reduce el consumo energético, alarga el tiempo de vuelo y permite crear robots autónomos capaces de moverse tanto por el aire como por el suelo.
Controlar la salud del ganado con una foto
Investigadores de la Universidad de Arkansas han desarrollado una herramienta basada en inteligencia artificial y cámaras térmicas que estima la temperatura del ganado a partir de una simple imagen facial. La solución, que lleva por nombre CattleFever, analiza zonas clave del animal, como los ojos y las fosas nasales, y evita métodos invasivos como la medición rectal. Tras crear y entrenar un amplio conjunto de datos con imágenes visibles y térmicas de terneros, la tecnología logra estimaciones con un margen de error inferior a un grado. El avance podría facilitar la detección temprana de enfermedades, mejorar el bienestar animal y automatizar la vigilancia sanitaria en explotaciones ganaderas.
Por otro lado, y sin salir del sector de la agroalimentación, un proyecto europeo ha planteado una solución para uno de los grandes retos ambientales de la industria láctea: transformar sus remanentes en recursos. La iniciativa continental, que lleva por nombre Wave y está liderada por IMDEA Energía, utiliza biotecnología y ciencia de materiales para aprovechar los ácidos grasos formados durante la producción láctea. Con ellos, ciertas levaduras son capaces de producir proteínas usadas después para la creación de nuevos materiales bioplásticos. Además, se obtendrá también agua tratada de baja salinidad adecuada para el riego de espacios verdes urbanos.
Cambios en la creación de valor empresarial
La llegada de 2026 ha servido para constatar cambios profundos en la forma en la que las empresas generan valor. Así se desprende del último informe sobre casos de éxito disponible en Wake Up BOX, el que se expone que la IA, la transformación digital y la sostenibilidad convergen en un mismo desafío estratégico, como es el rediseño de sistemas completos. De este modo, la ventaja competitiva depende ahora de cómo se reconfiguran las decisiones, operaciones e infraestructuras para competir en un entorno marcado por la complejidad, la incertidumbre y la presión por escalar impacto real.
Todo ello se refleja en tres grandes áreas, como la que concierne a los clientes, en el que la inteligencia artificial desplaza el centro de decisión hacia sistemas algorítmicos capaces de influir directamente en la conversión, la fidelidad y el crecimiento. En el campo de la salud, por otro lado, los mayores retornos aparecen cuando la tecnología se integra de extremo a extremo en los procesos clínicos y administrativos, y en infraestructuras críticas se evidencia que combinar tecnología, gobernanza y colaboración público-privada es clave para garantizar resiliencia económica, sostenibilidad y estabilidad social.
Estos tres bloques reflejan un mismo cambio estructural, como es el paso de organizaciones optimizadas de forma local a ecosistemas diseñados para escalar valor y absorber shocks. Por lo tanto, la verdadera barrera empresarial, más allá de la tecnología, se encuentra en la organización y en la gobernanza. Los casos analizados, de este modo, dejan una conclusión clara: en la próxima década liderarán quienes sepan alinear tecnología, modelo operativo y toma de decisiones bajo una visión sistémica y de largo plazo.