Alexandra Tofan (Verdidon) durante el  encuentro con la prensa en Liubliana (Eslovenia)

Alexandra Tofan (Verdidon) durante el encuentro con la prensa en Liubliana (Eslovenia) DISRUPTORES Julio Miravalls

Startups

Alexandra Tofan (Veridion): “Datos de empresas, es el producto que nosotros ‘fabricamos’ y vendemos”

La startup rumana recopila información corporativa de 693 millones de compañías de todo el mundo para ofrecer a sus clientes informes detallados y muy actualizados.

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Liubliana (Eslovenia)
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Las claves
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Veridion, liderada por Alexandra Tofan, se dedica a 'fabricar' y vender datos firmográficos de empresas en todo el mundo, sin incluir datos personales.

La compañía utiliza más de 50 fuentes públicas y tecnologías como crawling y modelos de IA para actualizar perfiles de más de 693 millones de empresas en 250 países.

Su modelo de negocio se basa en licenciar datos según el número de empresas y atributos requeridos, adaptándose a las necesidades de cada cliente.

Veridion ha desarrollado su propia infraestructura y soluciones de inteligencia artificial para asegurar precisión y ofrecer diferentes métodos de entrega de datos a sus clientes.

Todo el mundo habla de datos, continuamente, con modelos de negocio para su procesamiento, almacenamiento, la nube, copias de seguridad, movimiento en redes… Pero la entrada de Alexandra Tofan es un aldabonazo para los oídos: “Vamos a hablar mucho y en profundidad sobre datos, que es el producto que nosotros vendemos”.

Tofan, dejémoslo claro, no es una hacker que se dedica a saquear información y prolijos listados de clientes de empresas, para luego hacer negocio con ellos en la dark web o algún vericueto siniestro. Es la responsable de crecimiento de verticales de Veridion, una compañía con sede de Bucarest que empieza a expandirse por el Reino Unido y Estados Unidos. Su negocio es obtener informaciones relevantes de compañías de todo el mundo, para facilitárselas a otras compañías, sus clientes, para las que resulta un conocimiento valioso.

“Pero nada de datos personales, ni números de teléfono particulares. Aunque sí hay compañías que hacen públicos los emails de sus líderes…”, aclara Tofan y la refuerza otro Tofan, Alexandru-Alin, en este caso, que resulta ser ingeniero de datos, responsable de proyectos y relaciones con algunos clientes clave de Veridion: “Si son datos públicos, como el nombre del CEO o del propietario… pero cierta información, que normalmente está enmascarada, no puedes publicarla”.

El lío con los nombres de ambos, prácticamente iguales (“Tofan es un nombre muy común en Rumanía”, dice ella), se complica todavía un poco más porque están casados. Es decir, son matrimonio y ambos utilizan el diminutivo ‘Alex’ de sus respectivos nombres. Será enredoso aclarar quién dice qué durante la reunión con periodistas organizada por IT Press en Liubliana, capital de la pequeña Eslovenia (2,13 millones de habitantes tiene el país).

Ella, que es quien lleva la voz cantante casi todo el tiempo, define Veridion como una empresa de datos en sentido estricto. “No vendemos SaaS, no vendemos una plataforma. Vendemos datos. ‘Fabricamos’ y producimos los datos que vendemos”, asegura.

Se refiere a datos firmográficos, que son los que describen a las empresas, con un cierto paralelismo con los datos demográficos respecto a las personas: sector, tamaño, ingresos, ubicación y fase de crecimiento.

Tofan (ella) habla de conocimiento global, actualizado de forma continua, con cobertura sobre más de 250 países, 693 millones de compañías y 461 atributos por empresa. Esa es su materia prima. Aunque sólo una parte de esas compañías son realmente operativas. Muchas otras son sociedades instrumentales o no activas.

La validez de las fuentes

Una empresa no es solo un fichero en un registro estatal. Es la suma de todo lo que deja atrás: sus productos, su información legal, las industrias en las que actúa y los mercados a los que se dirige”, puntualiza, criticando los sistemas de información sobre compañías exclusivamente basados en registros mercantiles y estatales.

Es una actividad que se desarrolla desde hace dos siglos, iniciada por Mercantile Agency de Nueva York y, luego, Dun & Bradstreet. Pero, según Tofan, los informes son incompletos, se actualizan tarde y no reflejan la realidad dinámica de las empresas modernas, que cambian ubicaciones, productos, personas, mercados y estructuras con mucha mayor frecuencia que en el siglo XIX.

Podría citar como ejemplo la suya propia. Veridion nació en realidad en 2019 con otro nombre, Solidify, dedicada a “generar leads” [contactos] para clientes. En 2022 cambió de nombre, con un producto evolucionado hacia captaciones de datos más amplias, para grandes clientes, consultoras, instituciones de contratación y compañías de datos. Entre el medio centenar de sus clientes estaba, incluso, la mencionada Dun & Bradstreet.

“No teníamos interés en ser la versión rumana de algo que ya existe en Londres. Queríamos cubrir todo el planeta con esta filosofía de que una empresa es la suma de todo lo que deja atrás”, alega Tofan, haciendo apología de la calidad del dato, frente a los “datos malos”. ¿Un ejemplo?: que Veridion sigue apareciendo en algunas bases de datos como Solidify.

“No digo que vayamos a salvar el mundo, pero creemos que es importante arreglar este problema en el ámbito firmográfico, porque algunas de las decisiones más importantes se toman sobre empresas que son mostradas de forma incorrecta”, añade.

En su opinión, los datos erróneos pueden afectar a aseguradoras, agencias de crédito, proveedores o empresas que buscan financiación. Y afirma haber logrado un 30% más de precisión en pruebas con clientes, ofreciendo más detalles por compañía, con costes un 50% inferiores a los proveedores establecidos.

Modelo de negocio

Su modelo de negocio lo describe como un sistema de licencias: “No vendemos suscripciones por asiento. Licenciamos los datos: acordamos cuántas compañías se quieren cubrir, cuántos atributos, los métodos de entrega y se paga un precio global por todo ello”.

Pero la clave del asunto es, obviamente, de dónde sacan los datos. Veridion utiliza más de 50 tipos de fuentes públicas: sitios web corporativos, registros mercantiles, notas de prensa, directorios, catálogos de productos y la web abierta.

Alexandra Tofan asegura que su sistema “extrae piezas atómicas” de información, que incluyen nombres, direcciones, productos, referencias del mercado… y las convierte en perfiles de empresa, mediante “modelos y señales de confianza”. Mantiene históricos, identifica cambios de nombre, actividad o estructura y asigna puntuaciones de confianza tanto a atributos concretos como a procesos de coincidencia. “Tenemos una puntuación de confianza para todos nuestros atributos y también para el matching; si me das el nombre de una empresa, te devolvemos un perfil con un 90% de confianza”.

El hecho de que la propia web sea una de sus fuentes de conocimiento puede suscitar dudas. Ella aclara que toda la información que extraen “se obtiene legalmente; si un sitio no permite crawling, no lo rastreamos”.

Toda la infraestructura de Veridion está on-premise. Su centro de datos principal está en Alemania; tiene en Francia sus crawlers stateless (software que explora y recopila información de la web sin mantener estado entre peticiones; es decir, cada vez que visita una página no recuerda lo que hizo antes: actúa como si fuera la primera vez); y dispone de un clúster de procesadores GPU en Rumanía. Usa herramientas open source como Cassandra.

Alexandru Tofan, él, aporta más detalles sobre la recogida de datos. Al principio hacían un batch semanal: recopilaban información de múltiples fuentes y ejecutaban después un proceso pesado de carga, reconstruyendo la base de datos. Podía durar entre seis horas y dos días.

Pero la mayoría de las empresas no cambia semana a semana. Era un desperdicio de capacidad de cómputo y los clientes no recibían actualizaciones granulares. “Creamos un motor de streaming capaz de ejecutar grandes volúmenes de procesos de forma continua e interactuar con nuestra base principal, que es un grafo, justo cuando termina cada flujo”, indica el ingeniero.

Inteligencia artificial

Ese motor de streaming permite que cada flujo, como la actualización de una web, se procese de forma independiente, active cambios en la base de datos en segundos y pueda combinar herramientas como crawling, prompts a LLMs y consultas al grafo interno.

Menciona que hay 120 millones de webs corporativas y son capaces de hacer refresco “en una hora”, desde que hay algún cambio en algún elemento. Aunque, “de hecho, una mayoría de webs nunca cambian nada”. Estima que en internet se han abierto unos 1.800 millones de webs a lo largo del tiempo. Pero la mayoría no son de empresas.

Obviamente, la inteligencia artificial juega un papel en toda esa actividad, aunque a lo largo de la conversación el acrónimo “AI” [IA en inglés] sólo surge una vez, de pasada y para referirse a una compañía que se dedica a ello. Cuando se trata de la herramienta tecnológica más de moda, Tofan habla siempre de LLM.

Asegura que mantienen versiones de varios modelos IA, comparan proveedores y pueden elegir modelos más caros o más baratos según el caso, siempre verificando que el resultado sea el mejor posible. “Tenemos todos los proveedores a mano”. Y eso incluye los modelos económicos, cuyas respuestas se evalúan comparando con modelos más avanzados para seleccionar la mejor alternativa.

La responsable de crecimiento de Veridion interviene para puntualizar un detalle: “Para tareas muy específicas necesitábamos desarrollar nuestra propia solución interna”. Su propia IA.

Y en la línea de abarcar lo más posible, también multiplica las opciones de entrega a los clientes. Puede hacerlo con una API, ficheros batch, Snowflake, integración con BigQuery y próximamente un MCP. Los grandes clientes suelen preferir entregas batch con decenas de millones de compañías y ciclos de actualización definidos. “No nos importa cómo queráis consumir nuestros datos; podremos construir la entrega de acuerdo con vuestras necesidades”, concluye Alexandra Tofan.