Equipo de la 'fintech' española Inespay.
Esta startup española rivaliza con Bizum para comercios al convertir la transferencia en un método de pago inmediato
Inespay ha transformado la transferencia bancaria en un método inmediato y automatizado que lo posiciona como la solución líder para transacciones de alto valor y el sector B2B.
Más información: Angels lidera una ronda de inversión de 500.000 euros en la 'fintech' de iniciación de pagos Inespay.
Cuando en el transcurso de una entrevista con el presidente de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), Arturo Mac Dowell, su nombre salió como ejemplo de talento español en este sector, algo indicó a esta redacción que detrás de la startup Inespay había una historia de emprendimiento y superación digna de contar.
En concreto, el recién reelegido máximo responsable de la asociación puso como ejemplo a la startup valenciana participada por Angels, la sociedad de inversión de Juan Roig, del altísimo nivel que existe en el fintech español, capaz de mirar de tú a tú a soluciones tan consagradas y extendidas en nuestro día a día como Bizum. La startup liderada por Víctor Pardo (CEO) ofrece una alternativa al Bizum para comercios que se lanzó el pasado mayo.
La necesidad que trata de cubrir Bizum también es el foco de Inespay. La compañía ha transformado la transferencia bancaria en un método de pago inmediato y automatizado. Su propuesta tecnológica, quizá menos conocida que la del gigante Bizum, está muy asentada en el sector B2B y le ha posicionado desde hace años a la cabeza de las transacciones de alto valor.
Resiliencia, convencimiento en su idea y pasión por lo que hacen son las señas de identidad de esta startup. Lo que hoy es una de las fintech más prometedoras del ecosistema español comenzó, como muchas historias de emprendimiento, con una conversación entre dos amigos. En este caso, durante los descansos de su jornada laboral.
Víctor Pardo y Carlos Castellanos, compañeros en una entidad financiera entre 2006 y 2009, no lograban asimilar las ineficiencias del sistema bancario tradicional.
"Nos resultaba difícil entender cómo era posible enviar dinero a una sucursal situada al otro lado de la calle y que el destinatario no pudiera disponer de esos fondos hasta el día siguiente, como mínimo", recuerda Pardo.
Esa duda sembró la semilla de Inespay, una idea que cristalizó en Valencia en 2015 con un objetivo ambicioso: crear un sistema de transferencias realmente inmediatas.
El nacimiento de la idea y el choque con la realidad
El concepto inicial de Inespay tenía potencial y se adelantaba en su concepción a lo que luego acabó dando vida a Bizum. Seguro que les suena: sus impulsores diseñaron una aplicación móvil que vinculaba el número de teléfono con la cuenta bancaria, actuando ellos mismos como "puente" al mantener cuentas operativas en todas las entidades financieras.
"Si un usuario quería enviar dinero a otro de un banco distinto, Inespay recibía los fondos en el banco de origen y, automáticamente, enviaba la misma cantidad desde su cuenta en el banco de destino. El dinero llegaba en tiempo real porque, técnicamente, se realizaban dos transferencias internas", explica Pardo.
"Competir contra la banca española era, sencillamente, imposible. Lo entendimos muy pronto y asumimos que nuestro proyecto original no tendría recorrido", confiesa el CEO en el documento de fuentes"
Víctor Pardo, CEO y cofundador de Inespay
Sin embargo, el destino les tenía preparada una prueba de fuego. En 2016, los gigantes bancarios españoles lanzaronBizum, "un servicio que resolvía el mismo problema con recursos ilimitados", recalca del CEO de Inespay.
Los fundadores de la startup tuvieron que mostrar, sin casi tiempo a recomponerse del 'gol por la escuadra', su primera muestra de resiliencia: en lugar de empecinarse en una batalla perdida, aceptaron la realidad con pragmatismo. "Competir contra la banca española era, sencillamente, imposible. Lo entendimos muy pronto y asumimos que nuestro proyecto original no tendría recorrido", confiesa el CEO en el documento de fuentes.
El giro estratégico: ir donde la tarjeta no llega
Lejos de abandonar, Víctor y Carlos decidieron pivotar su proyecto. Aprovecharon su tecnología para enfocarse en un nicho desatendido en ese momento: el comercio electrónico de alto valor.
Según explica el CEO, mientras que las tarjetas de crédito tienen límites a menudo insuficientes para compras de miles de euros, Inespay vio en la transferencia bancaria la alternativa perfecta, "siempre que pudiera hacerse tan cómoda y rápida como un pago con tarjeta".
Víctor Pardo, CEO y cofundador de Inespay.
Este enfoque les permitió alinearse con la naciente normativa europea PSD2. En febrero de 2020, Inespay alcanzó un hito histórico al convertirse en la primera entidad autorizada por el Banco de España para la prestación de servicios de iniciación de pagos.
La clave está en su servicio de Transferencia Bancaria PSD2. A diferencia de la transferencia tradicional, donde el comercio debe esperar días y comprobar manualmente el ingreso, la tecnología de Inespay permite al cliente autorizar el pago en tiempo real desde el portal de su propio banco con sus claves habituales.
"Emprender me ha permitido aprender mucho más de lo que jamás imaginé, no solo sobre tecnología... sino también sobre las personas y sobre mí mismo"
Víctor Pardo, CEO y cofundador de Inespay
La fintech se encarga de transmitir los detalles y comunicar al comercio el éxito del pago de forma instantánea.
Su propuesta no solo seduce al ecommerce minorista, sino que ha encontrado su "verdadero potencial" en el mercadoB2B. "Empresas que reciben cientos de transferencias diarias ahora pueden automatizar la conciliación de pagos, convirtiendo un proceso manual lento en una experiencia digital inmediata".
Resiliencia y ambición
La trayectoria de los fundadores es un testimonio de persistencia. Víctor Pardo dejó atrás 15 años en el sector bancario y la seguridad de un empleo estable por la necesidad de construir algo propio. "Emprender me ha permitido aprender mucho más de lo que jamás imaginé, no solo sobre tecnología... sino también sobre las personas y sobre mí mismo", reflexiona.
Este carácter resiliente llamó la atención de Angels, la sociedad de inversión deJuan Roig, que lideró una ronda de financiación de 500.000 euros en 2022. Con este respaldo, y el de otros business angels expertos como Fernando Cabello-Astolfi o Arturo González Mac Dowell, Inespay ha logrado escalar hasta convertirse en un nombre propio en el fintech español.
Expansión y salto a Latam
Con un equipo consolidado de 16 personas que mezcla perfiles tecnológicos y financieros, Inespay mira ya al otro lado del Atlántico. Tras expandirse con éxito a Portugal e Italia, y estar actualmente integrando la banca de Alemania, la startup se prepara para cruzar el océano que le llevará a Latinoamérica.
El objetivo para este 2026 es iniciar operaciones en México, utilizándolo como puerta de entrada a la región. Fieles a su filosofía de crecimiento sostenible, aseguran "no buscan grandes desembarcos masivos, sino seguir a sus propios clientes allí donde estos generan negocio".
Nunca una conversación entre dos 'colegas' fue tan provechosa. Sus mentes inquietas y el convencimiento de estar ante algo que cambiará el devenir de muchas empresas se ha convertido en la actualidad en una solución que ayuda a cientos de empresas a cobrar de forma más rápida, sencilla y automatizada.
En el competitivo mundo de los pagos digitales, Inespay ha demostrado que, con tecnología propia y resiliencia -mucha pasión y una pizca de suerte-, es posible plantar cara a los gigantes. No se equivocaba el presidente de AEFI al elegir su caso como ejemplo del gran talento español en el sector fintech.