Los tres cofundadores de la startup con sede en Londres throxy.

Los tres cofundadores de la startup con sede en Londres throxy.

Startups

De rechazar un empleo en JP Morgan a crear la solución agéntica que abre mercados inexplorados a las empresas

El emprendedor español Arnau Ayerbe impulsó hace tres años en Londres la startup throxy junto al también español Pablo Jiménez de Parga Ramos y Bergen Merey, compañero de universidad.

Su proyecto aúna lo mejor de las máquinas y los humanos para que los equipos de ventas de empresas Fortune 500 eclosionen al calor de la IA.

Más información: Los fundadores de Fintonic y Rappi crean junto a exdirectivos de BBVA, Fidelity y Tifin una plataforma 360 para el inversor.

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Las claves

Las claves

Arnau Ayerbe, Pablo Jiménez de Parga y Bergen Merey fundaron throxy tras rechazar una oferta laboral en JP Morgan, apostando por una solución innovadora en ventas B2B.

Throxy combina inteligencia artificial para investigación y humanos en el proceso de venta, permitiendo a empresas acceder a mercados tradicionales poco explorados por el software convencional.

La startup, con sede en Londres y un equipo mayoritariamente español, ha logrado trabajar con empresas Fortune 500 y captar una ronda de financiación de 6,5 millones de dólares.

Throxy prioriza el desarrollo de agentes de IA especializados y el refuerzo de su equipo de ventas, con el objetivo de aportar mayor valor a sus clientes y ampliar su impacto internacional.

El aterrizaje de la inteligencia artificial en la economía real tiene en las startups uno de los actores protagonistas más valiosos de este profundo proceso de cambio en marcha. Nuevas generaciones de fundadores, con mucho talento y una gran capacidad para evolucionar a la velocidad que exige esta tecnología, se están convirtiendo en los mejores compañeros de viaje de las empresas, no siempre capacitadas para pivotar al ritmo que impone el momento.

Arnau Ayerbe, Pablo Jiménez de Parga Ramos y Bergen Merey son, además de tres mejores amigos, los responsables de ayudar desde throxy a empresas de Fortune 500 a añadir valor a sus equipos de ventas gracias a su propuesta que une lo mejor de la IA agéntica y del factor humano. La clave: ver de forma anticipada aquello que el resto aún era incapaz.

Atiende por videollamada desde Londres a DISRUPTORES - EL ESPAÑOL Arnau Ayerbe, cuya historia personal es paradigmática del talento que atesora España y que, en más ocasiones de las que se desearía, se establece en otro país para impulsar su proyecto emprendedor.

"Pablo y yo nos conocimos en Madrid en el colegio. La relación con Bergen comienza en la universidad en Reino Unido. Yo venía de trabajar con los primeros modelos de GPT en investigación, antes incluso de que fueran públicos, y tenía firmada una oferta como AI Engineer en JP Morgan. Había algo que no nos cuadraba: todo el mundo en IA estaba construyendo lo mismo, y nadie miraba a las industrias que de verdad mueven la economía", afirma el cofundador de throxy.

Un momento permanece grabado a fuego en su memoria. "La conversación en la que le dije a mi madre que rechazaba la oferta de JP Morgan para montar una empresa con dos amigos. No fue épica, fue incómoda. Pero teníamos clarísimo que si no lo hacíamos a los 22 años, no lo íbamos a hacer nunca. En el piso de Pablo, nos pusimos a hablar con cientos de directivos en equipos de ventas que vendían a almacenes y constructoras, y descubrimos algo que se convirtió en la tesis de la empresa: a esa gente nadie sabe venderle", relata.

"El 'outbound' moderno está roto para las industrias tradicionales. Los compradores de esos sectores no están en LinkedIn, no responden a secuencias automáticas y no les interesa el típico SaaS de turno"

Arnau Ayerbe, cofundador de throxy

El joven emprendedor muestra una solidez en sus tesis que denota su exhaustivo conocimiento del nicho de mercado al que dirigen su tecnología. "El outbound -busca activamente a clientes potenciales- moderno está roto para las industrias tradicionales, manufactura, logística, construcción, industrial. Los compradores de esos sectores no están en LinkedIn, no responden a secuencias automáticas y no les interesa el típico SaaS de turno".

De ahí que las herramientas de ventas que han triunfado en los últimos diez años se han diseñado para vender software a otra gente que vende software, asegura. "Cuando intentas usarlas para llegar al director de planta de una fábrica en Ohio o al jefe de operaciones de una constructora alemana, simplemente, fracasan".

En este punto entra en acción la tecnología de throxy. Su propuesta es contraintuitiva en plena fiebre de la IA: usa IA de forma muy intensiva para todo el trabajo de investigación, rastreo de la cuenta, el contacto y el ángulo correcto, y todo ello en el momento exacto. ¿Dónde está diferencia entonces?

Ayerbe lo defiende con vehemencia: "El que vende es un SDR humano. Mientras todo el mercado intenta sustituir a los comerciales por bots, nosotros contratamos a más. La IA es brutal investigando; los humanos son brutales vendiendo. Esa combinación es la que nos permite reservar reuniones cualificadas con compradores a los que nadie más llega".

"Mientras todo el mercado intenta sustituir a los comerciales por bots, nosotros contratamos a más. La IA es brutal investigando; los humanos son brutales vendiendo"

Arnau Ayerbe, cofundador de throxy

Su propuesta es, simplemente, disruptiva: "No vendemos licencias de software: vendemos resultados, reuniones cualificadas. Si no aparecen, no cobramos".

La compañía, que nació con vocación global en 2023, se mantiene en siete cifras de facturación anuales creciendo mes a mes, y en su currículo consta su paso por la prestigiosa aceleradora Y Combinator y una ronda de financiación de 6,5 millones de dólares liderada por Base10, el fondo del fundador de Tuenti. Entre sus clientes, se suceden las empresas de Fortune 500 como Johnson Controls, entre otros.

Este 2026 el foco está muy bien definido en la startup. "Tenemos tres prioridades muy claras: primero, profundizar la capa de IA en investigación de cuentas. Estamos construyendo agentes propios que entienden contexto industrial específico".

A nivel de equipo, continuará desarrollando tecnología que aumente a sus SDRs "agresivamente, para dar más valor a nuestros clientes".

El talento español en IA

Con un equipo en Londres de 20 personas y en pleno proceso de contratación de nuevos desarrolladores, la startup se está abriendo un hueco en el panorama europeo de la IA, no sin razón ya han aparecido en la BBC como fundadores de referencia de la Generación Z que está construyendo en IA.

Arnau destaca que en España hay "muchísimo talento". De hecho, aproximadamente el 70% de los empleados de su empresa son españoles, y cree firmemente en la capacidad de los profesionales de este país.

Aun así, considera que al ecosistema español le falta una mentalidad orientada al mercado mundial. Según defiende en nuestra conversación, empezar en España a menudo implica encontrarse con un "techo" de crecimiento muy pronto.

En el caso de throxy, permanecer en Londres les permitió estar cerca de sus primeros inversores y, posteriormente, facilitó su paso por Y Combinator en San Francisco, algo que insiste, fue fundamental para el crecimiento de la empresa.

En cualquier caso, a pesar de estar en Londres, Arnau recalca que se sienten "muy cerca" de España y no descartan realizar ampliaciones de capital o colaboraciones futuras en territorio español. Sin duda, toda una oportunidad para seguir amplificando el talento y potencial tecnológico de este país.