Equipo de la startup madrileña Hydra Space.

Equipo de la startup madrileña Hydra Space.

Startups

Espacio 'bajo demanda': el despliegue rápido de pequeñas constelaciones para defensa y seguridad toca a la puerta

Hydra Space se suma a la evolución del modelo de negocio de startups del aeroespacial español que han visto en la estrategia de defensa y seguridad un nicho de crecimiento exponencial en los próximos años.

Con catorce unidades ya lanzadas, la startup madrileña busca crecer como aliado estratégico de potencias medias como España por sus soluciones personalizadas para misiones específicas frente a las grandes corporaciones.

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Las claves

Hydra Space impulsa el despliegue rápido y económico de pequeñas constelaciones de satélites para defensa y seguridad, permitiendo a potencias medias como España gestionar redes de datos soberanas.

La compañía madrileña apuesta por tecnología propia de bajo coste, ofreciendo soluciones personalizadas y verticales frente a los modelos estándar de grandes operadores como Starlink o Amazon.

Hydra Space propone complementar las grandes infraestructuras espaciales, facilitando misiones específicas en áreas estratégicas donde la cobertura o la independencia tecnológica son críticas.

El modelo de negocio se basa en la agilidad, permitiendo poner en órbita proyectos en seis meses por 100.000 euros, y en la colaboración con otras empresas españolas como PLD Space para una respuesta integral.

La llegada a la Casa Blanca de la Administración Trump activó hace poco más de un año una reconfiguración de la geopolítica a escala global que ha situado a la tecnología como parte estratégica de la soberanía de los Estados.

No es que antes este factor no fuera determinante, sino que en plena ola de la inteligencia artificial y otras tecnologías muy transformadoras como la cuántica, no se entiende ya una soberanía real de espaldas al factor tecnológico.

Este complejo contexto obliga a las potencias a mover ficha y convierte a los sectores de la defensa y la seguridad en motor para el desarrollo de prometedores proyectos tecnológicos que están inyectando gasolina en el ecosistema startup donde el floreciente New Space español tiene mucho que aportar.

Las telecomunicaciones se convierten en este escenario en punto de encuentro de las necesidades de potencias medias como España para defender su soberanía tecnológica y la materia de las nuevas propuestas emprendedoras en torno al sector aeroespacial.

Se trata de compañías que bien nacieron ya con este nicho de mercado en su modelo de negocio o bien han virado en los últimos años hacia él al calor de una demanda de productos y servicios del sector de la defensa que no lleva visos de frenar a corto y medio plazo.

En este mercado están presentes nombres propios del New Space español como FOSSA Systems, Ienai Space, Hydra Space y compañías ya muy consolidadas como PLD Space o Sateliot capaces de establecer prometedoras sinergias con todas ellas.

DISRUPTORES - EL ESPAÑOL conversa con el CEO de la startup madrileña Hydra Space, Pablo Durbán, para conocer las expectativas que genera la coyuntura geopolítica y la madurez tecnológica de estas compañías en este momento de punto de inflexión para el sector.

Hydra Space está especializada en el desarrollo de satélites de bajo coste y tecnología propia para comunicaciones en órbita baja y está convencida de que un nuevo tiempo toca a la puerta.

Hasta la fecha, su modelo de negocio se ha centrado en ayudar a empresas, universidades y grupos de investigación a "llegar al espacio de manera rápida y económica", explica Pablo Durbán.

Pablo Durbán, CEO y cofundador de Hydra Space.

Pablo Durbán, CEO y cofundador de Hydra Space.

Su propuesta de valor se basa en la agilidad. Bajo el lema "tienes una idea, nosotros por 100.000 euros en 6 meses la ponemos en órbita", ha completado un total de14 misiones con éxito. "Hemos actuado como facilitadores para que otros probaran su tecnología (carga útil) en el espacio antes de pasar a proyectos más ambiciosos", detalla Durbán.

Este modelo se apoya en el desarrollo de tecnología propia "in-house" de muy bajo coste, donde controlan todo el proceso de fabricación de los satélites.

Pero ¿cómo está afectando la coyuntura geopolítica a su modelo de negocio? El impacto es claro. Hydra Space está pivotando para ofrecer "un modelo de soberanía tecnológica asequible", lo que permite que países de capacidades medias gestionen sus propias redes de datos sin depender de infraestructuras extranjeras críticas, explica el emprendedor.

"Para una potencia media como España, replicar una constelación global es inasumible, pero nosotros ofrecemos un núcleo de infraestructura soberana con costes acotados. El objetivo es que el cliente sea dueño de la red, no un simple usuario de un servicio ajeno", argumenta. Y aclara: "Hydra Space funcionaría más como un complemento y en ningún caso como sustituto de las grandes infraestructuras espaciales existentes".

La propuesta de Hydra Space se define explícitamente como un concepto complementario y no como un sustituto de las grandes infraestructuras espaciales existentes.

De hecho, su estrategia se basa en la convivencia de diferentes soluciones tecnológicas para ofrecer una respuesta integral a las necesidades de defensa y seguridad de potencias como España.

Frente a las grandes constelaciones comerciales, como Starlink o Amazon, Hydra Space reconoce que "no tiene sentido competir con estas plataformas en términos de volumen de datos o economías de escala" para usos no críticos, como la agricultura o la logística.

En su lugar, propone un modelo de combinación de alternativas: "Se trata de utilizar constelaciones comerciales para servicios generales y reservar un núcleo de infraestructura soberana de Hydra Space para comunicaciones críticas donde el control total del dato y la seguridad sean primordiales".

"Hydra Space no pretende sustituir a los grandes satélites tradicionales que ya operan a 36.000 kilómetros, sino completar sus capacidades"

Pablo Durbán, CEO de Hydra Space

En el campo de los satélites geoestacionarios (GEO), según explica Pablo Durbán, la capa de órbita baja (LEO) en la que trabaja Hydra Space "no pretende sustituir a los grandes satélites tradicionales que ya operan a 36.000 kilómetros, sino completar sus capacidades".

En definitiva, estamos ante un modelo vertical versus un modelo horizontal. "Mientras que las grandes operadoras ofrecen un modelo horizontal con un producto estándar que el cliente debe aceptar tal cual, nosotros ofrecemos un enfoque vertical y personalizado".

Este hecho facilita que sus soluciones se adapten a requisitos específicos de defensa que las grandes compañías, según sostiene, "no pueden o no quieren atender", como permitir "que el software propio del cliente corra directamente en los satélites".

“Yo no puedo competir dando conectividad a los agricultores, por ejemplo, porque lo único que les interesa es el coste por bit. Hay alternativas en el mercado que son enormes y que generan economías de escala tremendas capaces de ofrecer un coste mucho más reducido", indica.

“Pero donde yo sí puedo ser competitivo, y donde creo que tenemos algo que decir como compañía, es en aquellos escenarios en los cuales la tecnología tiene que ser controlada por los Estados, con soluciones que han de ser personalizadas y verticalizadas".

"Permitimos desplegar rápidamente pequeñas constelaciones dedicadas a misiones u operativos específicos en zonas de interés estratégico donde no hay cobertura o no se quiere depender de terceros", indica Durbán.

"Permitimos desplegar rápidamente pequeñas constelaciones para misiones u operativos específicos en zonas de interés estratégico donde no hay cobertura o no se quiere depender de terceros"

Pablo Durbán, CEO de Hydra Space

La complementariedad con otras compañías españolas es clave en este punto. "Para el éxito de este modelo, la capacidad de empresas como PLD Space para poner estos satélites en órbita de forma ágil, permitiendo que una agencia de defensa disponga de una red operativa en muy poco tiempo, es determinante", añade.

En definitiva, su propuesta a futuro pasa por convertir su tecnología en una especie de "marca blanca" espacial para ser complementarios a otras grandes operadoras. O dicho de otra manera, mientras que los grandes venden conectividad masiva, Hydra aspira a "vender la capacidad de poseer y personalizar un activo espacial propio".

Sin duda, un camino complejo por delante, pero lleno de posibilidades gracias al gran talento del New Space español del que Hydra forma parte junto a un prometedor grupo de compañías con tecnologías propias al más alto nivel.