Equipo fundador de Meow Metrics; Juan Manuel Taboada, CEO y Diana Barrantes, COO de la compañía.
Profesionalizar la gestión de las colonias felinas municipales con el poder de los datos: el caso de éxito de Meow Metrics
La startup ya trabaja con ayuntamientos de Madrid, Cataluña, Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Baleares y Ceuta, y cuenta con clientes en EEUU, además de acuerdos en Francia, Reino Unido, Andorra o Corea del Sur.
Su herramienta digital permite a cualquier ayuntamiento "hacer en semanas lo que antes requería años de trabajo manual".
Más información: Capturar, esterilizar y soltar: las claves del método de control de gatos que utilizan los proyectos locales en las colonias felinas
Controlar las colonias de gatos es uno de los principales quebraderos de cabeza de los ayuntamientos, dado que se convierten no sólo en una cuestión sanitaria, sino también en foco de conflicto social y quejas vecinales.
Pero en la era de la digitalización, la tecnología es una aliada para liberar a las Administraciones locales de esta cuestión tan crítica y afrontar la profesionalización de la gestión de las colonias felinas de forma sencilla, eficaz y transparente.
Como en muchos otros ámbitos, el emprendimiento de nuestro país ha sabido dar con la solución. Se trata de Meow Metrics, la startup impulsada por Juan Manuel Taboada y Diana Barrantes que ya opera en ayuntamientos de comunidades como Madrid, Cataluña, Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Baleares y Ceuta, y cuenta con clientes en Estados Unidos, además de acuerdos de colaboración en países como Francia, Reino Unido, Andorra o Corea del Sur.
Zoometrics, empresa matriz cuyo primer proyecto es Meow Metrics, echó a andar en 2025 en Madrid, aunque su origen real es anterior y está profundamente ligado a la experiencia directa de sus fundadores:
La semilla del proyecto surge cuando Diana Barrantes, cofundadora y COO de la compañía, desempeñaba el cargo de concejal de Sanidad de su municipio y puso en marcha en el primer programa municipal de gestión de colonias felinas basado en el método CER (Captura, Esterilización y Retorno), en un momento en el que aún no existía una obligación legal clara (Ley 7/2023 de Bienestar Animal).
Según explica a DISRUPTORES - EL ESPAÑOL, fueron años de implantación desde cero: recolección de gestoras -que es como prefiere llamar a las voluntarias, pues no solo alimentan, sino que gestionan-, organización del primer censo, cursos de formación a las gestoras, concienciación ciudadana, etc.
"Fueron muchas horas de trabajo, de estudio de una realidad compleja, y de ganarse la confianza de voluntarias que, como los gatos de la calle, han sido históricamente maltratadas; se esconden y desconfían", explica Diana.
Al final, su tesón permitió la creación de un sistema donde las voluntarias se convierten en agentes clave del Ayuntamiento, "se les reconoce su labor, y se les transmite algo novedoso: ellas no son parte del problema, son parte de la solución".
"Fue entonces cuando entendí que un programa CER no va solo de gatos, salud pública o control poblacional. Va también de personas, de convivencia, de conflictos vecinales enquistados y de relaciones complejas entre la administración pública y el voluntariado", nos puntualiza.
"Un programa CER no va solo de gatos, salud pública o control poblacional. Va de personas, convivencia, conflictos vecinales enquistados y relaciones complejas entre la Administración y el voluntariado"
Aquella experiencia le permitió conocer de primera mano tanto la frustración acumulada del voluntariado como las limitaciones reales de muchos ayuntamientos: "falta de recursos, ausencia de herramientas digitales y grandes dificultades para coordinar a un voluntariado muy activo, pero históricamente invisibilizado".
En paralelo, Juan Manuel Taboada, biólogo e ingeniero forestal especializado en datos ambientales, detectó que una política pública tan sensible y con impacto directo en la salud pública se estaba gestionando "sin datos fiables ni trazabilidad, apoyándose en hojas de cálculo, mensajes de WhatsApp y un enorme esfuerzo humano poco estructurado".
El camino y experiencia de ambos confluía en un punto en común: "Nos permitió identificar una oportunidad clara: transformar años de experiencia acumulada en una herramienta digital replicable, que permitiera a cualquier ayuntamiento hacer en semanas lo que antes requería años de trabajo manual. Así nace Meow Metrics".
De esta forma, su propuesta emprendedora da de lleno en la brecha que existe entre la responsabilidad legal de los ayuntamientos en materia de bienestar animal —reforzada por la Ley 7/2023— y las herramientas y recursos reales de los que disponen para cumplirla.
Brecha entre la ley y las herramientas municipales
Según explican los cofundadores, hasta ahora, la gestión de las colonias felinas se ha apoyado, en la mayoría de los casos, "casi exclusivamente en el voluntariado, sin datos centralizados ni trazabilidad, con una elevada carga administrativa para los técnicos municipales y un creciente cansancio y frustración por parte de las voluntarias (mujeres en su mayoría)".
"Todo ello genera ineficiencias, conflictos vecinales y riesgos en materia de salud pública... además de sufrimiento de los gatos, ellos mismos víctimas del abandono y la tenencia irresponsable, que intentan sobrevivir en la calle".
Los cofundadores de la startup española que profesionaliza la gestión de las colonias felinas en los municipios.
Meow Metrics cubre esta necesidad como una infraestructura digital de gobernanza, no como una simple app.
Por una parte, permite centralizar y geolocalizar datos de colonias y animales... pero eso es lo fácil. "El verdadero alma de Meow Metrics está en la colaboración: coordinar ayuntamientos, voluntariado y veterinarios desde un único entorno".
La filosofía es clara: ni los ayuntamientos pueden hacerlo solos, ni el voluntariado puede sostenerlo sin respaldo institucional. Meow Metrics nace para hacer posible esa colaboración. Generar informes técnicos y memorias para subvenciones en cuestión de minutos. No solo ahorrando costes a los Ayuntamientos, sino activamente ayudándoles a conseguir subvenciones y recursos.
Se trata de tomar decisiones basadas en datos, alineadas con el enfoque One Health (salud humana, animal y ambiental); documentar y dar trazabilidad a las acciones del voluntariado, hasta ahora invisibles en muchos casos", argumentan los cofundadores.
Software propio, datos e interoperabilidad
La propuesta tecnológica se basa en software propio, analítica de datos, interoperabilidad con sistemas municipales y una arquitectura preparada para escalar a otros ámbitos de la biodiversidad urbana.
Desde el lado del voluntariado, su papel es también clave. Da una solución a "personas altamente sensibles, que ven gatos en condiciones deplorables en la calle, y deciden no mirar a otro lado y cuidarlos. Gatos procedentes de abandono y de tenencia irresponsable. Gatos de la calle que no son suyos ni ellas han puesto ahí, pero que no pueden mirar hacia otro lado".
"Su problemática ha sido históricamente muy frustrante: años de alimentación y actuaciones veterinarias pagadas con recursos propios, conflictos vecinales con increpaciones del tipo 'si tanto te gustan los gatos, llévatelos a tu casa' y una relación con los ayuntamientos, en muchos casos, mejorable".
La problemática es histórica, enquistada, y común en casi todos los municipios españoles. La irrupción de la Ley 7/2023 viene a ordenar esta situación, estableciendo un marco claro de responsabilidad municipal y colaboración con el voluntariado. Sin embargo, esa relación no siempre es sencilla, debido a años de frustraciones y desencuentros acumulados, además de falta de medios en muchos Ayuntamientos para acometer esta nueva obligación legal.
De censo a herramienta de cooperación
Meow Metrics viene precisamente a cambiar el gran problema de base: a ofrecer una herramienta de colaboración al servicio de la convivencia. "No es solo un censo; es una herramienta de cooperación activa entre todos los agentes implicados, basada en roles claros y responsabilidades definidas".
"El voluntariado puede comunicarse de forma estructurada con su ayuntamiento y su labor deja de ser invisible; los ayuntamientos, por su parte, ahorran tiempo y costes de aprendizaje, pudiendo aplicar un programa CER de forma ordenada en cuestión de semanas -no años, como tardó la propia Diana-".
"El mayor éxito es ver cómo se les ilumina la cara a concejales, técnicos y presidentes de asociaciones y fundaciones cuando les enseñamos la solución y nos dicen: 'es justo lo que necesitamos'"
Meow Metrics ya está implantado en más de 40 municipios, con miles de animales registrados y gestionados de forma trazable, y un impacto medible tanto en ahorro de tiempo para los equipos municipales como en visibilización del trabajo voluntario.
Ahora mismo está afrontando una fase de crecimiento y consolidación con primeras implantaciones internacionales en Estados Unidos y ha participado en diferentes eventos de su sector donde se valida y se reconoce la aportación real de su propuesta.
"Pero el mayor éxito —aunque suene poco técnico— es otro: ver cómo se les ilumina la cara a concejales, técnicos municipales y presidentes de asociaciones y fundaciones por igual cuando, en una reunión, les enseñamos Meow Metrics y nos dicen: 'es justo lo que necesitamos"
"Ese momento resume bien lo que buscamos: que Meow Metrics sea percibida como una solución útil, clara y compartida, capaz de aliviar tensiones, ahorrar tiempo y ayudar a trabajar juntos a quienes hasta ahora lo hacían, muchas veces, en paralelo y con demasiadas dificultades".
Los cofundadores, en otra foto de archivo.
El equipo de Zoometrics es uno de sus principales activos. Está formado por perfiles altamente especializados y complementarios.
Juan Manuel Taboada, es el fundador y CEO, biólogo e ingeniero forestal de formación y desarrollador full stack. Con amplia experiencia en censos de poblaciones tanto humanas como animales, y participación en proyectos internacionales de créditos de carbono.
Diana Barrantes, fundadora y COO, exconcejal de Sanidad, con formación en Relaciones Internacionales, experiencia como directora de proyectos y una visión estratégica muy ligada a las necesidades reales de la administración pública.
Damián, socio CTO, responsable del desarrollo backend y de la arquitectura técnica de la plataforma. Perfiles de ventas y expansión que apoyan el crecimiento de la solución.
"Todos nosotros, además, con un profundo amor por los animales, y sentido del deber público... Y la convicción de querer contribuir a construir ciudades más justas, más sostenibles... y donde puedan convivir en armonía personas y animales". Este debería ser siempre el fin último de la tecnología, ese impacto en la calidad de vida de la ciudadanía, y ahí Meow Metrics lo ha conseguido.