De izquierda a derecha: Juan de Antonio, CEO y fundador de Cabify; Rebeca Minguela, CEO y fundadora de Clarity AI; Ana Lozano, CEO y fundadora de Nidus Lab y Javier López Palacios, CEO y fundador de Uraphex.

De izquierda a derecha: Juan de Antonio, CEO y fundador de Cabify; Rebeca Minguela, CEO y fundadora de Clarity AI; Ana Lozano, CEO y fundadora de Nidus Lab y Javier López Palacios, CEO y fundador de Uraphex.

Startups

¿El 'solopreneur' nace o se hace?: cuatro historias de éxito de una tendencia al alza en la era de la inteligencia artificial

Fundar una startup en solitario se dispara en España al pasar del 7% de los casos al 23% en 2025, es decir, en casi una de cada cuatro nuevas empresas se optó por la figura del 'solopreneur'.

Los fundadores de Cabify, Clarity AI, Nidus Lab y Uraphex explican a DISRUPTORES sus experiencias y las razones del fenómeno: la adopción masiva de la IA y un 'efecto contagio' de liderazgos como Musk, entre ellas.

Más información: Más de la mitad de las startups españolas ya utiliza la IA y casi una de cada cuatro está fundada por un solo emprendedor

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Las claves

El 23% de las nuevas startups en España en 2025 fueron fundadas por un solo emprendedor ('solopreneur'), un aumento significativo respecto al 7% del año anterior.

El auge de la inteligencia artificial permite a los solopreneurs asumir múltiples roles y reducir la dependencia de equipos numerosos en las fases iniciales de sus proyectos.

Historias de éxito de solopreneurs como Juan de Antonio (Cabify), Rebeca Minguela (Clarity AI), Ana Lozano (Nidus Lab) y Javier López (Uraphex) muestran motivaciones diversas: desde experiencias negativas previas hasta la convicción personal y la búsqueda de agilidad en la toma de decisiones.

Aunque emprender en solitario reduce conflictos entre socios, todos los fundadores destacan la importancia de sumar equipos sólidos a medida que el proyecto crece para afrontar los desafíos de la expansión.

El siempre elocuente refranero español asegura en una de sus citas más conocidas que Más vale solo que mal acompañado, lo que, trasladado al sector del emprendimiento español, invita a la reflexión y, a buen seguro, es el punto de partida de argumentos a favor y en contra a partes iguales.

La realidad del ecosistema startup español es compleja y, por si faltaba algún elemento de criterio más para radiografiar este inicio de 2026, la actual ola de la inteligencia artificial ha llegado para quedarse. Y revolucionarlo todo.

España goza de un ecosistema maduro, con startups y fundadores que distan sobremanera de aquellos que ejercieron de punta de lanza hace diez o quince años cuando ni tan siquiera se hablaba de sistema emprendedor como tal.

Fundadores experimentados, una buena parte de ellos con proyectos de segunda o tercera generación, están alumbrando un nuevo emprendimiento más consolidado gracias a una extensa red tejida para ello de la mano de aceleradoras, fondos de venture capital, business angels, centros tecnológicos y parques científicos y, cómo no, la necesaria colaboración público-privada.

Embarcarse en la aventura que supone lanzar una startup se realiza cada vez más en solitario en España. ¿Inconsciencia o conocimiento de causa? El Mapa del Emprendimiento 2025 publicado por South Summit a finales de 2025 aportaba dos datos clarificadores. El primero; el 23% de las nuevas startups creadas en España optó por la figura del solopreneur. Un año antes era sólo del 7%, lo que refleja un incremento de 16 puntos.

El segundo dato para la reflexión apunta a los conflictos que se crean cuando hay más de un fundador: "Por ejemplo, estudios citan que alrededor del 23 % de los fracasos atribuyen su caída a “team issues” o a problemas de equipo y también hay investigaciones destacadas que señalan que hasta el 65 % de las startups con alto potencial que no prosperan lo hacen por conflictos entre cofundadores".

Habla para DISRUPTORES - EL ESPAÑOL, Carlos Mateo, presidente de la Asociación Española de Startups. "Con un fundador único esa fuente de conflicto prácticamente desaparece, lo que en muchos casos puede mitigar un riesgo real".

Avanza con fuerza el fundador único, pero hay que recordar que las startups fundadas por dos o tres personas (60%) siguen siendo las más habituales, aunque los equipos fundadores más multitudinarios -con cuatro o más personas- están en plena fase de retroceso al caer en 2025 desde el 38% al 17%.

Y de efecto catalizador, transversal a todo este escenario y sin el cual sería difícil explicar estas cifras está ella: la omnipresente inteligencia artificial.

Las cifras así lo avalan. El mismo informe de South Summit establece que durante 2025 más de la mitad de las startups españolas ya utiliza IA. Esta tecnología, profundamente transformadora de la economía y la sociedad, ha impactado en todo el ecosistema: fundadores, fondos, aceleradoras, corporaciones... Entender la foto fija sin tenerla en cuenta es imposible y nos llevaría a incurrir en lecturas erróneas de este apasionante momento.

"Hoy un emprendedor puede tener acceso inmediato a conocimientos que, hasta hace poco, exigían contar con un equipo compuesto por expertos en ingeniería, marketing, finanzas, derecho, ventas y el sector concreto. La IA democratiza ese conocimiento: permite que una sola persona pueda asumir múltiples roles —al menos en las fases iniciales— con mayor eficiencia y velocidad".

"Sigue siendo muy difícil que una sola persona sea experta en todo. Pero ese esfuerzo individual se compensa con la agilidad, la coherencia en la visión, y la flexibilidad para pivotar rápido"

Carlos Mateo, presidente de la Asociación Española de Startups

Los beneficios pueden ser múltiples: "Es cierto que sigue siendo muy difícil que una sola persona sea experta en todo. Pero en muchos casos, ese esfuerzo individual se compensa con la agilidad, la coherencia en la visión, y la flexibilidad para pivotar rápido. Además, cuantos más cofundadores hay, más costes de personal hay que asumir, y los futuros beneficios se reparten entre más personas", añade el presidente de la Asociación Española de Startups.

Sin embargo, la figura del solopreneur ya ha estado presente en España desde la génesis del ecosistema startup. DISRUPTORES-EL ESPAÑOL conversa con cuatro fundadores que optaron por esta opción y hoy gozan de proyectos que son referentes en el ecosistema. Los motivos fueron múltiples y diversos, a imagen y semejanza con el reflejo del sector al que pertenecen.

Juan de Antonio es el fundador y CEO de Cabify, unicornio español que está transformando la movilidad de la mano de la tecnología.

"Cabify surge en un momento personal muy concreto. A nivel profesional, yo estaba buscando implicarme en un proyecto que fuera relevante para mí. Mi familia proviene de un pequeño pueblo en las montañas de Segovia, aunque yo nací y he vivido mucho tiempo en Madrid".

Juan de Antonio, fundador y CEO de Cabify.

Juan de Antonio, fundador y CEO de Cabify.

"Quería hacer uso de los aprendizajes profesionales para que esa ciudad se pareciera un poco más a ese pequeño pueblo. Y aposté por hacerlo desde la movilidad, puesto que el coche particular ha traído grandes beneficios pero también ha generado mucha dependencia", argumenta Juan de Antonio para DISRUPTORES - EL ESPAÑOL.

Su historia de liderazgo comienza en solitario pero muy pronto "se fueron sumando compañeros que fueron imprescindibles en este camino", reconoce.

Cabify nace en Madrid en 2011, y en 2012 ya está operando en Latinoamérica. En esta primera fase, la que tuvieron de la tecnología y la actitud del equipo fundacional fueron muy relevantes, "gracias a que colaboramos con mucha flexibilidad en las áreas de responsabilidad y había mucho compromiso".

"Tenía la confianza de que si había un problema podíamos dedicar el tiempo y los recursos para solucionarlo, porque trabajaba rodeado de un grupo de personas con esa actitud y capacidad. El título de cofundador lo tiene ese grupo que inició este proceso y compartimos este valor, esta cultura", recalca De Antonio.

Los compañeros de viaje

El fundador de Cabify pone en valor el apoyo de esos grandes compañeros de viaje. "Sam Lown fue el primer CTO de Cabify y hoy es fundador de su propia empresa Invopop. Buscamos crear un producto que se pudiera expandir fácilmente y que pudiera crecer, sin hacer “sobreingeniería”".

"Llegar los primeros a ciertos mercados de Latinoamérica como Chile o Perú nos dio una importante ventaja competitiva. En este proceso de internacionalización, fue clave Vicente Pascual, que hoy sigue vinculado a Cabify liderando una nueva línea de negocio para mejorar la logística de última milla en las empresas de América Latina. Estoy seguro de que Vicente sigue aplicando hoy aprendizajes de los inicios en Cabify".

"El propósito tiene cada vez un peso al emprender; ese hacer algo relevante para ti nace de tus valores y vivencias, y cada vez más personas exploran esa oportunidad para después ir sumando un equipo"

Juan de Antonio, fundador y CEO de Cabify

Adrián Merino y Paco Montero completan este grupo de personas que "desde un piso en Madrid confiaron en mí, y yo en ellos, para crear un proyecto que a día de hoy está impactando a decenas de millones de personas en Latinoamérica y España".

Juan de Antonio corrobora que la casuística para emprender en solitario como fundador es muy variada en el ecosistema español, el impacto de la IA en este momento, pero destaca, por encima de todo que lo importante es "hacer algo relevante para ti, nace de tus valores, de tus vivencias… y cada vez son más las personas que se animan a explorar esa oportunidad para después ir sumando un equipo".

Rebeca Minguela es una emprendedora que no necesita presentación. La fundadora y CEO de Clarity AI, empresa tecnológica de referencia mundial en sostenibilidad que echó a andar en 2017. Minguela nació en Cuéllar, ha aparecido en la lista de los 100 líderes ejecutivos jóvenes del Foro Económico Mundial, constituye todo un referente para el emprendimiento femenino y cruzar el Atlántico para ella forma parte de su día a día.

Parte del negocio de Clarity AI está en EEUU y vivir con la maleta a cuestas forma parte de su rutina. Atiende precisamente a DISRUPTORES - EL ESPAÑOL por videollamada nada más pisar suelo norteamericano y hacer el check-in del hotel.

Rebeca Minguela explica que decidió emprender en solitario debido a experiencias previas negativas con socios,de forma que con Clarity AI prefirió la agilidad en la toma de decisiones y la coherencia en la visión del negocio.

No obstante, al igual que destacaba Juan de Antonio, la empresaria coincide en que "el éxito real no depende de una sola persona, sino de contar con un equipo directivo sólido y comprometido que complemente las debilidades del líder".

Rebeca Minguela, impulsora y CEO de Clarity AI.

Rebeca Minguela, impulsora y CEO de Clarity AI.

“Tenía bastante claro que prefería hacerlo sola. También entran en juego las fortalezas y debilidades de cada persona. En mi caso, una de mis fortalezas es que tengo las ideas bastante claras, normalmente voy en una dirección, pase lo que pase y suelo tener a lo mejor ideas que no son muy típicas”, reconoce en nuestra conversación.

A pesar de ello, defiende que, en general, "es mejor tener cofundadores para sentirse acompañado, idealmente incluso tres personas para evitar conflictos binarios".

Minguela se reafirma en que en su caso apostar por fundar Clarity AI en solitario fue la mejor opción, aunque se desmarca del "mito del fundador todopoderoso", apelando a la imagen de liderazgo que está calando en el ecosistema de figuras como Elon Musk. "Es una imagen a menudo irreal que puede generar riesgos innecesarios para la estabilidad de las compañías".

Como casi todo en la vida, en el término medio reside la virtud. Minguela sugiere que la madurez del ecosistema emprendedor permite fórmulas flexibles donde los colaboradores iniciales pueden llegar a ser considerados cofundadores con el tiempo.

"Cuando hay momentos en los que hay que tomar ciertos riesgos o ir por un camino específico, es más fácil si hay sólo un fundador, aunque te puedas sentir más solo"

Rebeca Minguela, fundadora y CEO de Clarity AI

"La mayoría de los ejecutivos de mi equipo llevan prácticamente desde el principio en Clarity, y yo les considero prácticamente como cofundadores porque han estado ahí muy desde que comenzó el proyecto", indica al respecto.

"Tengo muy en cuenta la opinión de todos ellos, me aportan muchísimo y aprendo muchísimo de ellos. Pero cuando hay momentos en los que hay que tomar ciertos riesgos o ir por un camino específico, es más fácil cuando hay sólo un fundador, aunque te puedas sentir más solo".

Ana Lozano también sabe lo que es vivir de avión en avión. No ha sido siempre así, pero la fundadora y CEO de Nidus Lab está en ese momento en la vida que trayectoria personal y profesional confluyen y, como suele decir, "hay que aprovechar las oportunidades". Ella sabe cómo hacerlo.

Su proyecto ha evolucionado y madurado sobremanera desde que viera la luz en 2023 y en la actualidad, con es producto más consolidado que siempre había perseguido, ha llegado la hora de explorar el mundo exterior. Arabia Saudí, Lima y muchos otros destinos en Europa conforman su hoja de ruta en los últimos meses.

Humildad y contención del riesgo

Su plataforma de inteligencia artificial generativa para el sector inmobiliario y arquitectónico está revolucionando el sector a través de la automatización para acelerar las fases iniciales del diseño de proyectos.

Ana Lozano defiende que fundar Nidus Lab en solitario fue "una evolución natural" a su trayectoria y momento profesional en que lo hizo. De hecho, la startup nació como una spinoff de un proyecto de I+D dentro de su propia consultora para resolver un problema core de la industria.

La fundadora de Nidus Lab, Ana Lozano, en una foto de archivo.

La fundadora de Nidus Lab, Ana Lozano, en una foto de archivo.

"Cuando creas una especie de aventura paralela, que tampoco sabes muy bien si realmente va a despuntar o no, intentas mitigar el riesgo, de hecho, la creas tú de tu bolsillo, sin inversores. Nidus Lab nació con una humildad tremenda para comprobar si era verdad que el proyecto pudiera caminar solo".

La incógnita se despejó rápidamente. "Fuimos solventes y fuimos rentables desde el día uno", sentencia Lozano. Si estableciéramos un paralelismo con el mundo de la música, emprender en solitario para Ana Lozano es como ser una directora de orquesta que primero compone la pieza completa en soledad, asegurándose de que cada nota sea perfecta antes de invitar a los músicos a escena.

"Cuando tienes cierta madurez y has ocupado puestos de responsabilidad, resulta más sencillo tomar esas decisiones difíciles sin necesidad de consultarlas, el problema llega al escalar"

Ana Lozano, fundadora y CEO de Nidus Lab

Sabe que para que la sinfonía suene en los grandes teatros del mundo, eventualmente necesitará a los mejores intérpretes, pero la autoría y el ritmo inicial deben ser suyos para mantener la esencia del proyecto.

No es fácil lograrlo y, en algún momento del proceso, siempre toca a la puerta ese sentimiento de soledad que todos los solepreneurs han experimentado en algún punto del camino.

"Cuando tienes cierta madurez y has ocupado puestos de responsabilidad, resulta más sencillo tomar esas decisiones difíciles sin necesidad de consultarlas con nadie, pero creo que ahora Nidus Lab está en un momento ya de crecimiento donde comienzo a notar mis limitaciones", asume la emprendedora.

Son los desafíos que conlleva escalar y que obligan a delegar algunas competencias "y asumir que en determinado tamaño de compañía la única función del CEO es asegurar que dispone del dinero suficiente y tener claro el rumbo de la compañía. Todo lo demás, el típico 'que la fábrica funcione' tiene que estar por debajo con especialistas", apostilla.

Concluye este cuarteto de casos de éxito Javier López, fundador y CEO de Uraphex, una prometedora startup española nacida en 2023 en Navarra. Su foco está en el desarrollo de puntera tecnología para la regeneración y desinfección del agua en procesos industriales, lo que facilita la eliminación de químicos y reduce costes.

Cuando fundar en solitario es la única opción

Javier decidió emprender en solitario porque estaba totalmente convencido del éxito de su solución tras 15 años visitando fábricas por todo el mundo (Corea, Japón, EEUU, México) y constatar que todas ellas afrontan los mismos problemas con la gestión del agua y procesos industriales.

Explica en nuestra entrevista por videollamada que su decisión no fue necesariamente una elección inicial, sino fruto de las circunstancias. La primera; la falta de compromiso en su entorno.

El emprendedor trató sin fortuna de plantear el proyecto a compañeros de carrera y de trabajo, pero se encontró con el miedo de estos a dejar "puestos cómodos y estables" para invertir o emprender en la coyuntura actual.

No obstante, el navarro gozaba de una determinación que no iba a doblegarse a las primeras de cambio en la que jugó un papel determinante su experiencia previa.

"Con 23 años ya estaba trabajando internacionalmente como ingeniero, al frente de proyectos de innovación en implantación alimentaria y con 25 años me llevaron como responsable de toda Latinoamérica a una multinacional donde estuve hasta los 30", relata.

"Siempre tienes 'stoppers' dentro de la empresa que te dicen ‘no lo hagas así porque siempre ha funcionado’, ‘eres muy joven o ‘tú qué sabrás’; a los 30 años ese tipo de comentarios te queman y dije basta"

Javier López, fundador y CEO de Uraphex

Pero llegó un momento en el que costaba mucho llevar sus ideas a cabo dentro de la compañía. "Siempre tienes stoppers dentro de la empresa que te dicen ‘no lo hagas así porque siempre ha funcionado’, ‘eres muy joven o ‘tú qué sabrás’. “A los 30 ese tipo de comentarios te van quemando. Y ahí dije basta".

Su experiencia en el exterior le brindó esta visión general de las necesidades de este tipo de empresas que terminó por impulsar el nacimiento de Uraphex.

Javier López, CEO y fundador de Uraphex.

Javier López, CEO y fundador de Uraphex.

Reconoce que la soledad está ahí, pero invita a hacer de la necesidad, virtud. En lugar de cofundadores, Javier se apoyó en el asesoramiento de expertos del sector industrial y seguridad alimentaria -como responsables de fábricas de grupos multinacionales- para fraguar su iniciativa tecnológica.

Aunque asegura tener "un equipo excelente", reconoce que "el problema final" siempre le llega a él, especialmente en momentos críticos como "cierres de proyectos o problemas en festivos". Es algo que asume con entereza, al igual que el coste y desgaste personal que conlleva ser el máximo responsable de la startup, porque el propósito y la confianza en saber que estás haciendo algo en lo que crees es más fuerte.

Y para muestra, un botón: "No tenía absolutamente ninguna duda de que Uraphex funcionaría, porque después de 15 años visitando fábricas por todo el mundo y viendo los mismos problemas en todas ellas, me parecía imposible que así no fuera", concluye Javier López.

Esa convicción es el punto de partida necesario para que una startup vea la luz. Pero el emprendimiento es una carrera de fondo donde el solopreneur necesita del apoyo de múltiples elementos, entre ellos, el humano es uno de los más determinantes.

Regresando al refranero español con el que abríamos este reportaje, es cierto que Más vale solo que mal acompañado, aunque no es menos cierto que La unión hace la fuerza o como decía Henry Ford:"Llegar juntos es el principio. Mantenerse juntos es el progreso. Trabajar juntos es el éxito". No será DISRUPTORES quien contradiga al padre del automovilismo moderno.