Goparity y Bolsa Social se alían para impulsar a los referentes del emprendimiento de impacto.

Goparity y Bolsa Social se alían para impulsar a los referentes del emprendimiento de impacto. DISRUPTORES

Inversores

Los frutos de la alianza entre Bolsa Social y Goparity: el caso de éxito de Naria para una nueva inversión de impacto

La startup liderada por Kilian Zaragoza, con foco en la digitalización del Tercer Sector, es el caso paradigmático del poder de la colaboración y la diversidad de inversores en el escalado de un proyecto emprendedor de impacto.

Más información: Bolsa Social y Goparity se alían para democratizar la inversión de impacto y ser la plataforma líder del sur de Europa.

Publicada
Las claves

Las claves

Bolsa Social y Goparity consolidan su alianza, centralizando operaciones y creando una comunidad de más de 72.000 inversores en la Península Ibérica.

La startup Naria, dedicada a la digitalización de la ayuda social, protagoniza una exitosa ronda de equity crowdfunding, captando más de 365.500 euros.

La ronda de Naria combinó inversión institucional, coinversión de socios, validación de business angels y participación ciudadana, fortaleciendo la seguridad de los inversores.

El modelo de inversión de impacto y colaboración transfronteriza se consolida como referente en el sur de Europa, buscando escalar proyectos socialmente responsables y financieramente rentables.

La inversión de impacto ya no es un fenómeno de nicho y cada día tiene un mayor peso dentro del ecosistema financiero global. En un contexto donde la escala y la colaboración transfronteriza definen la supervivencia de los proyectos, la Península Ibérica ha alzado la voz para posicionarse frente a los gigantes históricos de la financiación participativa ética de Europa, como Francia, el Reino Unido o los Países Bajos.

El punto de inflexión se originó el 14 de enero de 2026, con el anuncio de la incorporación de la plataforma española Bolsa Social a la estructura de la portuguesa Goparity. Aquella operación, -erigida en la primera fusión y adquisición registrada en el sector de la financiación participativa de impacto en la Península-, fue el germen de una comunidad conjunta que inicialmente sumaba más de 72.000 profesionales y gestionaba más de 70 millones de euros invertidos.

Las cifras macroeconómicas del sector justificaban el movimiento estratégico. Según datos de SpaiNAB, la inversión directa y bancaria de impacto en España superó los 3.257 millones de euros en 2023, correspondiendo 1.517 millones de ellos a la inversión directa de impacto, con un repunte interanual del 26% .

En Europa, el crecimiento anual de la inversión de impacto ronda cifras por encima del 20% en los últimos años, de acuerdo con los registros de la asociación europea Impact Europe. En este contexto de consolidación, unir fuerzas resultaba una evolución orgánica para erigir un "campeón tecnológico" capaz de disputar el liderazgo en el sur de Europa.

Siete meses después de aquella firma, el proceso de integración ha alcanzado su madurez técnica y operativa. El pasado 27 de julio de 2026, Goparity anunció el paso definitivo en su consolidación al centralizar toda su nueva actividad en la plataforma unificada goparity.com.

Marta Abbad-Jaime de Aragón, antigua COO (directora de operaciones) y responsable de operaciones de Bolsa Social desde 2020, lidera actualmente la línea global de inversión de capital bajo el cargo de 'Head of Equity' de Goparity.

Marta Abbad-Jaime de Aragón, antigua COO (directora de operaciones) y responsable de operaciones de Bolsa Social desde 2020, lidera actualmente la línea global de inversión de capital bajo el cargo de 'Head of Equity' de Goparity. DISRUPTORES

Durante los meses precedentes, Bolsa Social operó bajo la marca provisional "Bolsa Social by Goparity", funcionando como una pasarela prioritaria entre ambas comunidades de inversores.

DISRUPTORES - EL ESPAÑOL conversa con Marta Abbad-Jaime de Aragón, Head of Equity de Goparity, y Kilian Zaragozá, CEO de Naria, para conocer de primera mano el poder de la colaboración en la inversión de impacto.

Naria es una de las tres startups que ha protagonizado una exitosa campaña de equity crowdfunding (financiación participativa en capital) durante este reciente proceso de transición de Bolsa Social en Goparity -junto a B de Bocata y Visualfy-, una operación donde se logró movilizar más de 365.500 euros para proyectos sostenibles de diversos sectores.

La startup liderada por Kilian Zaragozá se centra en la digitalización y optimización de los procesos de distribución y reparto de ayuda social. La compañía logró congregar a 27 inversores a través de su plataforma participativa.

La redefinición del 'equity'

Marta Abbad-Jaime explica a esta redacción que Bolsa Social nació con un doble propósito: "Apoyar a startups de impacto social y medioambiental a crecer a través de la financiación y, por otro, democratizar la inversión de impacto y hacer accesible a cualquier persona la oportunidad de apoyar proyectos alineados con su propósito". Tras dominar la inversión en capital y ampliar su cartera al crowdlending en 2022, el salto a una visión que englobara el conjunto de la Península Ibérica fue el paso natural.

De esta forma, la llegada a Portugal y el encuentro con Goparity a finales de 2025 propiciaron lo que Marta define como un "match" idóneo: "Vimos ahí esa una oportunidad para las dos empresas. Por un lado, para Bolsa pasaba a formar parte de Goparity, que es una empresa más grande, con una estructura mayor y con una ambición internacional también mayor. Y para Goparity era una oportunidad para entrar en el mercado español de manera acelerada, con una reputación y comunidad ya creadas, y con la valiosa licencia para operar en equity".

Tras un complejo periodo de transición corporativa, Goparity presentará las primeras campañas de equity desarrolladas íntegramente desde su plataforma unificada a finales del próximo mes de septiembre, según detalla la responsable.

La línea de financiación en capital estará orientada a startups en etapas tempranas, idealmente configuradas bajo estructuras de coinversión, con un rango medio de recaudación entre los 50.000 y los 500.000 euros.

"Analizamos cuál es el problema que la empresa busca resolver marcando unos indicadores, porque nuestro objetivo es que se mida el impacto generado al mismo nivel que ingresos, gastos o Ebitda"

Marta Abbad-Jaime de Aragón, 'Head of Equity' de Goparity

Marta Abbad-Jaime subraya el carácter agnóstico de Goparity en cuanto al sector al que se dirigen, aunque con una exigencia rigurosa en el análisis de impacto extrafinanciero: "Lo único que sí analizamos y medimos al mismo nivel que la parte financiera es la parte de impacto; aterrizando una teoría del cambio, analizando cuál es el problema que la empresa busca resolver, de qué manera busca hacerlo y marcando unos indicadores, porque nuestro objetivo es que se mida el impacto generado al mismo nivel que ingresos, gastos o EBITDA".

Este esfuerzo analítico se ve complementado por herramientas estratégicas de coinversión desarrolladas desde 2022 para hacer frente a las fases de contracción de mercados: el Club de Impact Angels es una de las más ambiciosas y prolíficas.

Esta red, constituida por 40 business angels comprometidos con la inversión ética, movilizó un primer vehículo inversor de un millón de euros —siendo Naria una de sus últimas apuestas antes de trabajar actualmente en el despliegue del segundo vehículo—.

El valor del club no reside únicamente en su respaldo financiero de validación previa al lanzamiento público, sino en su aportación de mentoría directa y transferencia de conocimiento de negocio a las compañías participadas.

El caso de éxito de Naria: la "receta perfecta"

El ejemplo más representativo de esta fórmula colaborativa es el caso de éxito de Naria, la última startup en completar con éxito su ronda de equity en el periodo puente bajo la estructura técnica de Bolsa Social. Naria se fundó en 2020 con una misión ambiciosa, pero compleja para ese momento: digitalizar el Tercer Sector.

El CEO y cofundador de la startup, Kilian Zaragoza, recuerda con humor en la entrevista los inicios del proyecto hace siete años, cuando la propuesta tecnológica era recibida con extremo escepticismo: "Éramos unos locos sin cabeza, nos decían '¿pero dónde vais?' Era predicar en el desierto".

Kilian Zaragozá, CEO de Naria.

Kilian Zaragozá, CEO de Naria. DISRUPTORES

Sin embargo, la confianza depositada por sus primeros business angels en fases iniciales les otorgó la estabilidad para levantar el proyecto y validar el modelo tecnológico.

La última ronda de inversión de Naria —su tercera ampliación de capital desde su nacimiento— es definida por Marta Abbad-Jaime como "la receta perfecta" de la inversión colectiva y participativa de impacto. La ronda se diseñó como un esquema de coinversión estructurado en cuatro pilares complementarios que confieren solidez y protección integral a los inversores.

Según explica Kilian Zaragozá, por una parte emerge el liderazgo institucional de un fondo de inversión de impacto de origen francés, Fitrust, encargado de liderar la ronda con una aportación comprometida de 250.000 euros. En segundo lugar, contó con un acompañamiento Interno; los socios fundadores y accionistas históricos de Naria ejecutaron un follow-on adicional de 250.000 euros para equiparar la inversión extranjera, enviando una señal rotunda de compromiso con el futuro de la firma.

Además, la operación fue refrendada por la validación de expertos, en concreto, del Club de Impact Angels, que intervino como segundo filtro calificado del ecosistema, "reforzando la tesis de inversión e inyectando capital al proyecto".

Por último, recalca Zaragozá, la ronda fue completada con una apertura a la ciudadanía (crowdfunding). Bolsa Social aportó la pasarela para captar a 27 inversores minoristas con tickets individuales que oscilaban entre los 1.500 y los 3.000 euros.

"Elegimos a Bolsa Social basándonos en una estrategia de posicionamiento y, sobre todo, en los valores; queríamos democratizar la inversión en Naria"

Kilian Zaragozá, CEO de Naria

Kilian Zaragoza explica que recurrir a la financiación alternativa en esta etapa no respondió a una mera necesidad de recursos, sino a un posicionamiento estratégico y moral: "No únicamente como una vía de financiación pura y dura".

"Elegimos a Bolsa Social basándonos en una estrategia de posicionamiento y sobre todo en los valores. La clave es el verbo que ha verbalizado Marta: democratizar la inversión. Pues eso es lo que pretendíamos en Naria, democratizar la inversión en Naria", indica Zaragozá.

El emprendedor incide en la importancia de dotar de seguridad y tranquilidad a las personas que confían sus ahorros a startups de impacto social, un hecho que sólo es posible cuando se presenta un proyecto solvente avalado por actores profesionales: "Hay una cierta tranquilidad que se brinda a ese inversor que entra en esta etapa, o a esa persona que pone un ticket de 1.500 euros o de 2.000 euros y que apuesta por los valores de Naria".

"No nos olvidemos, nosotros somos empresarios, somos emprendedores, estamos basados en un modelo empresarial y de negocio, pero eso sí, con una exigencia en el triple impacto", destaca.

"La sostenibilidad financiera ha de estar presente como el motor de crecimiento de nuestra compañía, pero todos nuestros proyectos, además, han de tener un componente muy importante de impacto social y medioambiental"

Kilian Zaragozá, CEO de Naria

"La rentabilidad económica tiene que prevalecer, es decir, la sostenibilidad financiera tiene que estar presente como el motor de crecimiento de la compañía, pero todos nuestros proyectos han de tener una componente muy importante de impacto social y medioambiental".

A largo plazo, Zaragoza pronostica un cambio de paradigma en los criterios globales de valoración corporativa: "Consideramos que el modelo de inversión de impacto debe prevalecer. Es más, debe ser el estándar en los próximos años para que la inversión siga siendo algo lo más rentable posible. Los proyectos de impacto tendremos índices de rentabilidad mayor frente a otros proyectos que no tengan la troncalidad del impacto".

Escalar: el horizonte ibérico del impacto

La experiencia unificada de Bolsa Social y Goparity, reflejada en el éxito de campañas transfronterizas como la de Naria, demuestra que el verdadero valor de la inversión de impacto reside en el tejido comunitario. Al estructurar la ronda de financiación de esta manera, Naria no solo recaudó fondos, sino que sumó a una 'legión' de 70 u 80 personas —entre fondos, mentores, business angels y ciudadanos de a pie que ejercieron como inversores—.

Cuando la tecnología, la transparencia analítica extrafinanciera y la coinversión colaboran de forma sincrónica e inteligente, se allana el camino para la construcción de un tejido empresarial de impacto maduro, robusto, financieramente rentable y con una capacidad de escalabilidad real a escala europea. La alianza ibérica está lista para liderar este nuevo estándar.