Una prueba de laboratorio.

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Navarra

El proceso de reforma de la Ley de Ciencia de Navarra cumple un año y aún afronta el periodo de participación pública

El procedimiento comenzó en abril y no es hasta ahora cuando el gobierno regional ha empezado a dar voz a los principales agentes del ecosistema de I+D+I.

Más información: La brecha de género obliga a Navarra a reformular una Ley de Ciencia y Tecnología que ya cumple siete años

J. Arnau
Publicada

Las claves

La reforma de la Ley Foral de Ciencia y Tecnología de Navarra cumple un año y acaba de iniciar su periodo de participación pública.

El nuevo Plan de Ciencia definirá la hoja de ruta de la I+D+I en Navarra hasta 2030, con enfoque participativo y estructurado.

El PCTIN 2026-2030 tendrá tres ejes: talento investigador, transferencia de conocimiento y financiación eficiente, alineado con estrategias regionales y europeas.

La propuesta refuerza el papel de entidades singulares, impulsa el equilibrio de género en los órganos de dirección y facilita anticipos del 100% de las ayudas para proyectos.

En abril de 2025 Navarra puso en marcha el procedimiento de actualización de la Ley Foral 15/2018, de Ciencia y Tecnología (PCTIN). Ha pasado un año y esta reforma todavía no parece estar cerca de aprobarse.

Eso es al menos lo que se deduce del hecho de que el gobierno navarro no haya iniciado hasta ahora el proceso de participación pública destinado a que los diferentes agentes del ecosistema plasmen sus observaciones en el documento.

En este proceso participativo se invita al conjunto del ecosistema de innovación del territorio a implicarse en la elaboración de un documento que será instrumento clave para reforzar el posicionamiento de la Comunidad Foral en las áreas de ciencia, tecnología e innovación y que maximizará su impacto económico y social.

El nuevo PCTIN definirá la hoja de ruta que marque las prioridades estratégicas y líneas de actuación en materia de I+D+I en la Comunidad Foral durante los próximos cinco años. El objetivo sigue siendo consolidar un ecosistema de innovación más competitivo, conectado y orientado a resultados, capaz de responder a las necesidades del territorio y a los retos del horizonte 2030.

Para ello, la definición del Plan se desarrollará mediante un proceso participativo y estructurado que contará con encuestas, entrevistas y grupos de contraste que permitirán recoger las aportaciones de los agentes del ecosistema en las distintas fases del proceso, desde el diagnóstico hasta su definición estratégica.

Este proceso implicará a todo el ecosistema de innovación navarro, con especial protagonismo de los agentes que integran el Sistema Navarro de I+D+i (SINAI), así como de otras entidades relacionadas con la innovación y la tecnología.

Durante el procedimiento, se llevarán a cabo trabajos de análisis y diagnóstico del sistema de I+D+I de Navarra, un mapeo actualizado de los agentes del ecosistema de innovación del territorio y un contraste de prioridades estratégicas. Todas estas actuaciones permitirán definir los objetivos estratégicos, las líneas de actuación y el sistema de seguimiento que configurará el Plan.

Para su elaboración, el Gobierno de Navarra contará con el apoyo de la consultora Ayming España, experta en el diseño de planes de ciencia y estrategias de especialización inteligente en el ámbito regional y nacional.

El PCTIN 2026-2030 se estructurará en torno a tres ejes estratégicos: el talento investigador, la transferencia del conocimiento y un modelo de financiación estable y eficiente. Asimismo, se elaborará en línea con la Estrategia de Especialización Inteligente de Navarra (S4) y con los principales marcos regionales, nacionales y europeos de referencia.

El Plan Ciencia Tecnología e Innovación es un instrumento ágil, basado en datos y orientado a las necesidades reales del ecosistema navarro de Innovación. En el actual se detallan 29 medidas agrupadas en 4 pilares o áreas: generación de conocimiento, que incluye medidas para afrontar los retos de atracción, retención y proyección internacional del talento; cooperación y transferencia de conocimiento, con medidas orientadas a reducir las barreras para la colaboración entre el tejido empresarial y los agentes del Sistema Navarro de I+D+i (SINAI); promoción de la I+D+i empresarial, con medidas orientadas a incrementar la actividad innovadora del tejido empresarial navarro; y el impulso de Nuevas Empresas de Base Tecnológica.

Este plan ha permitido movilizar más de 877 millones de euros de inversión pública en Navarra hasta 2024, lo que supone un crecimiento cercano al 30% desde su inicio, en una apuesta desde Gobierno de Navarra por la excelencia en el campo científico y tecnológico.

La brecha de género en la ciencia

La propuesta de actualización normativa incorpora varias modificaciones, tres de ellas consideradas más estratégicas al estar destinadas a reforzar el papel de los agentes del SINAI. En primer lugar, la reforma propone una regulación más amplia de las entidades singulares, reconociendo su papel esencial no solo en la divulgación científica, sino también en la dinamización del ecosistema de innovación y en la participación activa en proyectos de I+D+I.

Asimismo, el artículo 11 introduce la posibilidad de subcategorizar las entidades singulares según las actividades que desarrollen, permitiendo una acreditación más precisa y adaptada a sus nuevas funciones.

Pero tal vez la mayor novedad en esta actualización es la de la adaptación a los principios recogidos en la Ley Foral de Igualdad entre Mujeres y Hombres, garantizando la presencia equilibrada de mujeres y hombres en los órganos de dirección y en el personal investigador con fórmulas adaptadas a la situación real del SINAI.

Los artículos 7 y 9 establecen que ningún sexo podrá superar el 60% ni ser inferior al 40%. En los casos donde no se alcance esta proporción, se exigirá una justificación objetiva y la elaboración de un Plan de Acción para avanzar hacia el equilibrio de género.

La tercera modificación de esta Ley Foral propone eliminar la justificación de la necesidad de provisión de fondos a la hora de recibir anticipos de hasta el 100% de las ayudas concedidas para sus proyectos de investigación e innovación. Esta acción tiene por objeto agilizar la ejecución de proyectos y reforzar la estabilidad financiera de las entidades que integran el sistema.