El consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, junto con el rector de la Universidad Politécnica de Cartagena, Mathieu Kessler, participa en la inauguración de la Summer School 'Mar Menor Living Lab'.

El consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, junto con el rector de la Universidad Politécnica de Cartagena, Mathieu Kessler, participa en la inauguración de la Summer School 'Mar Menor Living Lab'. DISRUPTORES

Murcia

El Mediterráneo, ante el espejo del Mar Menor: las innovaciones que necesitará ante problemas similares

Una escuela de verano a modo de 'living lab' con participación internacional concluye que la laguna anticipa los problemas que sufrirán "en un futuro cercano" algunas zonas costeras.

Más información: La compra pública de innovación para el Mar Menor coge velocidad más de un año después de anunciarse

J. A.
Publicada
Las claves

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El 'Mar Menor Living Lab' reunió a expertos y estudiantes de diversas universidades para abordar innovaciones aplicables al litoral mediterráneo.

El Mar Menor actúa como laboratorio natural, donde se prueban tecnologías como gemelos digitales, reducción de nitratos y reutilización de biomasa.

Las iniciativas incluyen la monitorización ambiental con boyas oceanográficas y el uso de sensores y satélites para analizar la contaminación y la resiliencia costera.

Las soluciones desarrolladas en el Mar Menor pueden anticipar y ayudar a afrontar futuros problemas medioambientales en otras zonas mediterráneas.

Este mes de julio se ha celebrado en Murcia el 'Mar Menor Living Lab', que ha reunido a 28 estudiantes, científicos y expertos de la UPCT (Universidad Politécnica de Cartagena), la NYU (New York University), la Universidad Tecnológica de Chipre y la Universidad Tecnológica de Dublín.

De esas jornadas, la principal conclusión ha sido la siguiente: las circunstancias que rodean al Mar Menor anticipan en gran medida lo que va a ocurrir en un futuro cercano a las costas mediterráneas.

Pero esta noticia tiene un reverso positivo: muchas de las disrupciones que se han venido probando en la laguna de la Región de Murcia y que se han testado con éxito podrán escalarse al entorno marino. Parte del trabajo, pues, ya estará hecho.

El consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, quien abrió el programa junto al rector de la UPCT, Mathieu Kessler, y el director del Instituto de Fomento (INFO), Joaquín Gómez, ha resaltado que el Mar Menor "es uno de los ecosistemas más monitorizados del mundo, y cuenta con una red de conocimiento, investigación y seguimiento ambiental sin precedentes, fruto de la cooperación entre el gobierno regional, las universidades públicas, los centros científicos y las entidades que trabajan por la protección de la laguna".

Con estos datos, los distintos equipos propondrán a la finalización del Living Lab una propuesta científica o un proyecto con potencial emprendedor para la transformación sostenible del litoral.

"Gran parte de lo que le ocurre al Mar Menor anticipa el futuro de otras costas mediterráneas y estudiarla con rigor científico es una forma de adelantarse a ese futuro", añadió el consejero.

"El Mar Menor es un laboratorio natural de innovación, en el que el conocimiento universitario aporta tecnología, datos continuos y soluciones al servicio de la gestión ambiental", afirmó Juan María Vázquez, quien añadió que "proteger la laguna exige rigor, continuidad, cooperación y la mejor ciencia disponible".

Pero ¿cuáles son algunas de esas innovaciones? Como ha venido contando en los últimos años DISRUPTORES, la Región de Murcia ha venido siendo pionera en este sentido. Una de las últimas iniciativas es el inicio de un proceso de compra pública de innovación para impulsar una tecnología capaz de reducir la carga de nitratos que llega al Mar Menor.

Pero hay más. La creación de un gemelo digital para tratar de monitorizar todo lo que sucede en torno a la laguna es, tal vez, el proyecto más deslumbrante de cuantos se han presentado hasta la fecha a nivel tecnológico, pero lo cierto es que es uno más que llega sin que aparezca la solución definitiva al problema.

Hace un par de años también se presentaron dos proyectos. El primero, una iniciativa de valorización para reutilizar la biomasa recogida en esas zonas para un uso industrial y agrícola y acabar así con el exceso de algas en la zona.

Por otro lado, se instalaron ocho boyas oceanográficas para recoger y analizar los datos en el gemelo digital, con la incorporación de las últimas cuatro colocadas recientemente y que se suman a las otras cuatro que se instalaron en la primera fase y que integran la red de monitorización y seguimiento del agua.

De todo ello se ha ido hablando en esta escuela de verano en la que ya se trabaja de forma intensiva sobre los retos de sostenibilidad de la mayor laguna salada de Europa.

Desde el gobierno de la Región de Murcia se explica que la UPCT y las universidades de Estados Unidos, Irlanda y Chipre convierten a través de este programa el Mar Menor y Cartagena en un "laboratorio vivo".

El consejero detalló también que los equipos de estudiantes de distintos centros, países e idiomas "abordan aspectos como el diseño de sistemas costeros circulares, la monitorización de la contaminación difusa mediante satélites y sensores, o el análisis de la resiliencia costera frente a inundaciones".

O dicho de otro modo, más experimentación tecnológica para el Mar Menor y, por lo que se ha concluido en esta escuela de verano, más ventaja de cara al futuro para los problemas similares que podría sufrir el Mediterráneo.