Los consejeros Miguel López-Valverde, Marián Cano, José Antonio Nieto y Román Rodríguez, durante el Digital Regions Connection 2026.

Los consejeros Miguel López-Valverde, Marián Cano, José Antonio Nieto y Román Rodríguez, durante el Digital Regions Connection 2026. Javier Carbajal.

Autonomías 4.0 DIGITAL REGIONS CONNECTION 2026

El querer y el poder como dicotomía invisible en la política digital autonómica

La sexta edición del Digital Regions Connection ha evidenciado la fina línea que separa la innegable voluntad de las autoridades autonómicas de las limitaciones legislativas o estructurales a la hora de impulsar la transformación de la economía a través de la innovación.

Más información: Andalucía, Galicia y Valencia reclaman una estrategia tecnológica nacional para competir con los grandes

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El VI Foro 'Digital Regions Connection 2026' de DISRUPTORES reúne a numerosos líderes autonómicos para analizar el impulso de la innovación, la inteligencia artificial y la transformación tecnológica en España.

Representantes autonómicos de regiones como Galicia, Comunidad Valenciana, Andalucía y Cantabria abordaron las oportunidades de inversión y los retos regulatorios que condicionan sus proyectos digitales.

Los participantes coincidieron en la urgencia de fomentar la colaboración público-privada y la atracción de talento, además de optimizar la gestión de los fondos europeos de digitalización.

Desde la Comunidad de Madrid se reclamó un marco regulatorio nacional estable y unificado como condición indispensable para avanzar de forma coordinada en la digitalización del país.

Qué amargo sabe a veces el café con leche cuando en el sobrecito de azúcar nos sale la frase "querer es poder". En mayor o menor medida todos queremos. Pero no todos podemos. Y vivir feliz depende de lo rápido que aprendamos a espantar la frustración o incluso a disfrutar con dignidad y orgullo de esa agridulce sensación.

Es bastante raro, sí; pero ese es el pensamiento que se me pasa por la cabeza mirando a los ojos de estos tres consejeros autonómicos que tengo a mi izquierda sobre el escenario del Palacio de Neptuno en una calurosa y soleada mañana de mitad de octubre en Madrid.

Y ese pensamiento no me asalta a consecuencia de las cosas que están contando. Ni mucho menos. De hecho, lo que están contando es todo lo contrario: que tienen la libertad de acción a la hora de impulsar y promocionar políticas públicas en favor de la innovación, la ciencia o la transformación digital y tecnológica en sus respectivas regiones, Galicia, Comunidad Valenciana y Andalucía -aunque, como veremos más adelante, está por ver si consiguen lo que se proponen-.

Ellos son de los que quieren y están convencidos de que pueden. En cambio, algunos de sus homólogos de otros territorios son de los que leen la dichosa frase del sobre de azúcar y tuercen el gesto. Quieren, pero, por diversas razones, no pueden. De estos últimos es de donde me viene la reflexión.

Diseñar la sexta edición del foro autonómico de DISRUPTORES, el 'Digital Regions Connection 2026', no ha sido tarea sencilla. Las razones no vienen al caso, pero sí las consecuencias. Y una de esas consecuencias ha sido la plasmación de una evidencia, la de que en determinadas regiones hay mucha voluntad de acción y de colaboración. Y que no se entienda mal. Esa implicación no es con este periódico sino con sus ciudadanos, con su tejido empresarial y con sus centros de conocimiento. Porque venir a este foro es, desde hace seis años, visibilizar lo que cada comunidad autónoma hace en favor de la transformación digital y la innovación y, de paso, como tantas veces se dijo este jueves, intentar sumar para que la 'marca España' se posicione a escala global.

El VI Foro de Disruptores reúne en Madrid a los líderes de la innovación autonómica

El caso es que ha sido una edición de récord en cuanto a número de consejeros presentes y eso es una declaración de intenciones, ya no solo por lo que dijeron con el micro abierto, sino por su actitud a micro cerrado. Propusieron, dialogaron, escucharon... Y eso solo puede significar una cosa: destilan pasión por los ámbitos de los que son responsables como máximas autoridades de los departamentos que dirigen. Nada que ver, seamos sinceros, con actitudes de consejeros de ámbitos más políticos y, por tanto, con mayor beligerancia.

Este mundo de la innovación suma, venga de donde venga el alegato. Se puede tantear a los ponentes para ver si caen en la trampa de entrar en competencias regionalistas a la hora, por ejemplo, de atraer una inversión mil millonaria, pero la respuesta que recibiremos siempre será políticamente correcta (y nunca mejor dicho). La competencia entre territorios es evidente que existe, pero se lleva bien.

El caso es que el querer y el poder planeó durante toda la mañana desde diferentes prismas. En primer lugar, ya lo hemos dicho, desde el punto de vista de la presencialidad: los que quisieron estar y pudieron estar y los que quisieron estar y no pudieron. Pero también estuvo presente la dicotomía en casi todos los debates que se desarrollaron a lo largo de la jornada.

El primer político que compareció fue Eduardo Arasti, consejero cántabro y uno de los cabeza de cartel del evento. Cantabria quiere ser referencial, pero ¿puede? Quizá todo dependa de lo que suceda en torno al "restrictivo" real decreto del Gobierno central para el sector de los centros de datos. En juego, una inversión anunciada que asciende a 3.062 millones de euros para el Campus Altamira.

Uno de los corrillos durante el Digital Regions Connection 2026.

Uno de los corrillos durante el Digital Regions Connection 2026. Javier Carbajal.

Bárbara Barceló, directora general de Proyectos Estratégicos, Fondos Europeos y Simplificación Administrativa del Gobierno de Baleares; Amadeo Lázaro, director general de Empresa, Energías e Internacionalización del Gobierno de La Rioja; y Javier Fernández, director general de Estrategia Digital e IA del Gobierno de Asturias, por su parte, debatieron sobre cómo los fondos europeos posibilitan cambios importantes en cada una de sus regiones en términos de transformación digital. O dicho de otra manera, cualquier hijo de vecino quiere aprovecharse de financiación europea para acometer determinadas iniciativas y, aunque a la gestión de los fondos se le ponga algún que otro pero, lo cierto es que, en relación con este tipo de herramientas, el verbo poder suele venir siempre adosado a su compañero querer.

En el debate más esperado de la mañana, el ya mencionado al inicio y que protagonizaron Marián Cano, consejera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana; José Antonio Nieto, consejero de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública de la Junta de Andalucía; y Román Rodríguez, consejero de Educación, Ciencia, Universidades y FP de la Xunta de Galicia, también hubo oscilaciones argumentales entre lo que uno desea y lo que acaba consiguiendo.

Sobre todo, los tres coincidieron en la necesidad de que las administraciones se crean lo que hacen y creen oportunidades. Oportunidades que pueden ir desde generar puentes entre agentes del ecosistema, a impulsar posicionamientos en ámbitos tecnológicos de futuro (cuántica, chips o centros de datos de IA). Son tres regiones punteras con grandes ambiciones y, siendo sinceros, tras escuchar sus planes de futuro, solo el tiempo dirá si poder y querer acaban casados o con el corazón roto.

Se agradece en un foro de debate como este que de vez en cuando aparezca un baño de realidad. En este sentido, no le importa reconocer a Iñigo Olaizola, director gerente de la Sociedad Fomento de San Sebastián, que está muy bien desarrollar planes de atracción de talento -de los más potentes en nuestro país a nivel local- o fomentar el ecosistema emprendedor joven, pero si ese trabajo no viene acompañado de un cambio social o incluso de la mejora del ocio donostiarra... mal vamos. "No se trata solo de atraer sino de integrar" ha sido una de las frases más potentes de las que se han oído en público. Aquí un ejemplo del 'quiero, pero no es suficiente'.

Ángel Niño, concejal de Innovación del Ayuntamiento de Madrid, por su parte e incidiendo en el tema del talento, también da una de cal y una de arena: este tipo de políticas no son solo responsabilidad de un ayuntamiento sino de la colaboración con otras administraciones y con la esfera privada. El clásico 'todos a una' convertido en deseo para poder hacer lo que se quiere hacer.

Colaboración, por cierto, es lo que pidieron también Joaquín Gómez, director general del Instituto de Fomento de la Región de Murcia; José Martínez Valenzuela, Cybersecurity Consulting Manager en Innovasur; y Roberto Lara, director de la unidad de negocio de ciberseguridad de Vodafone, al abordar el tema de la defensa y la ciberseguridad. O Nacho Mas, CEO de Startup Valencia, y Juan Antonio Tejada, presidente de Malaga Tech, al hablar de ecosistemas regionales de startups.

Los representantes de Baleares, Asturias y La Rioja, durante el debate.

Los representantes de Baleares, Asturias y La Rioja, durante el debate. Javier Carbajal.

Talento y colaboración público-privada son dos mantras que se han repetido ya no solo en esta edición del foro sino también en las cinco anteriores y ¿qué quiere decir eso? Muy fácil: que se trata de dos asuntos que viven en un permanente quiero y no puedo.

Entre tanto debate, un paseo por la tan cacareada administración digital. Da un consejo Carlos M Rico, desde GTT, para aquellos que quieren acercarse al poder desde el querer: "El éxito no es digitalizar lo que hacía el funcionario, sino orientar el sistema al ciudadano".

Y ya que estamos, como nadie nunca prohibió que se pueda querer tanto como para imaginar situaciones que a día de hoy son utópicas, ahí apareció el director general de Adigital, César Tello, que fue el encargado de abrir el evento manifestando un deseo: "España debe ser líder en Europa". De momento, en este caso, el querer y el poder ni se miran.

Y si la apertura fue la optimista verbalización de un sueño, llegó Miguel López-Valverde, consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, para abrochar el foro con un aviso a navegantes cargado de pimienta: si no hay un marco regulatorio estable a nivel nacional no habrá avances en digitalización. De momento, en este caso, el querer y el poder ni se conocen. Así que mejor sin azúcar el café con leche, no sea que tengamos la tentación de caer en la trampa de creernos la frase motivacional.