Foto panorámica de las instalaciones del aeropuerto de Castellón, donde se ubica el programa 'ESA-BIC Valencia Region' .

Foto panorámica de las instalaciones del aeropuerto de Castellón, donde se ubica el programa 'ESA-BIC Valencia Region' .

Autonomías 4.0

Las autonomías cogen el timón de la aceleración espacial: ocho regiones ya tienen incubadora oficial de la Agencia Europea

La reciente adjudicación para Murcia, País Vasco y Castilla-La Mancha convierte a España en el país con más centros de este tipo, con la mitad de sus CCAA implicadas.

Más información: El aeropuerto de Castellón se estrena como sede de la ESA para impulsar cuatro startups aeroespaciales

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Las claves

Ocho comunidades autónomas españolas cuentan ya con incubadoras oficiales de la Agencia Espacial Europea (ESA), superando a Alemania en número de centros.

Las nuevas sedes en País Vasco, Murcia y Castilla-La Mancha permitirán incubar hasta 36 startups espaciales en tres años, impulsando empleo y transferencia tecnológica.

Las startups recibirán asesoramiento técnico, apoyo empresarial y financiación mínima de 60.000 euros por empresa, combinando fondos estatales y regionales.

Estas incubadoras refuerzan la diversificación tecnológica y económica regional, con aplicaciones que van más allá del sector espacial, como agricultura de precisión o transición energética.

De las 17 comunidades autónomas españolas, ocho -prácticamente la mitad- están implicadas. Ese podría ser un titular. Otro podría hacer referencia a que España ya es el país europeo con mayor implicación.

Elijamos el que elijamos, lo cierto es que sobre el tema que está sobre la mesa, el de la aceleración de tecnología aeroespacial, nuestro país tiene mucho que decir.

Hace unos días, España sobrepasó oficialmente a Alemania como el país con más incubadoras oficiales de la Agencia Espacial Europea (ESA). Este servicio, conocido por ESA-BIC, se lleva implantando en forma de red por toda Europa desde la pasada década y, hasta el pasado mes de febrero, el país germano (con seis incubadoras) y el español (con cinco) eran los países con mayor implicación.

Pero el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha anunciado este mes de marzo la aprobación de tres candidaturas españolas más: País Vasco, Murcia y Castilla-La Mancha. Son tres autonomías que se suman a las cinco que ya disponían de este servicio: Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana, Castilla y León y Andalucía.

Si algo demuestra este listado es que la implicación de las comunidades autónomas en este sector es total. De hecho, lo veremos a continuación, algunas de ellas tienen el ámbito de lo aeroespacial como referencias estratégicas de su diversificación tecnológica y económica.

El caso es que la puesta en marcha de estos tres nuevos centros permitirá la incubación de hasta cuatro startups por sede durante un periodo de tres años, lo que se traducirá en un total de 36 nuevas empresas vinculadas al sector espacial, contribuyendo al fortalecimiento del tejido industrial, la creación de empleo cualificado y la transferencia de tecnología al conjunto de la economía, han explicado desde el Ministerio.

Las startups incubadas contarán con un paquete integral de apoyo, que incluye soporte técnico y de negocio, con un mínimo de 50 horas de asesoramiento empresarial, 20 horas de soporte técnico y 10 horas destinadas a la definición de estrategias de protección industrial o asesoramiento legal, sin coste para las empresas incubadas.

Además, tendrán acceso a espacios de oficina, de forma gratuita o en condiciones más favorables que las de mercado. Por último, en el aspecto económico, tendrán un incentivo y cofinanciación, con un mínimo de 60.000 euros por startup, de los cuales 30.000 euros serán aportados por el Gobierno central, a través de la Agencia Espacial Europea (ESA), y al menos otros 30.000 euros procederán de cofinanciación local o regional.

Para el gobierno de Castilla-La Mancha, una de las regiones adjudicatarias de los nuevos ESA-BIC, esto "no es fruto de la casualidad, sino de una estrategia sostenida de la Junta para transformar el conocimiento en desarrollo económico y para posicionar a Castilla-La Mancha en sectores tecnológicos de alto valor añadido".

Esta comunidad autónoma, además, tiene muy claro que "el impacto del ESA-BIC no se limita al sector espacial, sino que generará transferencia tecnológica hacia ámbitos clave para la región, como la agricultura de precisión, la gestión eficiente del agua, la transición energética, la logística inteligente o la monitorización ambiental".

Argumentos y celebraciones similares se ofrecen desde Murcia. La adjudicación de una de las incubadoras oficiales de la ESA es, para el gobierno regional, "una muestra de la consolidación de su posicionamiento como territorio estratégico para la innovación tecnológica y el desarrollo del sector aeroespacial".

"Las grandes ligas de la innovación"

"La Región de Murcia demuestra que está preparada para competir en las grandes ligas de la innovación", señalan desde el ejecutivo murciano, antes de añadir que "la llegada de esta incubadora europea no es fruto de la casualidad, sino del trabajo constante que estamos desarrollando con Caetra para posicionarnos en tecnologías duales y de alto impacto. Queremos que nuestras empresas miren al espacio como una oportunidad real de negocio, empleo cualificado y liderazgo industrial".

Estas nuevas sedes, como están haciendo las cinco ya implantadas, permitirán acompañar a empresas emergentes durante sus primeras fases de desarrollo, ofreciéndoles asesoramiento técnico especializado, apoyo financiero y conexión con redes internacionales.

Este tipo de incubadoras europeas actúan como catalizador para que las tecnologías desarrolladas para el ámbito espacial encuentren aplicaciones en la economía real, generando transferencia de conocimiento y diversificación productiva

Desde que la ESA miró a España por primera vez para ubicar aquí una de sus incubadoras (fue en Barcelona allá por el año 2014), han pasado 12 años, pero sigue vigente el espíritu autonómico en un sector que también ha evolucionado exponencialmente en más de una década.