Imagen del puerto de Róterdam, visto desde un barco.

Imagen del puerto de Róterdam, visto desde un barco. ALBERTO IGLESIAS

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Dentro del gigantesco puerto de Róterdam: 40 kilómetros de grúas y contenedores que 'flotan' sobre datos e IA

Entramos en el mayor puerto europeo, que "flota sobre datos" con un gemelo digital de sus 40 km de extensión y contenedores inteligentes y conectados.

10 febrero, 2023 02:12
Róterdam (Países Bajos)

Durante más de cuarenta años, el puerto de Róterdam fue el más activo del mundo, hasta que Singapur y Shanghái le relegaron al tercer escalón del ránking. Pero sus más de 42 kilómetros de extensión y una superficie total de 105 kilómetros cuadrados obligan a cualquiera que se digne a acercarse a esta ingente obra de ingeniería a repensar cualquier idea preconcebida sobre lo que significa la logística marítima y el transporte global de mercancías.

Este puerto, cuya historia se remonta hasta el mismo siglo XIV, da cobijo a 30.000 buques de navegación marítima, 100.000 barcazas interiores y alrededor de 8,9 millones de contenedores cada año. En total, 468,7 millones de toneladas de mercancías se cargan y descargan en este emblemático lugar cada curso, de las que el crudo y derivados suponen un 45%. En otras palabras: aquí es donde de verdad se mueve el comercio mundial, donde se materializan en colosales cajas de metal las aspiraciones del libre mercado y la globalización.

No es de extrañar que la visita de D+I comience por el 'World Port Center': un edificio de veinte plantas en el que se ubican las oficinas administrativas del puerto de Róterdam pero, también su centro de coordinación y control o su unidad de ciberseguridad. Una instalación de diseño moderno, tan armoniosa que apenas parece formar parte de una plataforma logística de este calado. De hecho, ni tan siquiera desde los pisos superiores puede siquiera vislumbrarse el puerto en su conjunto.

Las oficinas centrales del puerto de Róterdam.

Las oficinas centrales del puerto de Róterdam. ALBERTO IGLESIAS

Su centro de coordinación del puerto es el encargado de planificar barcos, otorgar los permisos de atraque, vigilar las mercancías peligrosas y liderar la respuesta ante emergencias que puedan sucederse,como incendios o altercados. Para ello cuentan, sobre el agua, con cuatro grandes patrulleras y, en tierra firme, de un amplio equipo humano que utiliza tecnologías de geoposicionamiento y aplicaciones de monitorización en tiempo real para seguir a cada uno de los buques.

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"Tenemos 350 kilómetros de fibra óptica, estaciones de radio y Wifi 6 en todo el puerto, con una red de misión crítica. Además, disponemos de 260 cámaras que nos permiten vigilar distintos puntos de la infraestructura, a las cuales añadiremos inteligencia artificial en un futuro para ayudar a las inspecciones y labores de prevención", indica Roel van Eijk, uno de los responsables de Operaciones en este lugar.

El centro de coordinación del puerto de Róterdam, por dentro.

El centro de coordinación del puerto de Róterdam, por dentro. ALBERTO IGLESIAS

En las pantallas que manejan sus operarios aparecen un sinfín de datos y gráficos. En los monitores de mayor formato se visualiza un mapa en 2D del puerto en toda su extensión, con marcadores de cada uno de los buques en distintos colores: azules para las cargas de crudo, verde para los cargueros generales, naranja para mercancías peligrosas y rosa para barcos de pasajeros. Una visibilidad completa del tráfico que circula por esta ingente infraestructura para evitar colisiones y poder ordenar la operativa de cada una de las empresas que allí depositan sus valiosísimos activos.

El camino hacia ser un puerto inteligente

"Los barcos flotan en el agua, pero todo el puerto flota en datos". Así de tajante se muestra Oscar van Ven, director de Innovación, mientras relata -al vaivén de las olas- algunos de los proyectos que convertirán al puerto de Róterdam en un 'smart port' capaz de acoger al primer buque autónomo en 2040.

El objetivo último de todos esos planes pasa por "usar el espacio en tiempo, liderando en sostenibilidad, eficacia y seguridad". Para ello, el puerto de Róterdam ha diseñado un gemelo digital de todas sus instalaciones, con el fin de intercambiar datos con los propios buques, pero también con trenes y camiones, infraestructuras fijas, drones y operarios. Todo ello conectado gracias a la magia de la 5G, procesado por medio de la inteligencia artificial y protegido criptográficamente con llaves cuánticas.

Imagen del puerto de Róterdam, visto desde un barco.

Imagen del puerto de Róterdam, visto desde un barco. ALBERTO IGLESIAS

Portbase, que así se llama la plataforma que sirve de sustento a esta propuesta, facilita el intercambio de información entre los distintos agentes, "ya que aunque las compañías mercantes sean competidoras, también se necesitan unas a otras", explica Donald Bann, responsable de la enseña (participada también por el puerto de Ámsterdam de manera minoritaria). Desde su creación, Portbase ha registrado más de 140 millones de transacciones, con 5.000 organizaciones involucradas y un valor añadido estimado en 345 millones de euros.

Contenedor 42

Sin embargo, la joya de la corona de la innovación del puerto de Róterdam tiene nombre propio: Contenedor 42. Se trata de un ambicioso proyecto por el que se busca que los contenedores de carga estén permanentemente conectados a internet, desde que salen de su origen hasta que lleguen a destino. Eso implica tener una trazabilidad completa de su camino, antes de que se monten en los barcos y hasta que se descarguen en la base logística final, tras su correspondiente paso por un camión o tren.

Imagen del puerto de Róterdam, visto desde un barco.

Imagen del puerto de Róterdam, visto desde un barco. ALBERTO IGLESIAS

Obviamente, ese contenedor pasará por numerosos puntos donde no habrá conectividad 5G. Por ello, esta propuesta se basa en el concepto de Open Roaming, por el que cada contenedor se irá conectando a la red que haya disponible en cada lugar (incluyendo incluso satélites, WiFi o Bluetooth con dispositivos cercanos).

La meta está clara: que nunca se pierda la vista de esa mercancía. Tanto se confía en su capacidad de conexión que estos contenedores de nuevo cuño contarán con cerraduras inteligentes, que se pueden desbloquear únicamente gracias a una comunicación segura con internet. Golpe directo al narcotráfico y el contrabando.

Para dar vida a esta iniciativa tan lustrosa, el organismo ha confiado en varios proveedores tecnológicos (comandados por Cisco y sus soluciones de edge computing, así como de IBM en la parte de IA).