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Mastercard Innovation Forum 2021: cómo consolidar la industria de los pagos tras el "acelerón" de la covid-19

Susana Rubio, directora de Pagos Digitales e Innovación de Mastercard, avanza un escenario en el que los pagos electrónicos lo inunden todo, con seguridad basada en patrones y biometría y con la integración de nuevos casos de uso como las criptomonedas.

9 junio, 2021 01:57

La irrupción de la tarjeta de crédito, allá por 1950, supuso una auténtica revolución en la forma de pagar para millones de personas en todo el mundo. El efectivo quedaba a un lado en favor de un método mucho más cómodo, sencillo y seguro de llevar nuestro dinero encima. Y, durante casi setenta años, el plástico siguió creciendo en adopción hasta convertirse en la omnipresente forma de pago que es hoy.

Setenta años, que se dicen pronto. Mas todavía si los comparamos con el vertiginoso ritmo de innovación que está viviendo esta industria en los últimos años: la tarjeta ha dejado de ser un elemento físico para estar en cosas tan mundanas como nuestro móvil o el reloj... e incluso ser solo un número cuando hacemos compras online. Los hábitos de consumo han cambiado notablemente y, con ellos, la aproximación de los operadores en este campo.

¿Que más podíamos añadir a esta ecuación para que la ebullición se volviera una disrupción masiva? Una pandemia global. 

"Esta época ha sido muy diferente. El sector de los pagos y de las soluciones de seguridad han avanzado enormemente. Son tendencias, las de la omnicanalidad o los ciberataques, que ya se venían acelerando en los años anteriores a la covid, pero que con esta situación se han puesto más de relieve si cabe", explica Susana Rubio, directora de Pagos Digitales e Innovación de Mastercard.

La viva muestra del impacto que ha supuesto la pandemia en la forma en que pagamos está en las transacciones realizadas con el teléfono móvil. “En España, que es un país donde teníamos el 98% de los terminales en punto de venta preparados para operar sin contacto, hemos llegado a un punto en que el 75% de las operaciones son ‘contactless’ y todos los informes que hemos hecho revelan que las personas están muy cómodas con esta tecnología y quieren seguir usándola en el futuro”.

Recordemos que, durante este difícil año que hemos vivido, Mastercard y el resto de actores del sector elevaron la cantidad máxima a pagar sin contacto a 50 euros y llevaron esta modalidad a lugares hasta ahora inexplorados -como el transporte público- con el fin de reducir los potenciales riesgos de contagio.

Consolidar la 'nueva normalidad'

Este vector, junto al importante auge del comercio electrónico (“que pese a la bajada en sectores como el turismo o los viajes, aumentó un 22% en el tercer trimestre del pasado año con la incorporación de nuevos consumidores al canal online”), hace que nos encontremos de lleno en una nueva etapa en cuanto a los medios de pago se refiere.

Esa aceleración a la que apela Susana Rubio es, de hecho, el lema con el que parte este año el Mastercard Innovation Forum, la cita anual de esta enseña con el ecosistema español. Participarán, además de nuestra entrevistada, la directora general en España -Paloma Real-, el director general de Turespaña -Miguel Sanz-, o el futurista Brett King. Aunque, tomándose un servidor licencias que no le corresponden, sería más apropiado hablar de cómo consolidar dicha aceleración de cara al futuro inmediato.

“Es nuestro evento más importante del año y esta edición más si cabe. Consideramos que es clave compartir con todos los clientes y el ecosistema [con excepción de su paraguas de startups, a las que dedicarán un evento específico a la vuelta del verano] la forma en que hemos avanzado en los pagos digitales en los últimos tiempos, cómo estamos mejorando la experiencia de usuario y explorando nuevas tendencias tanto en ciberseguridad como en otros campos más disruptivos”, señala la directiva a D+I.

Ciberseguridad basada en inteligencia artificial

Susana Rubio introduce dos elementos fundamentales del discurso de Mastercard en estas lides. Empecemos desgranando el primero de ellos, la preocupación máxima de cualquier firma de pagos: la seguridad. Con las ciberamenazas a la orden del día, garantizar no sólo las transacciones en sí, sino todo lo que las rodea se antoja un imperativo en la industria.

“Los ataques siguen ahí e incluso aumentando. Hicimos un estudio el año pasado en 14 países de Europa y el 17% de los encuestados afirmaba haber sido víctimas de un ataque. Y otro 37% decía que se había incrementado el número de mensajes y correos fraudulentos que recibió durante la pandemia. Eso solo a nivel del consumidor, porque en las empresas cada vez hay más dispositivos conectados a la red y una mayor superficie expuesta”, reconoce.

¿Cuál es la receta de Mastercard al respecto? “Hemos hecho algunas adquisiciones de firmas de seguridad para poder analizar cuáles son las vulnerabilidades en los puntos de entrada que tenemos para poder trabajar en ellos. También creemos en ayudar a toda la cadena de valor, porque la respuesta debe venir de soluciones multicapa que aborden todo el proceso”, introduce Rubio.

Pero la palabra clave, y una que se repetirá en el Mastercard Innovation Forum (que contará con la presencia de la hacker israelí Keren Elazari), es la inteligencia artificial -y más en concreto, el reconocimiento de patrones-: “Tenemos ya herramientas que detectan esas cosas que siempre hacemos diferentes y que nadie más sabe, como la forma en que interactuamos con el dispositivo, la velocidad a la que tecleamos nuestra contraseña…”, ejemplifica.

Imaginen el potencial de esta aplicación de la IA para un usuario final hoy en día (que nadie pueda operar con nuestra tarjeta aunque conozca todos nuestros datos) y elévenlo a una potencia superior con la llegada del internet de las cosas o la 5G. “En un futuro, habrá millones de dispositivos capaces de hacer pagos de manera autónoma. Se van a generar cantidades ingentes de información que sólo la inteligencia artificial y el ‘machine learning’ podrán analizar, crear modelos y extrapolar conclusiones que luego podamos utilizar”, aspira Susana Rubio.

Hacia los ‘pagos invisibles’

El otro tema candente para Mastercard (con permiso de las tan de moda criptomonedas, donde ya está haciendo sus pinitos “con monedas estables y siempre respetando el marco regulatorio”) es la experiencia del usuario.

Precisamente son las normas impuestas en los últimos años -como la directiva PSD2- las que han introducido numerosos elementos de seguridad en los pagos digitales pero, a la vez, nuevos puntos de fricción a la hora de autenticarnos que hacen menos sencilla la relación que tenemos con estas transacciones. En esas lides, Susana Rubio confía en que, “una vez que ya tenemos soluciones que funcionan y cumplen con la regulación, ahora toca centrarnos en hacer que la experiencia del usuario no se vea perjudicada”.

Habla la directiva de ir más allá del doble factor de autenticación y buscar nuevas formas de prevenir el fraude sin cabrear a los consumidores. “En algunas ocasiones, por ejemplo, podemos tener información que nos llega de la propia interacción del usuario, sin que él tenga que formar parte explícita del proceso”, adelanta.

Fundamental en este camino será la llegada a nuestro país de Click to Pay, la nueva generación de pagos online de la casa, que permite almacenar las tarjetas previamente para no tener que introducir más contraseñas ni datos adicionales en el momento crítico de pagar una compra. “Ya está presente en ocho países del mundo y queremos lanzarla en España este mismo año”, promete Rubio.

El objetivo final, el que comenzaremos a consolidar desde el Mastercard Innovation Forum de este 2021, no es otro que llegar a un escenario en que los pagos sean, literal y metafóricamente, invisibles.

“Para el año que viene seguramente tengamos una visión mucho más cercana de los pagos invisibles. Hay muchas iniciativas de supermercados, como los de Amazon, en que simplemente coges los alimentos y sales por la puerta. Queremos seguir profundizando en este tipo de casos de uso, también en el comercio en el coche conectado. Aspiramos a que sea el coche el que pague directamente la gasolina porque ya me está reconociendo”, concluye Susana Rubio.