De la congestión a la eficiencia: por qué Madrid necesita más taxis y VTC

De la congestión a la eficiencia: por qué Madrid necesita más taxis y VTC

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De la congestión a la eficiencia: por qué Madrid necesita más taxis y VTC

Cabify aboga por complementar el ecosistema de transporte público con una cantidad proporcional de vehículos con conductor capaz de cubrir la creciente demanda de los ciudadanos y turistas.

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Las claves

Madrid enfrenta un déficit de entre 8.300 y 11.000 licencias de taxi y VTC en comparación con otras grandes capitales europeas, lo que impacta en la eficiencia de la movilidad urbana.

La ciudad necesita aumentar entre un 34% y un 45% el número de licencias de transporte con conductor para aliviar la congestión y satisfacer la demanda actual.

Cabify propone la activación de 5.000 nuevas licencias hasta 2030, generando 10.000 empleos y contribuyendo con 350 millones de euros anuales a la economía madrileña.

El aumento de flotas con etiquetas ECO o Cero podría retirar hasta 170.000 coches privados, ahorrando más de 166.000 toneladas de CO2 anuales.

Madrid se encuentra en un punto de inflexión en materia de movilidad: la demanda supera con creces la oferta de transporte con conductor, y ampliar las licencias de taxi y VTC es clave para aliviar la congestión, cubrir la demanda y acelerar la transición a flotas bajas en emisiones. En este contexto, Cabify emerge como motor económico y generador de empleo, con capacidad para activar miles de puestos de trabajo, inversiones y recaudación fiscal si se autorizan nuevas licencias en la Comunidad de Madrid.

La capital española tiene un déficit de entre 8.300 y 11.000 licencias de taxi y VTC respecto a las grandes capitales europeas. Son datos procedentes de diferentes estudios que ponen el foco en la eficiencia de la movilidad, un terreno donde Madrid parece estar, según estos informes, un paso por debajo de ciudades como París, Londres, Dublín o Atenas, donde la ratio de vehículos con conductor por habitante es mayor.

Atendiendo a estos números, Madrid debería aumentar entre un 34% y un 45% el número actual de este tipo de transporte para responder a la demanda real de movilidad urbana y metropolitana. Más aún cuando la ciudad tiene un tráfico muy intenso: por sus vías se producen cerca de 2,5 millones de desplazamientos al día y solo en la M-30 —la arteria más transitada del país— circulan cada jornada un millón de vehículos de media.

Son datos que dejan al descubierto la dependencia del coche privado que subyace en nuestra sociedad, pero también cómo esta presión sobre la red invita a explorar alternativas eficientes puerta a puerta que complementen el ecosistema del transporte público. Ni siquiera la incorporación de más de 7.000 licencias VTC en la Comunidad de Madrid en el período 2015-2020 alivió esta situación.

La rigidez de la movilidad madrileña

Y es que el escenario que trazan las estadísticas —y la experiencia de los madrileños que circulan cada día— tiene margen de mejora en la ampliación de los permisos para los vehículos con conductor. No obstante, en Madrid no se han concedido nuevas licencias de taxi por concurso público desde 1979.

En aquellos tiempos ni la población era la misma —ha aumentado un 50% desde entonces—, ni se tenían en cuenta, lógicamente, aspectos como el crecimiento exponencial del turismo que hemos vivido desde entonces. Ni siquiera la subida del poder adquisitivo de los ciudadanos. Circunstancias, en definitiva, que dibujan unas necesidades de movilidad actuales muy diferentes.

Por supuesto, la movilidad también ha mejorado en algunos aspectos. Las infraestructuras han cambiado la manera de desplazarse. Eso se traduce en descensos interanuales de circulación en la M-30 o en un ligero incremento de las velocidades medias en la red.

Pero el fondo del asunto, el uso del coche privado, sigue siendo el gran obstáculo para alcanzar un paradigma de movilidad más eficiente y sostenible. De hecho, la alusión a lo medioambiental no es gratuita: solo el 11% de los coches del parque móvil de Madrid cuenta a día de hoy con una etiqueta ECO o Cero.

Soluciones a medio plazo

Subyacen, por tanto, las fórmulas de movilidad compartida, pero también el ansiado incremento de licencias y la ampliación de las posibilidades de vehículos con conductor. Y no solo eso: el reequilibrio modal requiere medidas coordinadas. Es deseable más y mejor transporte público y, también, más capacidad flexible de taxis y VTC para cubrir picos de demanda, mejorar la conectividad intercambiador-barrio y reforzar la movilidad nocturna de forma segura y eficiente.

El impulso turístico añade presión sobre la movilidad: como se ha apuntado, Madrid fue la tercera ciudad del mundo más atractiva para el turismo en 2023, según Euromonitor International, solo por detrás de París y Dubái. Esta tendencia consolida un flujo casi constante de viajeros internacionales que exigen servicios de transporte confiables, digitales y sostenibles.

Este posicionamiento refuerza la necesidad de contar con una oferta amplia y moderna de vehículos con conductor para garantizar la experiencia del visitante, ofrecer mayor fluidez en los traslados y sostener la competitividad del sector turístico y de ocio.

Cabify: horizonte 2030

Hasta aquí, el contexto. Las soluciones ya están sobre la mesa. Cabify, referente en movilidad sostenible mediante vehículos con conductor, está liderando la demanda de activar nuevas licencias con las que paliar la congestión en las carreteras.

La compañía estima que, con 5.000 nuevas licencias hasta 2030 podrían ayudar a subsanar parte de estos problemas y, además, suponer un impulso para la economía de la región, ya que esta ambición permitiría crear casi 10.000 empleos directos e indirectos, impulsando oportunidades para conductores, talleres, aseguradoras y servicios auxiliares.

El impacto económico anual asociado a esas licencias podría alcanzar los 350 millones de euros, incluyendo salarios, cotizaciones a la Seguridad Social e IVA, lo que supone un flujo recurrente de valor para la economía madrileña. Partidas como el leasing, la energía, los seguros y el mantenimiento, tendrían una inversión superior a los 60 millones de euros al año, irrigando la cadena de valor local.

Por otra parte, la incorporación de estos vehículos de Cabify también tendría influencia en la calidad del aire de la ciudad. Actualmente, su flota conectada roza el 90% de etiquetas ECO o Cero, acelerando la renovación tecnológica y la reducción de emisiones por kilómetro. Cada taxi o VTC sustituye, de media, 6,7 coches privados, por lo que la incorporación de más vehículos con conductor puede retirar hasta 170.000 coches particulares de la circulación, con un potencial de ahorro de más de 166.000 toneladas de CO2 anuales en la región.

Este cambio se alinea con la ambición climática de Madrid y con las métricas de sostenibilidad que han impulsado su liderazgo en rankings internacionales de destinos urbanos.

Para el turista o el propio madrileño, por trabajo o por ocio, el futuro que propone Cabify en cuanto a movilidad pretende mejorar la experiencia de recorrer Madrid. Un aspecto clave para impactar positivamente en la vida de una de las capitales más pujantes de Europa, que —de verdad— mira siempre al futuro.

'De la congestión a la eficiencia: por qué Madrid necesita más taxis y VTC' es un contenido elaborado por Marcas Ñ, la sección de Branded Content de EL ESPAÑOL, en colaboración con Cabify.