La mesa redonda.
Academia y empresa se dan la mano en Málaga: las claves de la formación a la carta según Les Roches, ESSCA y Meliá
Mano Soler, Stéphane Ruiz y Lola Chamorro han debatido sobre las necesidades del tejido empresarial.
Más información: V Foro de Educación, Innovación y Tecnología de EL ESPAÑOL de Málaga
La formación a medida de las necesidades reales del tejido empresarial ha centrado este miércoles una de las mesas redondas del V Foro de Educación, Innovación y Tecnología de EL ESPAÑOL, en la que han participado Mano Soler, director general del campus de Les Roches Marbella; Stéphane Ruiz, director del campus de Málaga de ESSCA School of Management; y Lola Chamorro, global head of Talent Acquisition & Employer Branding de Meliá Hotels International.
Bajo el título Casos concretos de formación a la carta, los tres ponentes han compartido experiencias y modelos en los que la academia y la empresa trabajan de la mano para diseñar itinerarios formativos ajustados a la demanda real del mercado laboral.
El debate ha puesto el acento en la co-creación de programas entre escuelas y compañías y en la importancia de las llamadas human skills, como la actitud, la capacidad de adaptación o el liderazgo en entornos inciertos, como verdadero elemento diferenciador del talento que demanda hoy el sector.
Mano Soler ha abierto el turno señalando que las escuelas de formación han dado un giro en su papel dentro de la industria.
En este sentido, el director general de Les Roches Marbella ha explicado que su centro ha pasado de ser un mero proveedor de talento a convertirse en un actor principal en la manera en la que se desarrolla la industria de la hospitalidad.
"Hemos pasado realmente a un modelo de co-creación de programas con las empresas. No es simplemente ver qué es lo que se necesita, sino realmente ir de la mano con las empresas y entender cómo podemos co-crear un programa para preparar talento", ha afirmado Soler ante los asistentes.
Mesa redonda. Casos concretos de formación a la carta
El directivo ha incidido además en el peso creciente de la actitud y la agilidad en la captación de profesionales. "La actitud que realmente buscamos es la de una persona que pueda integrarse en el entorno laboral, pero también con una agilidad para poder adaptarse a un entorno tan cambiante", ha expresado.
Soler ha recordado que Les Roches está presente en Marbella, Suiza y Abu Dhabi, y ha puesto en valor que el campus marbellí cuenta con apenas un 23 % de alumnado español.
"Al final, nuestra escuela no es solo una escuela que forma a nivel profesional, es una escuela de vida en la que uno desarrolla las competencias para poder adaptarse y liderar a personas", ha subrayado.
Por su parte, Stéphane Ruiz ha destacado que la formación útil e inmediata se ha convertido en una exigencia ineludible para las empresas y ha apuntado que en ESSCA esa filosofía atraviesa tanto los programas de grado como los custom programs diseñados a medida.
El responsable del campus de Málaga ha recordado que la institución es una escuela de management francesa con más de cien años de historia, seis campus en Francia (Angers, París, Lyon, Burdeos, Estrasburgo y Aix-en-Provence) y cuatro en otros tres países: China, Hungría, Luxemburgo y España. "En Málaga tenemos un grupo de estudiantes con quince nacionalidades distintas, y eso permite tener perfiles internacionales muy diversos", ha indicado.
Ruiz ha hecho hincapié en la dificultad de transmitir a los alumnos más jóvenes el valor de las materias humanísticas frente a las puramente técnicas.
"Al estudiante le cuesta entender al principio el porqué le estamos enseñando liderazgo o gestión organizativa, pero los que llevamos años trabajando sabemos que, una vez adquiridas las capacidades técnicas, lo verdaderamente diferenciador son esas competencias", ha matizado.
El directivo también ha reivindicado el papel del idioma y de la apertura internacional como ejes formativos: "No es solo el idioma, es poder viajar, conocer a otras personas, reunirse con ellas, saber cómo piensan y cómo negocian". Y ha planteado un reto local: "En Málaga seguimos teniendo dos mundos, los malagueños y los extranjeros que vienen, y tenemos que ser capaces de conectarlos".
Desde la perspectiva empresarial, Lola Chamorro se ha referido a la necesidad de que cada plan formativo tenga un impacto medible en el negocio, indicando que en Meliá la formación se concibe siempre con un resultado claro: mejorar la experiencia del cliente.
A este respecto, ha puesto en valor el acuerdo de la cadena con Les Roches, una alianza que nace, según ha explicado, "para tener dentro de cuatro años a profesionales preparados, atendiendo a los clientes más exigentes en nuestros hoteles".
La directiva ha advertido de que el verdadero filtro en los procesos de selección no son ya los requisitos técnicos, ya que "cuando publicamos una oferta aplican de media trescientas personas y aproximadamente el 50 % reúne los requisitos técnicos", sino el encaje cultural y la actitud.
"Podemos enseñar a una persona a hacer un check-in perfecto en una recepción, pero lo realmente difícil es leer al cliente, anticiparte, hacerle vivir una experiencia única", ha expresado Chamorro.
La responsable de talento de Meliá ha subrayado que la compañía trabaja con más de 600 culturas en los más de 45 países en los que está presente, lo que convierte el dominio de idiomas y la sensibilidad intercultural en competencias críticas.
"No todo el mundo puede estar en Meliá. Lo más bonito de este proyecto que hacemos junto a Les Roches es que los alumnos salen ya conectados, con el ADN de la compañía, porque estamos co-creándolo desde la propia selección", ha defendido.
Durante el coloquio, los tres participantes han coincidido en que la velocidad del cambio, marcada por la digitalización y la incertidumbre del entorno, obliga a repensar la formación desde la base, anticipándose a perfiles que aún no existen y reforzando el upskilling continuo dentro de las propias empresas. En la misma línea, han defendido un modelo híbrido en el que escuelas e industria diseñen conjuntamente los itinerarios formativos.
Para concluir, los ponentes han reivindicado el papel de Málaga y de la Costa del Sol como polo de formación internacional y han reiterado su compromiso con un modelo de colaboración estrecha entre academia y empresa.
"Tenemos que formar personas que tengan criterio, don de liderazgo en momentos de incertidumbre, con valores y con la actitud correcta", ha resumido Soler, en una idea con la que han coincidido tanto Ruiz, partidario de combinar la base teórica del grado con programas cortos de hiperespecialización, como Chamorro, que ha cerrado la mesa con un mensaje claro: "Lo ideal es el modelo híbrido, ir de la mano y conectar las necesidades del negocio con las habilidades del talento".