La neuróloga Marta Ochoa durante su conversación con el redactor de EL ESPAÑOL Marcos Domínguez.

La neuróloga Marta Ochoa durante su conversación con el redactor de EL ESPAÑOL Marcos Domínguez. Esteban Palazuelos

Longevity Experience Forum

Marta Ochoa, jefa de Neurología en HM Hospitales: "Estamos sacrificando el sueño por la vida que llevamos"

La especialista ha participado en el Longevity Experience Forum con una intervención sobre la importancia del sueño en el envejecimiento.

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La longevidad es uno de los temas más recurrentes en medicina e investigación en la última década. No solo para ver cómo se puede alargar la vida de los humanos, sino también para que lo hagamos con calidad. De nada sirve vivir 10 años más si van a estar plagados de enfermedad.

En esa búsqueda hay un elemento crucial: el sueño. "Dormir es vital", ha afirmado Marta Ochoa, jefa del Servicio de Neurología de HM Hospitales en Madrid. La especialista ha sido una de las participantes en la jornada Longevity Experience Forum, organizada por Magas y EL ESPAÑOL este martes en Madrid.

Tanto es así, que la privación del sueño se ha llegado a utilizar como tortura y puede acabar con la vida de una persona, ha subrayado en conversación con el redactor de Sanidad en EL ESPAÑOL INVERTIA Marcos Domínguez.

Dormir mal, ha agregado, promueve la inflamación y empeora las enfermedades respiratorias. Sobre todo, es crucial para el cerebro. Durante el día recibimos grandes cantidades de información y, de ella, hay cosas que tenemos que aprender, otras que queremos guardar y muchas que sean irrelevantes.

Ahí es donde radica la importancia del descanso nocturno. Ese proceso limpia el cerebro, elimina las conexiones que no son útiles y hace hueco para el día siguiente.

Además, se encarga de almacenar las conexiones que sí son valiosas y las cosas que debemos recordar en una parte concreta del cerebro. "Ahí están bien guardadas y yo las puedo encontrar", ha expuesto la especialista de HM Hospitales.

Si no descansamos de forma adecuada, el cerebro no puede "colocar" bien nuestros recuerdos y, si se satura de banalidades, no podrá crear nuevas conexiones, ha advertido Ochoa. "Si no duermo, no aprendo". Básicamente, la función del sueño es hacer hueco en nuestra mente, ha reconocido.

Personalizar el sueño

Sin embargo, no todos necesitamos dormir lo mismo. Aunque es verdad que hay algunas personas que pueden dormir cinco horas y estar bien, no es lo habitual. La mayoría de los adultos necesitan descansar entre 6 y 8 horas por las noches, menos se queda corto.

Ocho ha recordado también que definir el concepto de insomnio, no se basa solo en cuánto tiempo nos mantenemos dormidos, sino en cómo estamos al despertarnos. "Si me siento despejada, es que he dormido lo suficiente".

La cantidad de horas que necesitamos depende también de la edad. Por ejemplo, un bebé duerme prácticamente todo el día, mientras que a un adolescente no se le puede obligar a meterse en la cama a las 11 de la noche "porque sus hormonas y su cerebro no están organizados así".

Por otra parte, a partir de los 65 años las personas comienzan a tener un sueño más fragmentado. Descansan entre 6 y 8 horas, pero las fases son diferentes. Lo que está claro es que hay que dormir, en cada edad como se pueda, pero hacerlo en las mejores condiciones posibles, ha subrayado la neuróloga.

Otro enemigo del descanso nocturno es el calor, ha explicado. El cerebro necesita una temperatura de entre 18 y 20 °C para poder "hibernar" de forma adecuada. Por lo tanto en condiciones ambientales como las que estamos viviendo –con noches por encima de 25ºC– resulta casi imposible conciliar un sueño verdaderamente reparador y útil.

Por otro lado, la neuróloga ha advertido sobre el "jet lag social" en verano, caracterizado por cenar tarde, tomar alcohol y alterar los horarios habituales. Estos factores rompen la regularidad que el cerebro requiere para realizar su limpieza interna, consolidar la memoria y garantizar un envejecimiento saludable. "Estamos haciendo todo fatal para dormir estas noches tropicales".

Para cerrar su intervención, Ochoa ha lamentado que, actualmente, la sociedad está haciendo mal muchas cosas respecto al sueño, pero también en otros ámbitos. Muchas personas, prefieren restarle horas a su descanso para ser más productivo, trabajar más o priorizar otras tareas.

Un comportamiento que ella considera fruto del mundo actual. "Estamos sacrificando el sueño por la vida que llevamos". Una vez más, ha recordado que, si no dormimos bien, nuestra memoria empeora. La clave de un descanso adecuado es, sobre todo, ser regular, acostar y levantarse siempre a la misma hora, ha revelado.