Publicada
Actualizada
Las claves

Han pasado 50 días desde el asalto masivo. Es decir, han pasado 49 desde que Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, no atiende las llamadas de Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, la ciudad invadida por más de 70.000 marroquíes y subsaharianos a finales de julio.

Desde entonces, un solo inmigrante ha sido devuelto a su país de origen, pero ese varón marroquí había llegado irregularmente a la ciudad antes de la "invasión". Así definió el asalto esta semana el Parlamento Europeo, que ve en él un "ataque híbrido" del que Marruecos debe responder.

Y hasta ahora, Sánchez sigue defendiendo la "colaboración" y hasta la "inteligencia" de Marruecos en todo este incidente. Aunque se ha quedado en eso totalmente solo, tanto en España como en la Unión Europea.

El día 30, los seis agentes de Policía que guardaban la frontera recibieron la orden verbal de "no actuar" y de "abrir las puertas" para dejar pasar a todos.

Ése fue el último día en que Sánchez le cogió el teléfono a Vivas. También fue el primero, después de más de una semana de llamadas de socorro: le dijo que, al día siguiente, iría con Fernando Grande-Marlaska a Ceuta.

El 31 de julio, aún con la puerta de la frontera abierta de par en par, el jefe del Ejecutivo gastó poco más de 100 minutos en la ciudad autónoma.

Y aunque, en su reunión con el regente ceutí le dijo lo mismo que luego ante la prensa, que había sido "un ataque, una violación a la integridad territorial de España", Vivas decidió no comparecer junto a Sánchez: no le había dado "ninguna garantía", ni de "no repetición" ni de "solución".

"Estabilizar Ceuta"

Efectivamente, la solución para Ceuta no llegará, al menos, hasta 2027: según confesó Sánchez este lunes en su tercera entrevista desde que regresó de vacaciones, Moncloa no prevé que esté "estabilizada" hasta final de año.

Sea lo que sea "estabilizar" una ciudad que fue asaltada por una masa equivalente a la de todo su censo en poco más de 24 horas y que hoy tiene que acoger, alojar, escolarizar y tutelar a un número de menores (al menos, 2.850) que multiplica por 100 su capacidad de acogida ordinaria (29), reconocida en la ley.

Y en cuanto a la no repetición, Vivas ya presidía la ciudad en mayo de 2021, cuando el asalto procedente de Marruecos fue de 12.000 personas. Entonces, Sánchez le prometió un plan especial de seguridad para Ceuta y Melilla, que nunca se ha siquiera puesto en marcha.

Lo confirmó el presidente local en El Hormiguero, casi a la misma hora que Sánchez lo contraprogramaba en El Intermedio. En la tele, como toda la oposición había reclamado en el Congreso, exigió "el retorno inmediato" de todos los "invasores" que ocupan la ciudad.

Y responsabilizó a Marruecos del asalto masivo "por acción o por omisión".

Cifras sin control

Sánchez, por su parte, sigue defendiendo la "colaboración leal" de Rabat y, oficialmente, no sabe si son "menos de 5.000", o tal vez "unos 6.000" o, en realidad, "más de 10.000"... que es la cadencia en la que él mismo ha ido recreciendo las plazas de alojamiento temporal que el Gobierno está construyendo en Ceuta.

Por ahora, según los datos oficiales, se han completado 6.000 camas: según las denuncias (con fotos) de los sindicatos de Policía y las asociaciones de militares, en literas de colchones nuevos, mientras a los agentes y soldados los alojan en pensiones y edificios públicos "en condiciones insalubres" y ya ha habido casos de sarna y de chinches.

Las cifras de audiencia de una y otra entrevista (17% para Vivas, 12% para Sánchez) fueron un pequeño síntoma del estado de ánimo nacional.

Soledad en España

Lo mismo que pasó al inicio del curso político: el 2 de septiembre, Día de Ceuta, millones de personas salieron a las plazas de sus ayuntamientos en toda España en apoyo de la ciudad española del norte de África. Al día siguiente, Sánchez y el PSOE se quedaron totalmente solos en el pleno extraordinario del Congreso.

Igual que cuando la Cámara Baja en pleno le reprochó su volantazo sobre el Sáhara, en 2022, pocos días antes de ser recibido por Mohamed VI en Rabat para firmar una declaración Conjunta con la bandera de España puesta del revés... y un mes antes de que supiéramos que desde Rabat le habían hackeado el móvil con Pegasus.

A él y a los únicos tres ministros que lo acompañan desde el primer día: a Marlaska (Interior), a Margarita Robles (Defensa) y a Luis Planas (Agricultura... y exembajador en Marruecos).

Triajes interminables

Desde entonces, la maquinaria del Estado apenas ha rascado la superficie del asalto.

Tras la bronca pública de Robles y Marlaska, y la exclusiva de EL ESPAÑOL desvelando un informe policial que confirmaba que sí hubo alertas previas, Sánchez tuvo que desclasificar 40 documentos para tratar de sostener el endeble relato de que ninguno señalaba "la responsabilidad directa de autoridades marroquíes".

Y sobre el terreno, los datos oficiales del ministro Ángel Víctor Torres confirman únicamente 1.917 expedientes de triaje para clasificar a los que entraron.

Es decir, "unos 100 al día", porque no empezaron hasta finales de agosto a hacerse... alrededor de 60 son para iniciar los retornos, y otros 40 para aspirantes a asilo, "con sólo 25 policías delante de los ordenadores", según el vicepresidente ceutí Alejandro Ramírez.

Entre esos expedientes, "hasta 180 personas han renunciado a una petición previa de asilo". Es el dato que más repite el Mando Único Torres: quiere demostrar que el mensaje ha calado, que quien es marroquí no se quedará porque Marruecos es "tercer país seguro" según la UE.

"Que quede claro este mensaje", ha dicho el ministro. "Quien aspira al asilo no lo va a tener, al menos en su inmensa mayoría. Sólo los menores que no podamos reagrupar en Marruecos se quedarán".

Sin devoluciones reales

Según el Gobierno, 5.603 personas han regresado voluntariamente a Marruecos desde el 31 de julio, a una media de unas 50 al día. Pero ningún invasor ha sido devuelto por vía legal: además del único retorno formal a Marruecos, otros 51 argelinos han sido trasladados a la Península para su expulsión, pero también habían llegado a Ceuta antes de la avalancha.

"A este ritmo, tardaremos más de 150 días en completar los triajes... y luego quedan muchos pasos para el retorno", resume el vicepresidente de la Asamblea, Melchor León.

También es líder del PSOE local, al menos, de momento. Y pone en duda que "con 20 ordenadores", se pueda cumplir la promesa de José Manuel Albares: "Todos serán devueltos".

Cuántos quedan

Mientras, nadie sabe cuántos asaltantes siguen en la ciudad. El Gobierno empezó hablando de 4.000, luego de unos 5.500, después de 6.000 y ahora admite ya que "serán unos 10.000". Pero los números sobre el terreno cuentan otra cosa.

Hay 5.800 personas alojadas en dispositivos temporales, y eso son datos oficiales del Mando Único.

Además, no menos de 3.000 personas acampadas en la playa de El Trampolín, "y otros 1.000 más en las inmediaciones", admiten las fuentes del Gobierno.

Por otro lado, Torres cifra en 2.140 los menores ya filiados y "otros 700 o 1.000" aún en las calles.

A los que hay que añadir "los 1.000 adultos que ya estaban en el CETI antes del asalto", recuerda Ramírez.

Si se cruzan esos datos con los supuestos "retornos voluntarios", las cuentas dejan un saldo de unos 19.000 "invasores" que se habrían quedado después del 31 de julio.

"Y eso, tomando como buenas cifras muy conservadoras", advierte el vicepresidente ceutí.

Mando Único silente

La descoordinación política agrava el atasco.

Torres asegura que ha integrado a Vivas en el comité de situación. Pero el Gobierno de Ceuta dice no estar "informado" ni de los traslados al puerto ni de los cambios de campamentos.

Este viernes, el intento de mover a más de 5.000 personas a la nueva instalación del puerto de la ciudad, preparada para 1.700 migrantes, terminó en avalancha y casi en tragedia, sin que se avisara siquiera al presidente del puerto, Juan Manuel Doncel.

La playa de El Trampolín, después del incidente y de llenarse las carpas, se volvió a llenar de chabolas.

Emergencia sanitaria

Y mientras Interior habla de "recuperar la normalidad", la emergencia sanitaria no cesa. El jueves que viene, los sanitarios de la ciudad autónoma están convocados a la huelga.

Hay al menos 400 urgencias diarias en el hospital, más del doble que hace un año, y otros 400 pacientes al día atendidos por Cruz Roja en una carpa junto al centro.

El presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, José Enrique Roviralta, denuncia "al menos cinco heridos de arma blanca por día", una estadística que hubiera sido impensable en la ciudad antes de la invasión.

Solo ante Europa

En el plano político, el aislamiento de Sánchez se ha consolidado. Si en el pleno extraordinario del Congreso se quedó solo defendiendo que Marruecos no es responsable del asalto, frente a una oposición y unos socios que señalan a Rabat por el "ataque híbrido", en Estrasburgo le pasó parecido.

La Eurocámara aprobó una resolución que califica Ceuta como víctima de una "invasión" y de un "ataque de guerra híbrida" contra la integridad territorial de España, y exige una investigación independiente para aclarar quién planificó y ejecutó la entrada masiva.

El texto señala a las autoridades marroquíes, insta a Rabat a "asumir sus responsabilidades" como socio clave de la UE y exige al Gobierno de España un retorno "rápido y efectivo" de quienes asaltaron la ciudad.

Ceuta sigue desbordada, 50 días después. El Gobierno apenas ha empezado a identificar y clasificar a los invasores, ningún asaltante ha sido devuelto y el presidente que habló de "violación de la integridad territorial" sigue sin encontrar al autor del "ataque".