Justo cuando el Congreso de los Diputados estaba a punto de debatir una ley de dignidad de las víctimas que prohíbe los 'ongi etorri' a los terroristas, el colectivo de presos de ETA ha anunciado el fin de estos homenajes. Ciudadanos –grupo autor de la ley–, PP y Vox han acusado a los socialistas de haber negociado bajo manga con los abertzales para así evitar que la norma saliera adelante.

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El encargado de presentar la propuesta ha sido el diputado Guillermo Díaz, que el otro día protagonizó un duro lance con Odón Elorza (PSOE). Los socialistas criticaron al liberal por hablar con 'menos conocimiento de causa' del que fue alcalde de San Sebastián, pero Díaz ha sorprendido a la bancada del Gobierno con su propia historia personal.

El parlamentario naranja es hijo de un guardia civil. Con lágrimas en los ojos, ha recordado a las víctimas de ETA enterradas por su padre: "Sobre ETA puede hablar cualquier persona viva, porque ETA era una organización contra la vida".

"En 1980, mi padre apareció en los papeles requisados a informadores de los terroristas. Lo señalaban como un objetivo complicado porque cada día salía a una hora distinta", ha revelado Díaz.

La ley de Ciudadanos, que ha contado en el debate con el apoyo de PP y Vox, ha decaído debido a los votos en contra de la mayoría que invistió a Pedro Sánchez. El objetivo de los liberales era sancionar los 'ongi etorri', que con la ley actual en la mano han venido celebrándose durante años.

La oposición ha criticado con dureza la "pasividad" de Moncloa y, especialmente, del Ministerio del Interior que dirige Marlaska ante estos recibimientos a los terroristas, aclamados a la llegada a sus pueblos con carteles, bailes y música.

"No me vuelvan a desautorizar para hablar de ETA por haber tenido la suerte de no haberme quedado huérfano a los dos años. Que no salgamos aquí, a la tribuna, a contar nuestras vidas no significa que no las tengamos. De ETA puede hablar cualquier español; no hace falta el permiso del PSOE", ha criticado Díaz.

Para saldar su cuenta pendiente con Elorza, el parlamentario de Ciudadanos ha resumido: "Él decía que ETA ya no existe, pero sí el franquismo. Esta ley se opone a la cirugía estética que busca el olvido de las víctimas, a esa lobotomía moral que pretenden practicar a la sociedad".

Díaz, igual que PP y Vox, se ha referido a Bildu como "herederos y representantes de ETA": "Ustedes, los socialistas, aceptan esa herencia a beneficio de inventario. El verdadero precio a los Presupuestos es decir que ETA no existió y que Bildu es progresista".

"Si alguien critica que se celebren los 'ongi etorri', el Gobierno calla. Pero si luego queremos prohibirlos porque ustedes callan, salen a decir que utilizamos el dolor de las víctimas", ha explicado Díaz.

"¿Se imaginan que nosotros les acusáramos a ustedes de utilizar el dolor de las Trece Rosas [fusiladas por los franquistas] cuando las homenajean? ¿Por qué eso no es usar el dolor y sí lo es cuando se homenajea a las víctimas de Hipercor?", ha incidido el de Ciudadanos.

"Al poco de esta votación, alguien de ustedes ha descolgado el teléfono y ha dicho a los etarras que los homenajes mejor en privado. El PSOE ha llamado a los asesinos y les ha dicho que no quiere más homenajes en público", ha dicho Díaz.

Por último, el diputado de Ciudadanos ha preguntado a la bancada socialista si aceptaría el apoyo a los Presupuestos de un partido cuyo diputado fuera amigo de los violadores de La Manada: "¿Por qué no pueden negociar con un partido que representa a violadores y sí con un partido que representa asesinos?".

La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha interrumpido a Díaz y le ha pedido que "no insulte" a miembros de la Cámara. Algo similar ha sucedido cuando Baldoví, nacionalista valenciano, ha llamado "hienas" a los diputados de la derecha.

El discurso de Díaz ha puesto en pie a los representantes de su partido, pero también a los de Vox y PP.

El mensaje de Bildu

La votación no escondía misterio. De antemano se conocía que la ley iba a decaer con los escaños en contra de la mayoría de la investidura. Antes de que respondiera el PSOE, le ha tocado el turno a Bildu, que ha hablado por boca de su diputada Aizpurua.

"Hace poco más de un mes, tratábamos el delicado tema de los recibimientos. Pedimos que no se utilizara algo tan complejo y duro como arma política (...) Pedimos que no se utilizara en el Congreso para generar más odio", ha comenzado.

La parlamentaria abertzale ha acusado a sus homólogos de PP, Cs y Vox –entre ellos algunas víctimas de ETA– de "utilizar el dolor para confrontar y atacar". Les ha afeado llevar al Congreso "un relato cargado de venganza".

Para terminar, ha alabado a los presos de ETA por "haber estado a la altura" y "haber hecho una aportación enorme a la paz": "Es un paso trascendental para consolidar el nuevo tiempo que vivimos".

Los diputados intervinientes de Vox y PP han sido respectivamente el padre y el hijo de víctimas asesinadas por ETA. Antonio Salvá, de los de Abascal, ha dicho en la tribuna que Patxi López, cuando era lehendakari, le consoló sobre los asesinos de su hijo: "Esos no son vascos". "De ahí a pactar con los herederos de ETA...", ha criticado.

La respuesta del PSOE

Patxi López ha sido precisamente el encargado de anunciar que su partido iba a votar en contra de la ley traída por Ciudadanos. Ha dibujado un "campeonato de las derechas  por ver quién es el que más y mejor insulta al Gobierno": "No todo vale para atacar al adversario".

El exlehendakari ha tachado de incorrecta jurídicamente la ley de Cs. Ha afirmado que "hay cosas que ya se recogen en la actual", "otras en las que están de acuerdo" y "otras en las que no": "Pero ustedes no quieren trabajar con nosotros. Quieren venir aquí y hacer su discurso".

López ha reiterado que el Gobierno trabaja para reformar la norma actual e impedir los 'ongi etorri', pero la oposición no le da credibilidad, al venir celebrándose estos homenajes durante años y sin que Moncloa moviera pieza.

"A los socialistas, los 'ongi etorri' nos repugnan. Porque suponen una humillación a la sociedad. Pero lo que conocimos ayer [el comunicado de los presos anunciado el final de los homenajes] es una buena noticia. ¿Se pueden alegrar ustedes alguna vez?", ha criticado López a la oposición.

A ojos de López, "todas las formaciones" abandonaron a las víctimas "durante demasiado tiempo": "Tras el asesinato, se marginaba a sus familias. Hoy no tienen que bajar la cabeza ni cambiar de acera".