El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, no se retracta de sus palabras sobre que en España "no hay plena normalidad democrática" y deja claro que su "lealtad" al Gobierno se fundamenta no en ser leal a Pedro Sánchez si no al programa de coalición que PSOE y Unidas Podemos firmaron. También ha asegurado que nadie del Ejecutivo le ha pedido que deje su puesto: "Sólo faltaría". 

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Iglesias ha explicado que mantiene una relación "cordial y correcta" con el presidente del Gobierno y que esta "no se basa en el buen rollo" si no "en un programa de Gobierno" al que la formación morada será leal 

"La lealtad es ser leales a lo que ha hecho posible este acuerdo", ha dicho en una entrevista en RAC1 en la que ha remarcado las muchas diferencias que mantiene con Sánchez. "Pensamos muy diferente muy diferente sobre la monarquía, la vivienda, las pensiones, la sanidad pública...", ha enumerado.

No se retracta

El líder de Podemos también se ha mostrado "muy orgulloso" de sus polémicas declaraciones del pasado lunes sobre la falta de democracia plena en España y que han creado mucho malestar entre los ministros del PSOE.

"Estoy muy orgulloso de que estemos demostrando que también dentro del Gobierno seguimos diciendo la verdad, aunque sean verdades que molestan a algunos. Es una obviedad que vivimos en una democracia mejorable y por eso existimos, a pesar del tamaño de nuestro enemigos", ha dicho, aunque en esta ocasión no lo ha relacionado con los "presos políticos" como hace unos días.

Preguntado sobre si miembros del Gobierno han pedido su cese por esta cuestión, Iglesias ha sido contundente. "No. Vamos, sólo faltaría", ha señalado.

Vicente Vallés, Ferreras...

Ante las críticas por la ausencia de democracia plena en España, Iglesias ha dejado claro que no va a rebajar su tono ni a retractarse. "Voy a seguir diciendo la verdad, a pesar de las amenazas y de que moleste a señores muy poderosos", ha apuntado, remarcando en un par de ocasiones que "he dicho la puñetera verdad".

Para reforzar sus palabras ha puesto como ejemplos la "huida" del Rey emérito a Emiratos Árabes, "un Consejo General del Poder Judicial caducado", "que un rapero vaya a la cárcel por cantar" o que "los corruptos se hayan ido de rositas". En sus explicaciones ni rastro de Oriol Junqueras o Carles Puigdemont a quienes calificó de "presos políticos" esta misma semana para hablar de falta de democracia en España.

Iglesias también ha señalado a los medios de comunicación y a periodistas, algunos con nombres y apellidos. "Si hay tertualianos, como Ana Rosa, Ferreras, Griso, Vicente Vallés... que se ofenden tanto es que a lo mejor estamos diciendo la verdad. Y la verdad les ofende mucho", ha opinado. En este punto ha destacado que "hay un desprestigio de los grandes poderes mediáticos" y que, en ocasiones, estos se convierten en "brazos del poder".

Además, y en relación al tema de la niñera y los casos judiciales que afectan a Podemos, Iglesias ha sido muy directo. "Creas un escándalo, sabes que ciertos líderes de opinión no van a hablar de otras cosa, Ana Rosa, Ferreras, Griso... y luego el caso es archivado pero oye, luego no aparece en las tertulias ni en las portadas. Esto es así", ha dicho para explicar, una vez más, que no hay plena normalidad democrática. 

Leonor

Sobre el rótulo de TVE sobre los estudios de la Princesa Leonor, Pablo Iglesias ha tachado de "inaceptable" que la administradora general de RTVE, Rosa María Mateo, haya "intervenido" para "echar" a los trabajadores responsables del polémico rótulo, lo que, a su juicio, denota un "abuso".

"Me parece inaceptable, después de las cosas que hemos visto en la televisión pública, que la administradora general intervenga para echar a dos trabajadores", ha denunciado.

Por ello, ha recordado que el grupo parlamentario de Unidas Podemos ha pedido la comparecencia de Mateo para que "dé explicaciones" porque, ha aseverado, "hay cosas que nos parecen un abuso y no nos parecen aceptables".

Iglesias también ha cuestionado que "se ofendan" con la "comparación" aquellos que aseguraron que el viaje del rey emérito, Juan Carlos I, a los Emiratos Árabes Unidos era "normal".