Margarita Robles, Nadia Calviño y José Luis Escrivá son los tres ministros del actual Gobierno mejor valorados por los españoles, mientras que Irene Montero y Pablo Iglesias son los más repudiados. Así se desprende de la encuesta realizada por Sociométrica para EL ESPAÑOL.

Noticias relacionadas

Lo primero reseñable del sondeo es que las calificaciones obtenidas por el Consejo de Ministros son, en líneas generales, muy pobres. De hecho, todos sus miembros son suspendidos por la ciudadanía a excepción de la ministra de Defensa, Margarita Robles, y la ministra de Economía, Nadia Calviño. 

De las dos aprobadas, Robles es la que obtiene una calificación más alta (6,75), con casi un punto de diferencia sobre Calviño (5,84). La ministra de Defensa sólo disgusta al 29,7% de los encuestados, frente a un 39,6% que desaprueba la labor de la ministra de Economía.

.20201018-valoracion03

Por otro lado, los miembros más radicales del actual Gobierno de España son los que obtienen una peor valoración entre los españoles. De los cuatro peor valorados, tres son ministros de Unidas Podemos: Alberto Garzón (2,66), Pablo Iglesias (2,56) e Irene Montero (2,19). A ellos se suma la ministra de Educación, Isabel Celáa (2,25), que es reprobada por el 75,7% de los españoles.

Mejor valorados

Los resultados se explican rápido a partir de la actuación de unos y otros a lo largo de la pandemia del coronavirus. El grado de utilidad que los españoles perciben de cada ministro es fundamental para su valoración, así como el decoro institucional y las formas. 

Por todo esto, Margarita Robles lleva tiempo siendo la favorita del Gobierno entre los españoles. A esta buena consideración ha ayudado la participación de los tres cuerpos del Ejército y de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en la "operación Balmis", que es como bautizó el Jemad su misión durante la vigencia del estado de alarma.

Pero también juegan a su favor sus intervenciones públicas, en las que siempre ha mostrado un perfil institucional y moderado, huyendo de las polémicas políticas, y marcando distancia con las formas populistas de sus socios de Unidas Podemos.

.

El aprobado a Nadia Calviño puede explicarse a partir del acceso de España al fondo de reconstrucción que la UE ha destinado a los países para hacer frente a la crisis económica derivada del coronavirus. La ministra de Economía aprueba en el ejercicio de sus funciones para el 56,4% de los españoles, frente a un 39,6% que la suspenden.

Por motivos similares, es razonable pensar que la aplicación de los ERTE ha aumentado la popularidad de Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, que ha pasado de una calificación de 3,7 en abril a un 4,04 en este mes de octubre.

José Luis Escrivá es el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Su nota se mantiene prácticamente inamovible desde el mes de abril, donde obtuvo 4,5 (un 0,05 menos que ahora). Pese a rozar el aprobado, son más los españoles que le desaprueban (45,3%) a quienes le aprueban (36,3%).

Luis Planas (4,4), Teresa Ribera (3,92), Carolina Darias (3,82) y José Manuel Rodríguez Uribes (3,58) son los menos conocidos por la ciudadanía española -según datos del CIS-. Esto explicaría su alta popularidad: no se les castiga en exceso porque los españoles no les reconocen o no saben en qué consiste exactamente su actividad.

Illa, castigado por Madrid

El caso del ministro de Sanidad, Salvador Illa, resulta paradigmático de la gestión del Gobierno de España con la situación epidemiológica de la Comunidad de Madrid, a la que ha impuesto el estado de alarma.

.

A Illa le ha pasado factura ser la cabeza visible del Gobierno en su pugna política con Isabel Díaz Ayuso. Por ello, en apenas medio año, su popularidad ha caído considerablemente: de 3,7 a 3,29. Además, sus detractores (68,4%) duplican a sus defensores (34,2%).

Esto, junto a la encuesta que publica hoy EL ESPAÑOL y que augura la ventaja de Ayuso como primera fuerza, demuestra que los españoles no compran que la ofensiva de la izquierda contra la Comunidad de Madrid estuviese fundada en argumentos exclusivamente sanitarios, como ha defendido siempre el ministro socialista.

En cuanto al resto de ministros socialistas, aquí aparecen ordenados por calificaciones: Pedro Duque (3,76), Reyes Maroto (3,74), Arancha González Laya (3,73), María Jesús Montero (3,15), José Luis Ábalos (2,95), Carmen Calvo (2,74), Fernando Grande-Marlaska (2,74), Juan Carlos Campo (2,73) e Isabel Celáa (2,25).

Garzón, Iglesias y Montero

Los ministros de Unidas Podemos Alberto Garzón (2,66), Pablo Iglesias (2,56) e Irene Montero (2,19) son los peores valorados por los españoles, que castigan de este modo su radicalidad y escasa contribución a la crisis del coronavirus.

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha sido noticia durante la segunda ola de la pandemia por sus exabruptos, impropios de un miembro del Gobierno. Aún están recientes sus ataques a la Monarquía y a Felipe VI, al que acusó de "maniobrar contra el Gobierno democráticamente elegido", en referencia a la llamada de cortesía del Rey al presidente del Supremo para agradecerle que le hubiera recordado durante la entrega de despachos a los nuevos jueces en Barcelona.

De su labor como ministro, lo más reseñable es su cruzada contra la publicidad en las casas de apuestas. A ésta, se ha unido recientemente su voluntad de subir impuestos a los refrescos.

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, lleva tiempo acusando una baja popularidad. En el último barómetro publicado por EL ESPAÑOL, los ciudadanos valoraban con un 3,3 su desempeño en el Gobierno. Ahora, baja casi ocho décimas (2,56).

Y es que Iglesias acaba de ser imputado por los presuntos delitos delitos de descubrimiento y revelación de secretos con agravante de género, daños informáticos, denuncia falsa o simulación de delito en relación con las diligencias en las que se investiga la filtración a la prensa de mensajes comprometedores para el líder de Podemos guardados en la memoria del móvil de su antigua asesora Dina Bousselham.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ya era en su día la peor valorada (2,5), aunque su popularidad sigue bajando entre los españoles a un ritmo trepidante (2,19). Su última aparición pública fue para anunciar su intención de derogar la reforma de la ley de interrupción del embarazo de 2015 para permitir que las menores de entre 16 y 18 años puedan abortar sin consentimiento -ni conocimiento- paterno. Una ley que ya ha sido criticada por psicólogos a este medio.

Ficha técnica

Se han completado 2.103 encuestas en toda España, de las cuales 1.310 en la Comunidad de Madrid, a través del panel online propio de SocioMétrica (n=6.900), gestionado a través de la plataforma Gandia Integra (c), entre el 15 y el 17 de octubre. La submuestra resultante se pondera para el censo total nacional por sexo, edad, tamaño municipal, hábitat rural/urbano, y situación laboral, y reponderando por recuerdo de voto en las elecciones del 10-N. Al tratarse de muestreo no probabilístico no hay error muestral, sino convergencia por interacción para el total nacional, que es del 97% según algoritmo implementado en Barbwin de Tesi (c). Sociométrica es socio de Insights + Analytics España, rama empresas, asociación de Data Science que integra a Aneimo y Aedemo.