El expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, considera que la sentencia del Tribunal Supremo sobre el caso Gürtel supone una "reparación moral" ante una moción de censura que a su juicio se construyó "sobre la base de una enorme manipulación de una sentencia que no es firme y además tiene un voto particular."

El expresidente del Gobierno ha emitido este jueves un comunicado en el que valora la sentencia del Tribunal Supremo, que ayer ratificó que el PP se lucró de la corrupción de la Gürtel, pero advirtió de las "excesivas" alusiones de la Audiencia Nacional a la "caja B" del partido, ya que la formación no fue juzgada por estos hechos.

Rajoy recuerda en su texto el discurso que pronunció el 31 de mayo de 2018, cuando se debatió la moción de censura presentada por Pedro Sánchez que acabó con su Gobierno.

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Entonces afirmó que la sentencia de Gürtel no condenaba "al Gobierno de España ni a su presidente ni a ninguno de sus miembros, no condena a ningún militante del Partido Popular" y que tampoco recogía "ninguna condena penal contra el Partido Popular".

"Toda la justificación de la moción de censura está construida sobre la base de una enorme manipulación de una sentencia que no es firme y además tiene un voto particular", dijo entonces y recuerda este jueves.

El expresidente del Gobierno agradece el apoyo de los españoles y de los militantes del PP y confía en que "esta reparación moral les anime a seguir trabajando sin desfallecer por el bienestar, las libertades y la concordia entre españoles", valores que percibe "más necesarios que nunca".

Y destaca lo dicho por la Justicia: que "no puede afirmarse la autoría del Partido Popular como autor de delitos de corrupción y prevaricación irregular al no solicitarse su condena en tal sentido", pues fue juzgado a título lucrativo lo que "presupone que el beneficiario no solo no participó en el delito sino que desconoció su comisión".

También que "la condena como partícipe a título lucrativo no solo es compatible con la buena fe y por supuesto con la inocencia, sino que presupone esta última". 

No se menciona a Rajoy

Once años después de destaparse la trama, la Sala de lo Penal ha dado carpetazo a la Época I de la Gürtel (1999-2005) al confirmar, con pequeñas variaciones, las penas de los 29 acusados y el grueso de la sentencia que hace dos años desencadenó la moción de censura para derribar al Gobierno de Mariano Rajoy, a quien no se menciona en las 1.844 páginas de la resolución, dictada por unanimidad.

Los magistrados dan por acreditado que el PP se benefició de los negocios de la trama Gürtel y hacen referencia, como ya hizo la Audiencia, a un "auténtico y eficaz sistema de corrupción" creado entre Francisco Correa y cargos del Partido Popular mediante manipulación de la contratación pública en comunidades y ayuntamientos gobernados por ese partido.

En concreto, el PP se lucró de los actos electorales que sufragaron las empresas de Correa en las localidades madrileñas de Majadahonda y Pozuelo, de manera que, como responsable a título lucrativo, la sentencia obliga al partido a devolver los 245.492 euros de modo directo y solidario con otros siete condenados.

Caja B

La participación a título lucrativo presupone que el PP no participó en el delito y desconoció su comisión, pero recuerda el Supremo que si el partido hubiese reintegrado el dinero antes del juicio, su presencia hubiese sido innecesaria.

Ahora bien, el tribunal sí atiende parcialmente el recurso del PP respecto a las alusiones a la caja B que la Audiencia hizo en su sentencia -con el voto particular de un magistrado-, aunque admite que dicha admisión "carece de efectos prácticos" y es intrascendente en el fallo.

La Audiencia consideró probado que el partido tenía desde al menos 1989 una estructura "financiera y contable paralela a la oficial" que se nutrió de aportaciones de la trama corrupta.

Afirmaciones que el tribunal cuestiona porque ese asunto no se juzgaba -de hecho sigue investigándose aparte- y no se puede afirmar una responsabilidad penal sin acusación o defensa, lo que incurre en una "evidente contradicción", ya que "considerar que el PP era conocedor y responsable penal, aunque sea a efectos teóricos, supone entender que no era ajeno a los hechos penales".

Eso sí, precisa que una cosa es afirmar categóricamente que el PP delinquiera cuando aquí no ha sido enjuiciado por ello, y otra mencionar el resultado de medios de prueba relacionados con el partido -como esa caja B- para configurar el contexto de los hechos, algo que la sentencia del Supremo sí avala, en concreto cuando detalla algunas maniobras del extesorero del PP Luis Bárcenas, como la compra de acciones de Libertad Digital con esos fondos.

Los magistrados sí respaldan sin matices la parte del relato donde la Audiencia habla del sistema de corrupción que crearon las empresas del Grupo Correa con cargos el PP y que hizo que éstas gozaran de un "arbitrario trato de favor" en las contrataciones.

Así, la trama cometió sobornos, emitió facturas falsas y creó un entramado para conseguir contratos públicos y ocultar el origen ilícito y el destino de los fondos, un sistema liderado por Correa y en el que Bárcenas, condenado a 22 años, tuvo un papel primordial.