Ni en el programa electoral de Unidas Podemos ni en el de sus socios de En Comú Podem aparecía una sola referencia a la llamada "ley del Rey", que nunca ha existido. Pero la formación de Pablo Iglesias aprovechará la rendija abierta que dejó el acuerdo de coalición con el PSOE para ahondar en un enfrentamiento cada vez más frontal a la Monarquía. 

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El grupo parlamentario morado está preparando una proposición de ley orgánica que pretende regular todos los aspectos relacionados con la Jefatura del Estado, incluso detallar un método legal para inhabilitar a Felipe VI.

Además, el texto pretende controlar la economía de la Casa Real, los gastos, ingresos y transferencias procedentes de los Ministerios; delimitar la protección legal del Monarca, con el objeto de que la inviolabilidad "no encubra posibles delitos"; controlar las actividades que se le prohibirían llevar a cabo; e incluso, eventualmente, incluir la convocatoria previa de un referéndum para cambiar el modelo de Estado.

Sin desarrollar

Hasta el momento, la Casa Real sólo se rige por los artículos del Capítulo II de la Constitución, levemente desarrollados en algunos reales decretos. Pero éstos, como el 434/1988, de 6 de mayo, se limitaban a describir la estructura de la Casa de SM el Rey, las funciones de la Jefatura, de la Secretaría general, del Cuarto militar y de la Guardia real.

Una ley orgánica, la 3/2014, de 18 de junio, reguló la abdicación de Juan Carlos I en 2014, pero no hay más texto legales, aparte de la autorregulación a la que se somete Zarzuela. Publicado el 4 de diciembre de ese año, en la web recién estrenada con los cambios del nuevo Rey Felipe VI, el Código de Conducta del Personal de la Casa de SM el Rey es un desarrollo voluntario de lo reflejado en esos decretos.

Sin embargo, lo que no está delimitado por ley es, por ejemplo, el régimen de incompatibilidades del personal adscrito de la Familia Real, ni los regalos que puede aceptar el Monarca. Tampoco se ha establecido dónde está la frontera entre las actividades privadas y públicas del Jefe del Estado, su consorte y herederos o herederas. Tanto en lo tocante a lo profesional como a lo privado.

¿Referéndum?

Pero lo que busca Podemos es mucho más cercano a convertir al Monarca en una especie de presidente de república por herencia. Así, el texto que preparan sus servicios jurídicos pretende que Don Felipe tenga que rendir cuentas anualmente ante el Congreso "como hace el Defensor del pueblo o el Fiscal general" y regular los supuestos de inhabilitación del Jefe de Estado.

Las fuentes oficiales de la formación morada a las que ha podido contactar este periódico no han querido dar más detalles. Pero EL ESPAÑOL ha podido saber que se está trabajando para que la norma legal que los de Iglesias impulsarán en el Congreso a la vuelta del verano también contemple la posibilidad de convocar un referéndum para consultar la ciudadanía sobre la posibilidad de un cambio de régimen, para que el modelo de Estado pasase a ser el de una república

Fuentes de Moncloa confirman "la evidente discrepancia" en relación a este asunto entre las dos formaciones que forman el Ejecutivo, y recuerdan que los asuntos en los que PSOE y Unidas Podemos mantenían posiciones antagónicas se dejaron fuera del acuerdo.

Así, el último de los 20 puntos del Protocolo de funcionamiento, coordinación y seguimiento del pacto prevé la gestión de "las discrepancias" para los que "los instrumentos previstos no fueran suficientes". Éstas deberían ser sólo "casos excepcionales", pero desde la salida del confinamiento proliferan las posiciones contrarias entre las formaciones de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Una de ellas -la más evidente, pero la que más horada la estabilidad de las instituciones- es el activismo callejero, telemático y político del vicepresidente y sus ministros a favor del fin del actual modelo de Estado, para lo que Unidas Podemos recurre a cualquier herramienta.

Un Consejo tenso

Sánchez, tal como informó este periódico, dedicó buena parte del último Consejo de Ministros a un discurso ante su gabinete en el que fijó la posición del Ejecutivo "con el pacto constitucional y, por tanto, con la Monarquía parlamentaria". Iglesias le respondió achacándole "deslealtad" en la gestión de la salida de Juan Carlos.

Ahora, tras las caceroladas y las campañas en redes, el grupo parlamentario de Unidas Podemos presentará en los próximos meses una proposición de ley orgánica para controlar las actividades del Rey, regular la inviolabilidad de su figura y prohibir "de forma expresa" que los miembros de la Casa Real puedan realizar tareas de intermediación para terceras personas o empresas ni puedan abrir cuentas en el extranjero.

Éstos son algunos de los puntos que prevé desarrollar el texto legal. Paradójicamente, el partido nacional más republicano del arco parlamentario sería, así, el que pusiera sobre la mesa una iniciativa largamente postergada en España.