La senadora del PP María Salon ha acusado este martes al vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, de violencia de género y de ser un "recalcitrante machista" por haber guardado durante un tiempo la tarjeta que le hicieron llegar del móvil que le habían robado a su excolaboradora Dina Bousselham, antes de devolvérsela. Por esta actitud, y por sus "mentiras", la senadora popular ha pedido su dimisión.

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Así lo ha reclamado durante su pregunta al vicepresidente en la sesión de control al Gobierno en el Senado, en la que Iglesias ha respondido afirmando que el caso Villarejo, en el que se integra la pieza Dina, en realidad investiga "delitos graves que tienen que ver básicamente con la construcción de una trama parapolicial" con la que el Gobierno del PP trató de "espiar" a partidos de la oposición, incluido a Podemos, y "tapar" su corrupción.

"Ni a mí, ni a la señora Dina ni a Podemos se nos acusa de ningún delito. Me ha acusado usted aquí de varios delitos. Lo razonable es que vaya usted a un tribunal a ver si esta vez consiguen encontrar algo. A pocas formaciones se las ha investigado tanto para encontrar algo turbio como a nosotros", ha retado Iglesias a la senadora del PP, antes de añadir que si se hubiese investigado igual al PP, "quizás" muchos de los senadores que presenciaban el Pleno "estarían en la cárcel".

"¿Se imagina usted qué hubiera ocurrido si en España a ustedes se les hubiera investigado con la misma intensidad que a nosotros? Que muchos de los que están ahí estarían en la cárcel", ha asegurado Iglesias en el Pleno del Senado después de que la popular María Salom le haya pedido "aplicarse su medicina" y dimitir por haber mentido sobre el paradero de la tarjeta del móvil de Bousselham.

Caso Villarejo

Tanto María Salom como el portavoz del grupo popular en el Senado, Javier Maroto, han arremetido este martes contra Iglesias, que ha perdido su condición de investigado en el caso Villarejo después de descubrirse que tras recibir la tarjeta de Bousselham, Iglesias no le dijo nada pese a saber que contenía información personal e íntima de su titular.

Iglesias aseguró en una entrevista que no le dio la tarjeta a su colaboradora para evitar causarle más daño, una versión que según la senadora Salom "nadie en su sano juicio aceptaría", por lo que cree que con ese gesto el líder de Podemos "se estaba protegiendo a sí mismo" y que por ello debería dimitir.

En su intervención, el vicepresidente segundo del Gobierno ha recordado que ni a él ni a la que fuera su asesora en el Parlamento Europeo ni tampoco a Podemos se les acusa de ningún delito en los tribunales, pese a que, según ha dicho, "a pocas formaciones en España se les ha investigado tanto para encontrar algo turbio".

Iglesias ha asegurado que tras el robo del móvil de Bousselham solo se encontraron dos cosas contra Podemos: un vídeo del ahora portavoz parlamentario, Pablo Echenique, "cantando una jota", y unos comentarios suyos "soeces y desagradables" por los que pidió perdón.

Y por ello ha dicho Iglesias que aunque el PP "mueva Roma con Santiago" para evitarlo, está convencido de que habrá justicia en el caso del excomisario Villarejo, investigado por formar parte de una mafia policial que actuaba al margen de la ley en supuesta connivencia con el Gobierno del PP para evitar que Podemos llegase al Gobierno.

Acto seguido, ha respondido Iglesias a una pregunta sobre el mismo asunto del portavoz del PP en el Senado, quien ha empleado un tono menos punzante y ha evitado pedir su dimisión, aunque sí ha afeado sus "intentos de tapar" el caso con insultos y señalamientos a los periodistas, "incompatibles con la democracia".

"Mordazas"

Maroto ha acusado al vicepresidente de disfrutar hablando de Villarejo cada vez que puede y de moverse en el "hábitat de las cloacas como pez en el agua", y ha considerado que, si pudiera, "en lugar de mascarillas", Iglesias pondría a los periodistas "mordazas".

El líder de Podemos le ha replicado que pocas personas en este país han sido víctimas de insultos como él y ha añadido que "los insultos forman parte de esta realidad" y hay instrumentos jurídicos para limitarlos si "se han pasado de madre", pero los ha enmarcado en cualquier caso en la libertad de expresión.

Y como ya hizo la pasada semana, Iglesias ha considerado que nadie como el PP "ha atacado de manera tan vil la libertad de prensa", con lo que ha instado al portavoz a ser "un poco más prudentes y tener una pizquita de decencia".

El PP ha registrado para el pleno de hoy cuatro preguntas relacionadas de un modo u otro con Iglesias, una ofensiva por lo que ellos denominan el 'caso Dina' que protagoniza la última sesión de control al Gobierno en este periodo de sesiones.