Las acciones vandálicas perpetradas durante la oleada de protestas del movimiento Black Lives Matter contra estatuas de exploradores y escritores españoles han interpelado a Unidas Podemos. La formación morada es el principal partido de ámbito nacional que tras su llegada en las instituciones abanderó la propuesta de retirar las estatuas que reflejaran el “pasado colonial” español.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, decidió borrar de la vía pública la estatua a Antonio López, que fue un importante comerciante del siglo XIX y el primer Marqués de Comillas. Desde el equipo de gobierno municipal consideraron que un homenaje público a su figura no “encajaba” con la Barcelona actual y le acusaban de lucrarse con el tráfico de esclavos.

Con la vista puesta en los acontecimientos de Estados Unidos, el ala catalana de Podemos ha asegurado que en España también hay un problema de “racismo” y su portavoz en el Parlamento catalán, Jessica Albiach, defendía desmontar la estatua del genovés para que la ciudad no mantuviera su “reconocimiento hacia una figura que hizo posible la colonización de unos territorios con el genocidio”.

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El revuelo que generaron sus palabras le obligó a rectificar y abogar por la instalación de una placa que “contextualizara” el monumento. Sus declaraciones, sin embargo, fueron el pistoletazo de salida de una manifestación al día siguiente de unas 250 personas -que no fue comunicada a la policía- para pedir su retirada, aunque la estatua no sufrió ningún ataque por parte de los congregados.

Las posiciones de Podemos en esta tema, o de Teresa Rodríguez (ahora líder de Adelante Andalucía, coalición regional de Podemos e IU) contrasta con el silencio del Ejecutivo. Si Rodríguez apostó por retirar las estatuas de Colón, el Gobierno no ha querido pronunciarse al respecto. Solo el ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, condenó el derribo de estas estatuas: "Lamento y condeno este revisionismo pueril, simplificador y dogmático. Pena. Mucha pena", dijo en Twitter.  

La última en sumarse a este debate ha sido Sonia Vivas, concejal de Feminismo y LGTBI en el Ayuntamiento de Palma. En el punto de mira está ahora la estatua de Fray Junípero Serra, un fraile franciscano mallorquín que se trasladó a América, donde fundó nueve misiones españolas en la Alta California y fue canonizado por el Papa Francisco en 2015. El pasado fin de semana su estatua en la capital mallorquina fue atacada y se podía leer “racista” con pintura roja.

La concejal morada explica a EL ESPAÑOL que se muestra partidaria de “llegar a un acuerdo sobre qué figuras deben permanecer o no”, aunque desaprueba el ataque contra la escultura.

Choque con Ciudadanos

Según la edil, “hay instituciones americanas que han retirado su nombre” de aulas o espacios y aboga por abrir este debate en España: “Tenemos que revisar estructuras de la ciudad cuando hay comunidades que sufren al verla”.

Vivas protagonizó un choque con Ciudadanos tras el ataque a la escultura. “Lamento que el odio de vuestros socios de la extrema derecha y el daño que generan en la sociedad no os cause tanto malestar como la posibilidad de revisar la historia para narrarla como fue. Demostráis cada día que os importan más las estatuas que las personas”.


La concejal de Unidas Podemos sostiene que hay “un pacto colonial” en las relaciones de España con América Latina y pide escuchar a los “movimientos sociales” y colectivos que estén en contra de la presencia de estas figuras con el fin de “alcanzar un consenso”.

"Clase dominante"

“Hay otras figuras que han protagonizado gestas a favor de los pobres y la clase dominante no ha querido reflejar”, afirma cuando se le pregunta por la importancia que tiene la reivindicación de Fray Junípero Serra en su región natal.

Según la concejal, su homenaje “fue decidido por las élites” y habría que “revisarlo”. Añade, no obstante, que más importante que “retirarlas” es llevar a cabo una “pedagogía” de explicar la historia tal y como fue: “No se descubrió América, ya existía. Esta historia ha sido escrita desde un punto de vista político”.

Desde Podemos Baleares sostienen que Vivas ha expresado su “opinión personal” sobre la estatua del también conocido como apóstol de California y no entran a valorar el caso en concreto. Pero insisten en que la “construcción de la sociedad” se sustenta “sobre el sufrimiento de mucha gente, tanto aquí como el otro lado del Atlántico”.

Abogan por conocer la historia desde “el prisma y contexto de la época, para entender el por qué de aquellos hechos”, pero matizan que para combatir el racismo se requiere de algo más que el debate sobre las estatuas: “Estos días hemos visto diferentes actos de protesta contra estatuas de descendencia hispánica, pero desde luego en la lucha contra el racismo del siglo XXI, de nada servirá derribar o eliminar unos monumentos de personalidades de hace 300 años”.

Excesos

El objetivo de Podemos de erradicar o contextualizar el pasado imperial español convive con otras batallas como la de la restitución de la Memoria Histórica, que en la actualidad también abanderan.

La Ley de Memoria Histórica que se aprobó con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha provocado que, en algunos casos, las autoridades, en su afán de restituir la dignidad de las víctimas, confundan algunas figuras históricas con personas afines al régimen franquista o identifiquen erróneamente la divisa del franco -anterior al euro- con el dictador Francisco Franco.

El senador por Castellón de Compromís, Carles Mulet, pidió al alcalde de Alicante, Luis Barcala, del PP, que retirase la Calle del Franco de la nomenclatura de las vías del municipio. El primer edil rechazó la propuesta ya que el nombre hace referencia a la moneda que se usaba en Francia antes de la llegada de la moneda común. 

Situación parecida sucedió con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, cuando tildó al Almirante Cervera de “facha”. Pascual Cervera y Topete fue un almirante español reconocido por dirigir a la Armada española durante la guerra de independencia de Cuba, en 1898.

La alcaldesa de Barcelona decidió retirar su nombre y sustituirlo por el del humorista Pepe Rubianes, fallecido en 2009. Durante el acto de inauguración, Colau destacó que al actor le habría gustado que "su amado público se haya reunido para quitarle el nombre de esta calle a un facha".

El Ayuntamiento de Cáceres confundió los héroes de Filipinas con franquistas. En un pleno del consistorio, uno de los puntos a tratar era el cambio “de la Travesía Héroes de Baler por Calle de la Cruz Roja”. La intención del consistorio era reemplazar los nombres de las calles con referencia a la época franquista.