La Consejería de Educación valenciana ha anunciado recortes severos en la Escuela Oficial de Idiomas que supondrán el cierre de alrededor de 200 grupos en diferentes sedes y la pérdida del puesto de trabajo para medio centenar de profesores. Los estudiantes más damnificados serán los que optan por el inglés.

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La decisión del conseller, el nacionalista Vicent Marzà (Compromís), ha indignado al profesorado, alumnado y sindicatos. "En un principio, prometió que no iba a hacer recortes, pero su palabra no vale nada", cuentan fuentes profesorales a EL ESPAÑOL.

Estas mismas fuentes aseguran que su "mimo del valenciano" en la escuela pública no se corresponde con su trato al resto de idiomas que se enseñan en la Escuela Oficial de Idiomas.

Todos los profesores afectados, con apoyo del alumnado, se han unido, para remitir una carta dirigida a Marzà: "Tras recibir la triste noticia de que en todas las Escuelas Oficiales de Idiomas de la Comunidad Valenciana habrá una reducción de grupos notable (...); el sentimiento general del profesorado y del alumnado es de enorme decepción y preocupación".

La carta, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, también señala que se debe tener en cuenta que "para el próximo curso sería necesaria la contratación de un número mayor de docentes respecto a este año, para poder garantizar el cumplimiento de las medidas sanitarias que impidan el rebrote de la pandemia".

Y concluye recordando que la educación y la cultura son "derechos de todos los ciudadanos": "No quieran destruir una institución que ha sobrevivido a tantos cambios políticos y a tantas situaciones tan difíciles o incluso más que la que estamos atravesando ahora".

¿Quién es Marzà?

El consejero de Educación fue el impulsor de un polémico -y anulado por los tribunales- decreto de plurilingüismo que premiaba la inmersión en valenciano. En realidad, en catalán, pues Marzà, del sector nacionalista radical, defensor del procés en Cataluña, aboga por borrar las diferencias entre ambas lenguas.

La artimaña para forzar a los alumnos a elegir la línea de valenciano a la de castellano consistía en que sólo permitía a los primeros obtener títulos oficiales de inglés, lo que dejaba en franca desventaja a quienes optaban por el castellano como lengua base.

La normativa fue derogada por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana por considerar que vulneraba el derecho a la igualdad, al discriminar la enseñanza en castellano.

El TSJCV alertó de que no se podían aplicar medidas "excluyentes o desproporcionadas" que implicaran desequilibrio entre las lenguas oficiales y de que el derecho de elección de los padres no podía ser usurpado por la administración o los consejos escolares.

Marzà siempre ha contado con el apoyo del sector más nacionalista de Compromís. Activista social desde la adolescencia, es también miembro de la Escola Valenciana y del sindicato STEPV, entidades muy vinculadas al nacionalismo catalán.

Municipios afectados

Los recortes que plantea Marzà, que para mayor escarnio es profesor de inglés, suponen el cierre de alrededor de 200 grupos en diferentes sedes de la Escuela Oficial de Idiomas (EOI). Las más afectadas son las de Ontinyent, Utiel o Xàtiva. Además, se ha reducido drásticamente la oferta para el alumnado. 

El municipio de Utiel sufriría una reducción de 12 grupos de inglés. Teniendo una ratio media de 20 alumnos, se verían afectados unos 240 estudiantes. Aunque en el municipio, de apenas 12.000 habitantes, se ha anunciado una reducción de grupos en inglés, sí les concedieron dos grupos de valenciano.

Ontinyent sería uno de los municipios más afectados. La Consejería ha planteado unos recortes del número de grupos del 33% (de 28 a 19) para el próximo curso. En concreto, se perderán 9 grupos: 3 de inglés, 2 de francés, 2 de alemán y 2 de valenciano.

El Gobierno de Ontinyent ha asegurado que estos recortes son "un ataque sin precedentes al aprendizaje oficial y público de lenguas" y "una manera de castigar en las ciudades más alejadas de Valencia".

El concejal de Educación de Ontinyent, Óscar Borrell, ha calificado de "inadmisibles" los recortes y ha reclamado que "se haga un refuerzo de una oferta formativa muy necesaria, creando sedes propias en capitales de comarcas". 

Xàtiva pasaría de tener 88 grupos a 68. Una reducción "apabullante en términos globales" y que deja "cogida con pinzas la oferta en nuestra escuela", según la EOI del municipio.

Quejas sindicales

La Central Sindical Independiente y de Funciones (CSIF) también ha pedido explicaciones al conseller y ha alertado de que estas medidas "limitan la formación del alumnado valenciano y provocan una alarmante pérdida de empleo en el ámbito educativo".

El sindicato ha exigido a la Consejería de Educación que anule estos recortes y elimine también los implantados por anteriores gobiernos. En este sentido, CSIF ha recordado que la Consejería aún no ha suprimido el incremento de horas lectivas del profesorado y pide que se vuelvan a las 18 horas lectivas en Secundaria.

"No es momento de recortes en lo público. Sabemos qué consecuencias tiene por otras crisis y ahora resulta necesario aplicar políticas expansivas que prioricen la inversión en futuro, en formación y conocimiento", afirman desde CSIF.