Este martes el cordón sanitario de PSOE y Unidas Podemos a Vox en la Mesa del Congreso no funcionó. Los de Abascal lograron una vicepresidencia cuarta y dejaron fuera a Ciudadanos dando una mayoría contundente a la izquierda en este órgano. Ante las negociaciones para excluir a la formación de extrema derecha de la Mesa, su presidenta, Meritxell Batet, considera que "en democracia no es sano" poner cordones sanitarios aunque reconoce que hay partidos, en clara referencia a Vox, con los que hay que tener "una relación distinta".

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En declaraciones a la Ser, Batet explica que esta relación debe ser diferente respecto a la de otros partidos porque "cuestionan valores superiores del ordenamiento jurídico" como la libertad, la justicia o la igualdad. Aunque reconoce que son el tercer grupo de la cámara con una representación de 52 diputados y que "es mejor no partir con a prioriosmos y ver cómo evoluciona la legislatura" recuerda que la formación de ultraderecha "ha planteado dificultades" en la lectura de declaraciones institucionales contra la violencia de género y a favor del Día de la Niña. A pesar de esto, ha dejado claro que "voy a intentar que haya el mejor de los ambientes posible" tanto en la Mesa como en el hemiciclo. "Ese es mi principal obligación y objetivo. Hay que preservar las instituciones porque son muy valiosas", ha dicho. 

Acerca de las fórmulas de acatamiento de algunos diputados y senadores que PP llevará al Tribunal Constitucional, Batet cree que "fueron reiteradas" y "no hubo ninguna novedosa". "Todas han pasado han pasado filtros previos", en referencia al Alto Tribunal. "La doctrina del Constitucional dice que hay que prevalecer el derecho de participación y ese artículo no se puede interpretar de manera restrictiva", explica la presidenta del Congreso, que ha insistido en que "los métodos que se usaron fueron modales y causales". "No condicionaron el acatamiento. No dijeron 'yo acato si...'", apuntilla. 

Ve "complicado" una investidura antes de Navidad

Sobre la investidura, Batet ha abogado porque sea "cuanto antes", aunque ha admitido que ve "complicado, pero no imposible" que se pueda producir antes de Navidad. Ha considerado que "sería ajustado" convocar un pleno de investidura para antes del 25 de diciembre, aunque lo ve "posible". "Antes de Navidad sería lo ideal. Voy analizando los tiempos y es verdad que es complicado. No es imposible pero tendrían que cuadrar muchas cosas que ahora no se si están en condiciones de cuadrar", ha señalado.

Si no, Batet apunta que la investidura tendrá que producirse después del periodo navideño, pero "con rapidez", ya que entiende que el Gobierno lleva mucho tiempo en funciones y la ciudadanía necesita un Ejecutivo que afronte retos acuciantes.

Además, la presidenta del Congreso se ha manifestado favorable a que el candidato a la Presidencia acuda a la investidura con los apoyos cerrados. "Creo que sería bueno que el candidato vaya con los votos asegurados, con la seguridad de que va a prosperar la investidura", ha apuntado.