El Partido Popular ha registrado una pregunta en el Congreso inquiriendo al presidente en funciones, Pedro Sánchez, a que explique si no es de "prevaricación o malversación" su idea de crear la "Oficina de Cumplimiento del Acuerdo dependiente del Ministerio de Hacienda", tal y como ofreció a Podemos durante la presentación, este martes, de sus 370 medidas para un acuerdo programático. Según aseguró el dirigente socialista, esa oficina sería uno de los tres pilares de un "riguroso sistema de garantías" para evaluar y controlar el cumplimiento del acuerdo.

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La pregunta fue registrada este miércoles en el Congreso por la portavoz, Cayetana Álvarez de Toledo, y el adjunto para asuntos económicos, Mario Garcés. En el PP consideran que crear una oficina con estos fines dentro del Ministerio de Hacienda supondría "un escándalo" por la intromisión de lo privado (el acuerdo) en lo público (el Ministerio). 

El Grupo Parlamentario Popular critica la utilización de fondos públicos para controlar el cumplimiento de un posible acuerdo privado entre dos formaciones políticas, PSOE y Unidas Podemos, y poder superar así la desconfianza que mantienen entre ellas.

En la misma linea de esta promesa, Pedro Sánchez también anunció durante el acto del martes que añadiría dos "comisiones de seguimiento y actualización", en el Congreso y en el Senado, "que deberán rubricar ambos grupos parlamentarios". Además, se comprometió a crear un "mecanismo reforzado de garantía en el que participe la sociedad civil".

El PP pregunta al Ejecutivo acerca de si ha valorado las implicaciones económicas, legales y penales del compromiso que asumió el pasado 3 de septiembre de crear “una oficina de cumplimiento del Acuerdo dependiente de Ministerio de Hacienda” durante la presentación de su Propuesta Abierta para un Programa Común Progresista.

Cuestión de confianza

El pasado 25 de julio, Pedro Sánchez fracasó en su intento de ser investido presidente tras unas negociaciones aceleradas con Podemos a las que sólo dio inicio tras quedarse -supuestamente- sin "escollos" tras la retirada de Pablo Iglesias. Desde entonces, los dos partidos han coincidido en señalar que ese día, con el bronco debate en el hemiciclo, se terminó de perder la "confianza mutua" entre ambos.

De cara a un posible nuevo acuerdo de Gobierno antes de que se disuelvan las Cortes el 23 de septiembre, el dirigente socialista ha defendido que "si el problema es la desconfianza, las garantías, construyamos confianzas".

Aunque Sánchez observa "diferencias profundas" sobre las estructuras del Gobierno, dice no verlas en las medidas programáticas. Por eso, el líder del PSOE aseguró el martes que puede que su partido y Unidas Podemos no puedan "gobernar juntos", pero que ése no es un motivo para convertirse en "adversarios" y darse "la espalda". 

"No lo podemos pagar todos"

Pero fuentes de la dirección del PP consideran que "no es de recibo" que esas garantías que los socialistas le quieren ofrecer a los morados "las paguemos todos con nuestros impuestos". Según los de Pablo Casado, a ellos ni se les "pasaría por la cabeza que un Ministerio pusiese funcionarios para visar un posible acuerdo de Gobierno con Ciudadanos".

La gruesa acusación, "prevaricación o malversación", resulta -según las citadas fuentes- de la lectura del artículo 404 del Código Penal. Éste dispone que se considera prevaricador “a la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo". Y aunque, evidentemente, el delito no está consumado -de hecho, la primera reunión para un posible acuerdo PSOE-Podemos es en la tarde de este jueves-, cabe recordar que la prevaricación se castiga "con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a 15 años”, según la ley.

Además, según el PP, no es la primera vez que el Presidente en funciones confunde el ámbito público y el privado. Ya en octubre del año pasado presentó un Acuerdo Presupuestario firmado entre el Gobierno de España y Unidas Podemos, en un sorprendente confusión de las instituciones con el partido.

El martes, el presidente en funciones presentaba este tipo de "garantías" para negarse a las que exige Podemos: tener ministros en el Consejo. Porque, insistió Sánchez, "lo que entonces [el 25 de julio] se comprobó inviable, sigue hoy siendo inviable". Y en esa línea descartó lo que llegó a llamar un "desgobierno basado en la desunión y con compartimientos estancos". Ante estas propuestas, Pablo Iglesias respondió en TVE diciendo que "el PSOE no puede pretender que se nos humille más".