Cuarenta y ocho horas después de que los pactos del PP con Ciudadanos y Vox arrebataran importantes alcaldías a PSOE y Podemos, los liberales insisten en que los contratos que ellos han rubricado sólo les vinculan a Génova. Si Casado da entrada a los de Abascal en algunos ejecutivos municipales, Rivera dará una orden: abandonar esas mismas corporaciones.

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Tal y como reconoce a este diario uno de los negociadores del PP, "esto solo acaba de empezar". Casado afronta el siguiente brete: ha prometido a Ciudadanos que no dará a Vox responsabilidades de gobierno, pero ha apalabrado con Abascal justo lo contrario.

"No creemos que se produzca, pero si entran, nosotros no podremos estar en esos equipos", avisa, en charla con EL ESPAÑOL, uno de los mandatarios más reconocidos de Ciudadanos.

La hoja de ruta que ha permitido al PP conservar y ganar importantes alcaldías entraña la dificultad de asociar a los liberales con Vox. El comunicado remitido por los de Abascal tras sus acuerdos nocturnos con Génova dice así: "El pacto establece que Vox obtendrá concejalías de gobierno en proporción a sus resultados en cada localidad".

Mientras Abascal amenaza con "consecuencias" en caso de que el PP se deje vencer por las presiones de Cs y no cumpla, Rivera medita un remedio. La moción de censura se antoja muy complicada. El mecanismo requiere un candidato alternativo y los naranjas no encontrarían ningún aliado a la izquierda del centro porque también vetaron a los "populistas".

Un enunciado que, de cumplirse, volaría los puentes entre Casado y Rivera. Ciudadanos aprobó por unanimidad en su Ejecutiva esta condición irrenunciable: "No pactar programas ni estar en gobiernos con Vox".

En el PP, se muestran un tanto enigmáticos cuando se les plantea la cuestión. Hablan de haber compuesto una "partitura" que une a los tres partidos, pero reconocen que "interpretarla" y que "suene bien" será "difícil". A ojos de los negociadores conservadores, el camino seguido era "el único posible" para hacerse con los ayuntamientos.

La peculiaridad de Madrid

Hasta el viernes de madrugada, Vox amenazó con "dejar gobernar a la izquierda" si no se les garantizaba un cupo de poder "proporcional" a los resultados conseguidos el pasado 26 de mayo. En esa "proporcionalidad" reside el interrogante. ¿Qué les va a dar el PP y cómo para evitar la ruptura con Ciudadanos?

En Madrid, ya han encontrado una solución que, según ha testado este diario de la dirección capitalina de Cs, no supondrá la separación. Los populares cederán a Vox algunas presidencias de Distrito, lo que les dará capacidad de gestión, pero sin participar en la Junta de Gobierno -el consejo de ministros municipal-.

Esta fórmula, sin embargo, no es posible en el grueso de municipios españoles al no existir esa figura. Por tanto, el PP sólo podría cumplir con Vox entregándoles concejalías de gobierno. Es en ese punto cuando reacciona Ciudadanos: "Si entran, nos vamos, eso supondría romper los acuerdos".

Los liberales se cuidaron de incluir una cláusula como cierre a todos los documentos que firmaron con Casado: cualquier modificación requiere el consenso de ambas partes. Y Rivera insiste en que nunca aceptará variar el contenido para que Vox cope las instituciones.