La exportavoz de Cataluña en Comú, Elisenda Alamany

La exportavoz de Cataluña en Comú, Elisenda Alamany EP

Política INDEPENDENTISMO

Los Comuns se rompen entre el separatismo de Alamany y el "federalismo" que apoya el juicio del 1-O

Gabriel Rufián reacciona con "vergüenza" contra la facción no independentista del partido de Colau, que culpa al independentismo de la crisis.

La izquierda catalana más allá del PSC -aunque éste también- sigue sin tener claro qué es respecto a algo tan nuclear como el proceso independentista. Este viernes, Gabriel Rufián señalaba con "vergüenza" a los Comunes, sus compañeros de escaño y socios hasta hace 10 días en el Congreso de los Diputados. Y con quienes el Govern quiere contar para la aprobación de los Presupuestos.

El coportavoz de ERC en Madrid ha afeado que una facción de los de Ada Colau defiendan el Estado de derecho y consideren que le juicio del procés es consecuencia de que las "teóricas buenas intenciones" de los separatsitas se hayan traducido "en la mayor crisis democrática" en Cataluña.

La división entre las dos almas de los Comunes de Ada Colau suele quedar soslayada por las posiciones de la alcaldesa de Barcelona, quien se dice no separatista pero ampara siempre cualquier acto y simbolismo independentistas. Ese doble juego, de fondo esconde dos posturas irreconciliables, como se ha visto esta semana con la salida de Elisenda Alamany, que ha pasado de figura emergente a portavoz del grupo en el Parlament y ahora al grupo mixto. Porque ella sí es independentista, y la formación no se atreve a serlo, o no quiere definirse.

El caso es que la fundadora de Comuns sobiranistes se ha ido del grupo parlamentario, pero no ha dejado su escaño. Esto ha provocado una reacción de la dirección reclamándole "coherencia", a la que ella ha hecho oídos sordos.

Ahora, son los Comuns federalistes los que han tomado posición respecto al juicio del procés. Y lo han hecho a favor del Estado de derecho, al punto que en un comunicado han desmontado la propaganda separatista afirmando que "lo que se juzga no es la bondad de las personas ni de sus ideas, sino sus actos, no sus opiniones sino sus hechos, si se han saltado o no las normas provocando una colisión democrática en el país". 

Incluso, la facción no independentista del partido socio de Podemos en Cataluña acusa a los independentistas de abusar de sus reos y fugados: "Las personas encausadas se merecen que no se las instrumentalice".