María Dolores de Cospedal recibió en secreto en su despacho de Génova al comisario José Manuel Villarejo en 2009, cuando era secretaria general del Partido Popular, la formación estaba en la oposición y el caso Gürtel ya había estallado. El encuentro lo cerró el marido de Cospedal, Ignacio López del Hierro, con el propio comisario, que pidió que el encuentro fuese discreto porque, de otro modo, "joder, se me quema... la fuente se me seca". 

En las grabaciones de cómo se preparó este encuentro, reveladas por Moncloa.com, López del Hierro garantizó a Villarejo que "antes o después voy a preparar una reunión tuya con ella". El comisario aceptó verse, aunque en un principio no estaba claro dónde se iba a producir el encuentro. "Como dicen en mi pueblo, en tu casa o en la mía", dice Villarejo en las grabaciones. 

La reunión con Cospedal se celebra finalmente en el despacho que la secretaria general tenía en Génova junto al del presidente del PP, Mariano Rajoy. Antes de ir, los protagonistas ponen todos los medios a su alcance para que no quede ni rastro de que el comisario Villarejo pasó por allí. "Yo te recojo en un coche que vaya con los cristales tintados. Donde tú me digas", dice Del Hierro. Después, los dos van a la sede del PP "y entramos por el garaje". "De ahí subimos al despacho de María Dolores... y ¡pum!", explica.

López del Hierro y Villarejo se emplazan "a las seis menos cuarto en la puerta de Torre Europa". El marido de Cospedal le da las indicaciones de cómo debe hacer para montarse en el coche. "Sí, te veo llegar. Estás tú ahí y punto. Te subes y te bajas". De hecho, López del Hierro le garantiza la vuelta en coche también para que nadie le vea salir de Génova. "Puedes volver en coche aquí otra vez, ¿eh?". 

Pepe Estévez, el seudónimo

Para que nadie sepa la relación que hay entre ambos, López del Hierro reconoce que cuando habla con Cospedal sobre el polémico comisario se refiere a él como Pepe Estévez: "Con ella te pongo el pseudónimo... voy a ver a Pepe Estévez. Vengo de Pepe Estévez". 

El empresario sevillano y el comisario se ven finalmente con Dolores de Cospedal en el despacho de ésta. Los audios revelan cómo la entonces número dos del PP termina recibiendo a Villarejo con la misma cortesía y discreción con la que le despide. "Que nos llamen al ascensor. Vamos directos al garaje". 

¿Final político?

La publicación de las cintas de Villarejo relativas a Cospedal han provocado un terremoto en el seno del PP. "Hay que esperar a ver qué más sale y comprobar si hay alguna ilegalidad", reconocen fuentes del partido. Por lo pronto, la dirección nacional ha evitado respaldarla y se ha ceñido al comunicado que la ahora diputada emitió por el lunes por la mañana para sofocar el incendio que provocaron las primeras informaciones. "Que cada palo aguante su vela", añadía un barón autonómico, rememorando las palabras que la propia Cospedal dijo cuando se publicó que los altos dirigentes del partido cobraban sobresueldos. 

El escándalo complica mucho a Cospedal poder encabezar ya la candidatura del partido en las elecciones europeas, un puesto que gran parte del PP pedía para ella. La reflexión más compartida el lunes en las filas conservadoras era que "las amistades peligrosas de su marido ha dinamitado el final de su carrera".