Pedro Sánchez y María Jesús Montero en la Comisión Ejecutiva Federal del pasado día 5.

Pedro Sánchez y María Jesús Montero en la Comisión Ejecutiva Federal del pasado día 5. Europa Press

Andalucía

Los 'sanchistas' copan las listas andaluzas al Congreso: un socio de Cerdán, la 'amiga' de Leire y el 'eterno rival' de Susana Díaz

Gómez de Celis por Sevilla y Albares como 'paracaidista' en Cádiz son algunas de las apuestas de Sánchez y Montero.

El PSOE rearma también el Senado con secretarios generales provinciales, fieles del aparato, en las ocho provincias andaluzas.

Más información: Al menos cinco "pretorianos" de Cerdán sobreviven en las listas del PSOE: del factótum Serrano a su ahijada política Maldonado.

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Afinidad con Pedro Sánchez y María Jesús Montero: Las listas del PSOE al Congreso en las ocho provincias andaluzas se han confeccionado con perfiles afines a la dirección actual para blindar al partido.

Nombres destacados: Alfonso Rodríguez Gómez de Celis lidera la papeleta por Sevilla, mientras que el ministro José Manuel Albares se presenta por Cádiz en sustitución de Fernando Grande-Marlaska.

Candidatos envueltos en polémica: Las candidaturas incluyen perfiles vinculados al entorno de Santos Cerdán o salpicados por controversias, como Anabel Mateos en Almería, Juan Francisco Serrano e Isabel Uceda en Jaén, y Gabriel Cruz en Huelva.

Estrategia para el Senado y alianzas: Pedro Sánchez y Montero apuestan por secretarios provinciales para la Cámara Alta y han cerrado acuerdos con Frente Amplio para integrar a sus candidatos como número dos.

Perfiles de partido, pretorianos del actual aparato socialista y sanchistas acérrimos, algunos de ellos de primera hora, y varios no exentos de polémica por sus vínculos con casos que atañen a Ferraz.

Las listas del PSOE al Congreso en las ocho provincias andaluzas no ofrecen sorpresas fuera de guion. La afinidad con Pedro Sánchez y su satélite andaluz María Jesús Montero es el criterio.

De hecho, la continuidad de Montero en Andalucía tras la debacle histórica del PSOE en las elecciones autonómicas cumplía con este objetivo: mantener prietas las filas sanchistas de cara a las elecciones generales y municipales.

El PSOE está rearmando el Congreso y el Senado con fieles de la actual ejecutiva para dar la batalla en la oposición si hiciera falta y garantizar el escaño a su gente. Y eso se nota en Andalucía.

Uno de los más prominentes es Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. Este histórico del PSOE sevillano, hasta ahora vicepresidente del Congreso, encabeza la papeleta a la Cámara Baja por Sevilla en sustitución de Montero.

Compañero de juventudes socialistas y luego eterno rival de Susana Díaz, Celis se sumó a las filas de Sánchez en las primarias de 2017 y logró movilizar voto para el madrileño en la federación más susanista de todas, la andaluza.

Ya en Moncloa, Sánchez le premió con la delegación del Gobierno en la región, donde siguió actuando de 'sombra' de Susana Díaz, aún presidenta de la Junta.

Vínculos con las 'cloacas'

Dos candidatos, en Almería y Jaén, han estado vinculados con las 'cloacas' del PSOE, ya sea a través de Santos Cerdán como de la fontanera Leire.

Anabel Mateos, esposa de Antonio Hernando, encabeza la lista en Almería. La que fuera adjunta a la Secretaría de Organización, que dirige Rebeca Torró, estuvo en nómina de Zaño, la consultora de Gaspar Zarrías, la misma empresa en la que figuraba como empleada la fontanera Leire Díez.

También ha estado vinculada a Acento, la consultora impulsada y fundada por José Blanco y por su esposo, Antonio Hernando, amigo de primera hora de Pedro Sánchez.

A Mateos le atañe otra polémica del año pasado, cuando su padre fue investigado por el Servicio de Vigilancia Aduanera tras desmantelarse un taller clandestino de contrabando de tabaco. El taller se encontraba en un inmueble propiedad de la socialista almeriense.

A Isabel Uceda, cabeza de lista en Jaén, la denunció el Partido Popular ante la Junta Electoral por usar presuntamente canales institucionales para pedir el voto de forma irregular durante periodos de campaña como las europeas de aquel año.

Su número dos en las papeletas, Juan Francisco Serrano, también está vinculado al caso Leire, habiendo sido durante años 'mano derecha' de Santos Cerdán en su etapa de secretario de Organización del PSOE.

A Serrano habría recurrido Leire Díez para conseguirle un empleo en la Diputación de Jaén a la joven que denunció por delito sexual al fiscal José Grinda.

El caso de Gabriel Cruz, número 1 por Huelva al Congreso también se emparenta con sospechas de "estafa electoral". En concreto, según denuncia el PP a partir de unos audios, habría intentado alterar las listas municipales a posteriori para colocar "por la puerta de atrás" al concejal Enrique Gaviño.

En Cádiz, el PSOE repite la fórmula del paracaidista, un candidato sin relación con la provincia por la que se presenta. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, releva en las papeletas al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ambos madrileños.

Tras los sucesos de Barbate, con la muerte de dos guardias civiles, y las costas de la provincia minadas de narcos, la continuidad de Marlaska era más que inconveniente.

Marlaska, 'quemado' para Cádiz

Albares será, por otra parte, el único ministro en las listas andaluzas, después de que Luis Planas se retirara "por motivos personales" de la pugna por el escaño en Córdoba.

Allí encabeza Alberto Mayoral, mientras que en Granada lo hace María José Sánchez, alcaldesa de Albuñol. Por Málaga, irá de número 1 José Mayoral.

Pedro Sánchez y María Jesús Montero han querido llevar a los secretarios provinciales al Senado, marcando el acento orgánico en la Cámara Alta.

Es el caso de Juan Carlos Ruiz Boix (Cádiz), José Bernal (Málaga) y José Antonio Rodríguez (Granada), todos máximos representantes del partido en sus provincias. Para Granada, el partido apuesta por Pedro Fernández, hasta ahora delegado del Gobierno en Andalucía.

Los socialistas han alcanzado un acuerdo con Frente Amplio para dejar sitio en el 'número 2' a los candidatos de esta confluencia. Un criterio del que queda fuera la provincia de Sevilla.