Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, y su vicepresidente Manuel Gavira.

Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, y su vicepresidente Manuel Gavira. Europa Press

Andalucía

Andalucía cumple 100 días de un gobierno PP-Vox "sin roces" que sirve de banco de pruebas para el día después del 29-N

Ambas formaciones celebran el "diálogo", la falta de "aristas" y la sintonía "extraordinaria": "Se está cumpliendo todo lo firmado".

Más información: Juanma Moreno, en la toma de posesión de su ejecutivo: "Es un acuerdo de dos fuerzas políticas, pero es un solo gobierno".

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El Gobierno de coalición entre PP y Vox en Andalucía cumple 100 días destacando la estabilidad, la sintonía entre socios y el cumplimiento de lo pactado.

Ambas formaciones han superado los roces iniciales en materia de inmigración o violencia de género para actuar de forma conjunta e impulsar medidas clave como los presupuestos.

El PSOE y la izquierda critican al Ejecutivo andaluz al considerar que Juanma Moreno ha abandonado su perfil moderado para dar entrada a la ultraderecha en las instituciones.

El éxito de este pacto andaluz se percibe como un banco de pruebas de cara a una futura alianza a nivel nacional entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal.

Andalucía es la comunidad que más ha acaparado el foco político este 2026, ya que lo que se cocía en ella tenía implicaciones más allá de Despeñaperros.

El pacto alcanzado por Juanma Moreno con Vox era a la vez una incógnita y un banco de pruebas de cara a un posible escenario de gobierno de coalición de la derecha en España.

A cien días de la toma de posesión del presidente de la Junta, y con el 29-N a la vuelta de la esquina, ambas formaciones se declaran más que satisfechas.

Los socios viven una 'luna de miel' con parabienes cruzados, muy lejos del "lío" que algunos, incluso dentro de ambos partidos, auguraban, y de las tensiones iniciales.

Se trata, según el PP, de un gobierno "sin aristas y sin roces", que "trabaja junto con la prioridad absoluta del interés de los andaluces", resume el portavoz del Grupo Popular en el Parlamento, Toni Martín.

Paula Badanelli, portavoz adjunta de Vox, considera que el pacto se mantiene "en condiciones extraordinarias": "Se está cumpliendo todo lo firmado y no ha habido ningún punto de fricción", añade.

La comunicación entre ambas formaciones es "continua, hablamos casi a diario con el PP", lo que hace que los de Abascal afronten este curso político "con ilusión y ganas de hacer cosas".

"Estabilidad" andaluza frente a Sánchez

El propio Moreno viene exhibiendo la "estabilidad" de su gobierno de coalición frente al caos del ejecutivo de Pedro Sánchez. Su gran expresión son los Presupuestos, que se presentarán en tiempo y forma.

Para Moreno, creador de la 'vía andaluza', con la moderación por bandera, el reto de encajar a Vox en San Telmo era de órdago. El PP andaluz se vio en la tesitura de necesitar dos escaños de los de Abascal pese a ampliar su base de votantes el 17 de mayo.

Las negociaciones fueron arduas, con mensajes poco amistosos entre las partes. Una vez alcanzado el 'pacto de los 150 puntos', con Manuel Gavira como vicepresidente, se dieron algunas tensiones antes de las vacaciones.

Hubo criterios dispares en materia de cambio climático, la figura del 'padre de la patria andaluza' Blas Infante, el discurso ante la violencia de género o la inmigración, con el caso de la Mezquita del Polígono Norte de Sevilla en el centro.

Incluso el 30 de agosto, Vox pidió una reunión de la comisión de seguimiento del pacto después de que Moreno se sumara a los 25 millones de ayuda de las comunidades autónomas para sostener a los "invasores" de Ceuta.

Esa petición se ha diluido con el arranque del nuevo curso político, que ha traído una mayor sintonía entre los socios.

Mientras Gavira ha adoptado un perfil institucional, lejos de la beligerancia de la primera mitad del año, Moreno se ha mostrado más tajante en su negativa al reparto de menores de Ceuta.

Juntos PP y Vox presentaron hace dos semanas el primer Plan de Calidad y Simplificación Normativa. Lo hicieron como proyecto "de todo el Gobierno".

Fuera de la Junta, ambos partidos respetan también sus espacios de cara al 29 de noviembre, en sintonía con lo que sucede en el ámbito nacional, centrando sus dardos en la izquierda.

Si las encuestas van bien encaminadas, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal se verán en una tesitura parecida a la que ya se vivió en Andalucía. Y los mensajes que llegan desde el sur son por ahora un aval para un pacto que parece de todos modos inevitable.

La "ultraderecha" en San Telmo

Estos cien días de Gobierno de coalición en Andalucía son vistos de manera muy diferente para la oposición.

El PSOE viene incidiendo en que a Moreno "se le ha caído la careta de moderado" y que "la ultraderecha" ha entrado en el palacio de San Telmo.

Al Gobierno andaluz se le acusa desde la izquierda de "negacionismo" después de que las atribuciones de Justicia en materia de violencia de género recayeran en Vox.

También se sigue con atención la política de dependencia, inmigración y diálogo social. En este último caso, Vox ya ha avanzado que habrá un 50% menos de dinero en subvenciones para sindicatos.

Por otra parte, las elecciones generales servirán también para testar de alguna manera la aceptación entre los andaluces del pacto de gobierno.

Un acuerdo que nació con voluntad de estabilidad, a cuatro años vista, y que encara su segundo semestre de vida en los mejores términos y con visos de que se copie a nivel nacional tras el 29 de noviembre si PP y Vox suman para gobernar.