Una finca en un paraje de El Berrocal (Huelva) afectado por el incendio
Huelva respira tras el trauma del incendio de Niebla: aplausos a la UME, carreteras reabiertas y vuelta a casa de los desalojados
Pueblos como El Berrocal han visto arrasado más del 90% de su término municipal; el fuego ha llegado a superar los 200 kilómetros de perímetro.
Más información: El incendio de Niebla queda estabilizado tras diez días "sin cuartel" y los 417 desalojados podrán volver a sus casas.
Durante diez días amplias zonas de las provincias de Huelva y Sevilla han contenido la respiración ante un fuego de gran capacidad devastadora que solo este domingo se ha podido dar por estabilizado.
El de Niebla se ha convertido en el mayor incendio de Andalucía en número de hectáreas quemadas, unas 38.000, a falta de que el sistema Copernicus de la Unión Europea fije la cantidad exacta.
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, explicaba ayer que el fuego ha llegado a abarcar un perímetro de 210 kilómetros. Dentro de ese 'anillo' quedaron asediados nueve municipios de Huelva y Sevilla.
El Berrocal, que ya sufrió el incendio de 2004, se ha llevado la peor parte: allí las llamas han arrasado más del 90% del término municipal, unas 12.000 hectáreas. Su alcalde, Ángel Luis Romero, lo describe como "un mar de carbón".
Las heridas están muy recientes y el humo sigue enturbiando el paisaje, ya que, aunque el incendio está controlado, no se extinguirá del todo hasta dentro de "unas semanas".
Con todo, Huelva regresa poco a poco a la normalidad una vez el peligro inmediato ha pasado. El último día de la semana ha sido también el de una especie de 'cambio de bandera'.
Hasta 718 desalojados
Para empezar, la Junta autorizaba el regreso a sus casas de los 417 desalojados que aún quedaban de los 718 que llegaron a ser evacuados. Hasta el momento solo habían podido ir en momentos puntuales a revisar sus pertenencias.
Una gran parte de ellos fueron realojados en Zalamea la Real. El Ayuntamiento de Berrocal ha querido agradecer "la extraordinaria acogida, solidaridad y hospitalidad brindada durante estos días tan difíciles" a sus vecinos.
Mientras unos volvían, otros se marchaban. Los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y los medios aéreos del Miteco comenzaron ayer el repliegue.
Se iban con el agradecimiento del presidente Juanma Moreno y el llamamiento del Ayuntamiento de Niebla, donde se ha ubicado estos días el Puesto de Mando Avanzado, para que los vecinos salieran a aplaudirles: "Animamos a todos los vecinos y vecinas de nuestra localidad a darle un cálido reconocimiento y despedida".
Sobre el terreno quedan aún un total de 135 profesionales de tierra, junto a ocho medios aéreos, para reasegurar el perímetro, refrescar la zona y evitar que se reactive.
En todo el entorno los sentimientos están a flor de piel. Antonio Sanz, vicepresidente y consejero de Emergencias, sobre el terreno estos 10 días, confesaba que "están siendo momentos muy sentimentales, de mucha emoción y también de mucha tristeza para todos".
Otro signo de vuelta a la normalidad es el restablecimiento de todas las carreteras, una vez el Plan Operativo de Emergencias ha pasado a nivel 1.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha llegado a bloquear hasta 11 carreteras secundarias en los días de mayor impacto del fuego, que estuvo varios días "fuera de capacidad de extinción".
El presidente de la Junta se despedía ayer de la zona pidiendo no bajar la guardia ante los incendios, que este año están castigando con especial dureza Andalucía.
De Los Gallardos a Niebla
Dentro de la región, Huelva es la provincia más afectada en cuanto a superficie y número de fuegos. Desde que empezó el año ha habido más de 150 intervenciones y se han registrado incendios o conatos en 48 de los 80 municipios de la provincia.
Es decir, más del 60% de la provincia se ha visto afectada por incidentes de este tipo. El de Niebla, además, reabre las heridas del gran incendio de 2004, que arrasó una zona muy similar a este.
Tardará en olvidarse. El propio presidente del Gobierno andaluz lo sitúa como "uno de los más más complicados de la última década" y, añade, el mayor desde que llegó a la Junta.
Además, se suma al trauma vivido con la catástrofe de Los Gallardos (Almería), que dejó el pasado 28 de julio 14 fallecidos.