María Jesús Montero en febrero de 2025 en El Algarrobico
El Algarrobico, 20 años y un sainete: la rebelión del PSOE que aplaza otra vez el derribo que prometió Montero
La Junta de Andalucía toma cartas en el asunto ante la inacción municipal y pedirá al TSJA que anule "supletoriamente" la licencia de obra.
Los socialistas han suspendido de militancia a sus concejales en Carboneras tras bloquear el derribo del hotel del Algarrobico.
Más información: El Gobierno andaluz carga contra la "rebeldía" del PSOE para demoler el Algarrobico: "No entendemos esta traición".
El 10 de febrero de 2025, María Jesús Montero viajó al extremo oriental de Andalucía para posar ante una mole descomunal, emblema de la construcción desaforada en la costa. Se trataba, como no, de El Algarrobico.
Montero acababa de ser designada secretaria general del PSOE andaluz solo 22 días antes y hasta la localidad de Carboneras se acercó con el propósito de lanzar una primera promesa espectacular: demoler de una vez por todas una construcción que lleva más de 20 años en el sitio.
Y no solo eso: lo haría "en cinco meses", previa expropiación por parte del Gobierno de España, del que todavía entonces formaba parte.
Ha pasado un año y cuatro meses desde aquel 'gatillazo' de la candidata socialista a la Junta. El Algarrobico sigue, vacío y comido de hierba, donde se levantó en el año 2003. Las obras del hotel se paralizaron en 2006 y desde entonces no se ha logrado demolerlo.
Todo parecía a punto de caramelo para que este 2026 se pudiera llevar a cabo, después de que el Consejo Consultivo de Andalucía declarara "nula de pleno derecho" la licencia de obra, en línea con lo resuelto previamente por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) y el Supremo.
Solo quedaba que el Ayuntamiento de Carboneras, que otorgó en su día la licencia, y cuyos gobiernos locales han ido dilatando el proceso estos años —hasta el punto de que la Junta le acusara de "prácticas dilatorias"—, resolviera a favor. El alcalde, Salvador Hernández (Ciudadanos), estaba por fin dispuesto.
Sin embargo, en un giro de guion propio de sainete, el último varapalo a un derribo 'maldito' ha venido del propio PSOE de María Jesús Montero.
Concejales expulsados tras bloquear el derribo
Cinco concejales socialistas y uno no adscrito se sumaron este miércoles a la propuesta de Felipe Cayuela, exalcalde del PP y hoy edil no adscrito, para aplazar el Pleno hasta que se sepa cuánto costará a la corporación municipal la revocación de la licencia.
La noticia causó un gran revuelo en el PSOE almeriense, donde anunciaron desde un primer momento que expedientarían a los cinco rebeldes. Incluso el Gobierno de España, a través del delegado en Andalucía, Pedro Fernández, tuvo que salir a reafirmar su compromiso con la demolición.
Este mismo miércoles por la noche, los socialistas a través de su federación regional en Andalucía han decidido dar un golpe de autoridad y ha anunciado la suspensión temporal de militancia de todos los miembros del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Carboneras.
Esta medida disciplinaria será ejecutada este jueves por los órganos federales del partido en Ferraz, tras consumarse lo que desde las filas de la formación consideran una muestra de desobediencia intolerable.
La indemnización, de fondo
Desde el Ejecutivo andaluz no daban crédito. "No entendemos esta traición del PSOE. En su momento fueron los máximos responsables de este atropello medioambiental. No solo crearon el problema sino que ahora están intentando evitar que se pueda solucionar", aseguró la portavoz Carolina España.
Cayuela y los seis concejales que votaron por una iniciativa que dilata de nuevo un proceso infinito se atienen a los números y alegan que el Ayuntamiento puede enfrentarse a "reclamaciones patrimoniales" por parte de la promotora Azata del Sol, que exige una indemnización de 44,5 millones de euros.
El alcalde Salvador Hernández no es de esa opinión: "Lo que procedía hoy (ayer) era anular la licencia con ese dictamen preceptivo del Consejo Consultivo y no ir más allá". La cuantía económica y el pagador se fijarían 'a posteriori'; lo primordial era cumplir con el dictamen del Consultivo y la resolución del TSJA.
A 14 metros del mar
Mientras, la Junta de Andalucía ya ha anunciado que pedirá al TSJA que se encargue "supletoriamente" de anular la licencia de obra que el Consistorio de Carboneras se niega a anular.
Para los ecologistas, el hotel es "símbolo de la destrucción de la costa española". Con 21 plantas y 411 habitaciones, a solo 14 metros del mar, nunca ha sido habitado.
Pero ahí sigue, 23 años y 40 sentencias judiciales después, y a pesar del consenso de todos en que ya es hora de que entren las piquetas.