El encuentro 'Un paso al frente' celebrado en Sevilla el 19 de abril.

El encuentro 'Un paso al frente' celebrado en Sevilla el 19 de abril. Rocío Ruz / Europa Press

Andalucía

Los ministros de Sumar marcan distancia con Sánchez: "Es un progre en campaña, pero tembloroso el resto del tiempo"

La izquierda nacional arropa a Maíllo en las andaluzas: "Ni la Sanidad ni Andalucía aguantan un tercer mandato de Moreno"

Más información: Sumar tensa la cuerda con el PSOE: sus ministros se plantan por la vivienda al considerar "insuficiente" el 'plan Sánchez'

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Las claves

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Ministros de Sumar critican al PSOE por ser "progresistas en campaña" pero indecisos durante la legislatura.

En un acto en Sevilla, Sumar y Por Andalucía cuestionan las políticas de Juanma Moreno y denuncian recortes en sanidad y derechos sociales.

Pablo Bustinduy reivindica la memoria histórica y alerta contra el auge de la extrema derecha, llamando a la movilización ciudadana.

Antonio Maíllo defiende un programa basado en la recuperación de servicios públicos y fiscalidad progresiva, buscando reactivar el voto de la izquierda.

Los ministros de Sumar se han dado cita este domingo en Sevilla, en plena antesala de la Feria y con la precampaña andaluza apuntando al 17 de mayo. El tono ha sido esclarecedor al marcar distancia con el gobierno socialista, al que han tildado de ser "progre en campaña" pero "tembloroso el resto del tiempo".

El auditorio del Cartuja Center ha acogido la segunda edición de los actos 'Un paso al frente', una cita que ha reunido a los ministros Pablo Bustinduy, Ernest Urtasun y Mónica García (Sumar), y a los líderes zurdos andaluces Esperanza Gómez, Inmaculada Nieto y Antonio Maíllo.

El acto, presentado por la portavoz parlamentaria Inma Nieto, ha marcado desde el inicio el tono de confrontación con el Gobierno de Juanma Moreno.

Nieto ha cuestionado la imagen de moderación del presidente andaluz y ha defendido que su mayoría absoluta le ha permitido aplicar políticas "sin necesidad de Vox", señalando retrocesos en sanidad, derechos reproductivos o violencia de género.

La dirigente ha insistido en que el escenario actual no depende de la entrada de la extrema derecha en el Ejecutivo, sino de decisiones ya adoptadas durante la legislatura.

Memoria histórica

En esa misma línea, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha apelado a la memoria histórica y al antifascismo en un discurso de fuerte carga ideológica.

Desde Sevilla, a escasa distancia de la fosa común de Pico Reja, ha vinculado el momento político actual con una disputa más amplia contra "los fascistas y los oligarcas", llamando a la movilización como herramienta clave.

Bustinduy ha introducido además uno de los ejes recurrentes de la jornada: la vivienda. Ha subrayado el fuerte incremento del precio del alquiler en la capital andaluza y lo ha utilizado como ejemplo de una política que, a su juicio, expulsa a la población de sus barrios.

"Socialdemocracia lánguida"

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha elevado el tono político al situar Andalucía como posible "punto de inflexión" frente a lo que definió como una ola reaccionaria.

Con referencias al movimiento feminista y a la defensa de la sanidad pública, García ha reivindicado la identidad ideológica del espacio progresista y ha llamado a abandonar el "pesimismo" para afrontar la cita electoral.

Eso sí: García ha trazado una línea para con sus socios de gobierno, a los que ha señalado como "socialdemocracia lánguida" que dan "respuestas soft".

También desde el Gobierno central, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha incidido en uno de los argumentos más repetidos por la coalición: cuestionar la etiqueta de moderación del Ejecutivo andaluz.

Prórrogas al alquiler

Para Urtasun, los recortes en servicios públicos constituyen una forma de "radicalidad", y ha situado las próximas elecciones como un plebiscito sobre el estado del sistema sanitario, educativo y de protección social.

También ha introducido un guiño al debate nacional preguntando por la posición del Partido Popular andaluz en votaciones clave como la prórroga de contratos de vivienda en el Congreso, que tendrá lugar el próximo martes en la cámara baja.

"Progre en campaña"

Otra estacada a las políticas socialistas de Sánchez ha venido de la mano del candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Maíllo, quien ha tildado al PSOE de ser "un progre en campaña, pero tembloroso el resto del tiempo".

De vuelta a su ámbito territorial y al tema que le ocupa, Maíllo ha insistido en que la clave no reside en si el PP gobierna solo o con Vox, sino en que —según su diagnóstico— ambas formaciones comparten agenda política.

Este comentario deviene de las declaraciones de Moreno Bonilla en las que ha hecho hincapié en no querer "un Gobierno como el de Extremadura", es decir, de coalición con Vox. "¿La solución? Votarlo a él y tener otra vez mayoría absoluta", ha apelado Maíllo.

Frente a ello, ha defendido un programa centrado en la recuperación de servicios públicos, la fiscalidad progresiva y la reducción de desigualdades.

El líder de Por Andalucía ha apelado especialmente al electorado tradicional de izquierdas —mundo rural, familias usuarias de la educación pública— como factor determinante para un eventual cambio político.

"Si la izquierda se moviliza, ganamos", ha venido a sintetizar, en una consigna que resume el objetivo principal de la coalición, que no ha sido otro que activar a un votante desmovilizado tras la mayoría absoluta del PP en 2022.