Uno de los últimos restos de los trenes siniestrados en Adamuz.

Uno de los últimos restos de los trenes siniestrados en Adamuz. EFE

Andalucía

"Me han llamado del Gobierno y les he dicho que ellos han matado a mi hermano y que no asistiremos ni ahora ni nunca”

El Gobierno encuentra un portazo en numerosas víctimas. La rabia entre ellas se ha ido acrecentando con el paso de los días, mientras planean crear una asociación.

Más información: El Gobierno topa con el rechazo de las familias a su funeral de Estado y alega su 'imposibilidad de asistir' para aplazarlo sine die

Publicada

Las claves

Familiares de víctimas del accidente ferroviario de Adamuz rechazan asistir al homenaje de Estado propuesto por el Gobierno, al que responsabilizan de la tragedia.

El accidente se produjo por el descarrilamiento de un tren Alvia tras encontrarse con un tramo de vía rota, según la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios.

Las familias critican la falta de mantenimiento y transparencia, y han comenzado a organizarse para exigir responsabilidades legales y justicia por las víctimas.

Se prevé un funeral religioso en la catedral de Huelva con gran asistencia, mientras que el acto laico estatal ha sido pospuesto por la negativa de las familias a participar.

"Nos ha contactado el delegado de Gobierno para ver si podíamos asistir al funeral. Y le he dicho: mira, no pienso asistir porque el Gobierno ha sido quien ha matado a mi hermano".

Quien habla es Marimar, hermana del fallecido Agustín Fadón. Es una de las familiares de las víctimas del trágico accidente ferroviario que ha dicho 'no' al Ejecutivo en su propuesta de celebrar un homenaje laico de Estado el próximo sábado en Huelva capital para recordar a los 45 fallecidos en Adamuz. 27 son de esta provincia.

Entre ellos, su hermano, camarero del tren Alvia que colisionó hace una semana con un Iryo que descarriló al encontrar un trozo de vía rota, según confirma de forma preliminar la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).

Su negativa a asistir ha sido rotunda, cuenta a EL ESPAÑOL la propia Mar. La transmitió este domingo por la mañana, cuando recibió una llamada de la delegación del Gobierno en Madrid, donde ella reside, para saber si podría acudir el próximo sábado a la ceremonia de Huelva con presencia del Gobierno, la Junta de Andalucía y los Reyes.

Le respondió a su interlocutor que no, porque hace responsable al Gobierno de lo que considera una tragedia anunciada. Trabajadores de esta línea, como su hermano, "llevaban tiempo quejándose", recuerda, y desde Adif y Transportes "no han hecho absolutamente nada".

"Yo no quiero cuentas con esa gente. Y aunque lo pospongan, no pienso ir", insiste. Mar no quiere "saber nada" de las autoridades, solo tiene una pretensión: "Lo único que quiero es que paguen por lo que han hecho".

"Seguiré luchando por que se haga justicia por todos ellos", agrega sobre las víctimas. Caiga quien caiga, incluso el ministro de Transportes, al que ve en el centro de todas las responsabilidades de la tragedia. Sin paliativos.

"Decían que a Óscar Puente le podían caer cuatro años de cárcel. Cuatro años por cada persona que ha matado. Porque los ha matado", zanja.

Crear una asociación

La rabia de Mar no es un caso aislado y la decisión del Gobierno de posponer la ceremonia –algo acordado con la Junta de Andalucía– llega tras varios días en los que se ha podido constatar que el duelo ha dado paso a la ira.

"Este Gobierno no nos representa, ni los políticos ni los Reyes, que han caído muy bajo. Son culpables todos de lo que ha pasado", decía en estos días de luto nacional a este periódico una familiar directo de la familia Zamorano Álvarez, de Punta Umbría, que ha perdido a cuatro miembros, salvándose solo la pequeña Cristina, de 6 años.

"Es increíble que esto pueda ocurrir en pleno siglo XXI", sostenía, incrédula. Ha sido esta familia la más activa a la hora de dar forma a la rabia que se ha ido extendiendo esta pasada semana a medida que brotaba la información.

Como por ejemplo el informe preliminar de la CIAF, que apunta a que la vía estaba rota, o que tres de los cuatro nuevos trenes auscultadores –trenes que inspeccionan las vías ferroviarias de alta velocidad en busca de microrroturas y desperfectos– no están operativos.

Pero han colmado la paciencia, por encima de todo, las lagunas en la información y las numerosas contradicciones respecto a la versión oficial de los hechos.

Es lo que sucede, por ejemplo, con las preguntas sobre el descubrimiento por parte de Adif de lo que había sucedido con el Alvia, o dónde estaba. También sobre cuánto se tardó en asistir a sus viajeros.

Y este es un tema esencial: ha sido el tren en el que más víctimas mortales se han registrado y tenía precisamente como destino Huelva, donde hierven los ánimos.

El polémico homenaje

Es una ciudad en la que muchos se conocen. La tragedia ha sido un auténtico mazazo en la zona y allí, donde se han sucedido los entierros en los últimos días, se ha ido formando lentamente una idea ya definida con rotundidad: "no ha sido un accidente".

Por eso los familiares de los fallecidos empiezan a organizarse para dar la batalla legal e ir a por todas. En los últimos días han iniciado contacto a través de redes sociales, con la idea de crear una asociación o plataforma de víctimas para hacer más fuerza.

Hace unos días el abuelo de la pequeña Cristina clamaba en televisión contra el Gobierno. Sus familiares, ha dicho, “no han muerto, sino que los han asesinado por falta de mantenimiento”. Ha arremetido hasta contra el Rey Felipe VI, del que ha dicho no recibió el pésame.

Tras dar sepultura a sus seres queridos, los Zamorano Álvarez movieron ficha. Barruntaban la idea de convocar una manifestación el próximo sábado día 31 en Huelva coincidiendo con el homenaje de Estado, que ahora se ha suspendido.

Un miembro de la familia pedía apoyo para "salir a la calle a reclamar". "El día 31 cuando estén todos los políticos, sean del partido que sean, nos manifestaremos para reclamar este asesinato", remarcaba. Esperaba que se acudiera con pancartas y carteles para "exigir responsabilidades".

La gota que ha colmado el vaso es la intención del Gobierno de que este homenaje fuera laico a semejanza del que se celebró en Valencia por los fallecidos de la DANA y no como religioso.

"En Huelva no se puede hacer un funeral laico. Aquí los enfermos están en manos de la Virgen", afirmó recientemente Gracia, la hermana de uno de los heridos, quien defendía que "Huelva es una tierra mariana".

De hecho, se prevé muy numeroso el funeral que está previsto celebrar en la catedral de la capital onubense el próximo 29 de enero presidido por el obispo de Huelva, don Santiago Gómez Sierra.

El motivo por el que el Gobierno ha decidido posponerlo es, precisamente, la imposibilidad de las familias para asistir. Sin embargo, los organizadores del funeral del jueves sí cuentan con su beneplácito y esperan una gran afluencia.